jueves, 28 de febrero de 2013

La hora de la verdad en Stamford Bridge

Llega el momento de la verdad, aquel en el que se deciden los títulos. El trabajo y la exhaustiva preparación de toda una temporada tendrán su recompensa, o no, en función de cómo se llegue al tramo decisivo. En el caso particular del Chelsea, la preparación física diseñada para el curso 2012-13 adquiere un carácter especialmente relevante y digno de consideración.

Proclamarse campeón de Europa el 19 de mayo no fue suficiente para que Roberto Di Matteo se ganase la plena confianza de Roman Abramovich. El técnico, avalado por el doblete (Champions y FA Cup) alcanzado en mayo y por la química recuperada en el vestuario tras la marcha de André Villas-Boas, estimó oportuno solicitar un contrato de 3 años. Abramovich, poco convencido con la figura de RDM y deseoso de fichar a un entrenador más reputado, no titubeó y únicamente aceptó ofrecer 2 años al italiano, en un acuerdo que no tendría inconveniente en romper si los resultados no acompañaban o algún técnico se ponía a tiro. “Roman Abramovich está harto de Roberto Di Matteo y en cuanto pueda lo va a destituir”, adelantamos en 'Marcador Internacional' en el mes de septiembre. Durante el verano se habían sucedido una serie de discrepancias y desencuentros, como pudo comprobar la gente del club. Siempre de puertas para dentro, eso sí. El rotundo no del magnate ruso al nombre presentado por Di Matteo como su prioridad número uno en el mercado veraniego o la falta de comunión entre la secretaría técnica y RDM son dos de los casos que lo ejemplifican.

Decidido a apaciguar la situación y a combatir las dudas de Abramovich, Di Matteo trazó un plan para que esa desconfianza del ruso y de su entorno no fuese a más. Un plan sencillo y que resulta necesario para explicar la irregular trayectoria blue durante la presente campaña. El ex entrenador del Chelsea decidió que sus preparadores físicos incrementasen considerablemente la carga física en las primeras semanas del curso para arrancar con fuerza, confirman fuentes del club. Y lo logró. El Chelsea, que llegó a ser considerado a finales de octubre en las casas de apuestas como el favorito número uno a imponerse en la Premier League, sumó 22 de los primeros 24 puntos posibles, lo cual contrasta claramente con los 27 pts de 57 que ha sumado posteriormente. “Lo hizo para no perder crédito ante Abramovich tan pronto y para no poner a prueba su escasa paciencia”, explican fuentes conocedoras de la situación.

La fatiga se acumuló irremediablemente en las piernas de unos futbolistas conscientes de que las escasas rotaciones de su entrenador no hacían sino multiplicar ese cansancio. Era la época en la que el tridente formado por Oscar, Juan Mata y Eden Hazard se hacía indiscutible en la alineación -a petición de Abramovich, como informamos en 'Marcador Internacional' de Radio Marca-. El resto del once rara vez variaba y solía ser el compuesto por: Cech; Ivanovic, Cahill (Terry), David Luiz, Cole; Obi Mikel, Ramires (Lampard); Mata, Oscar, Hazard; Torres. Siempre o casi siempre los mismos.  

El fin de la era Di Matteo trajo consigo la contratación de Rafa Benítez, una decisión impulsada más por Abramovich que por quienes le rodean. Benítez, etiquetado a su llegada como "técnico interino", se encontró con una plantilla agotada físicamente, a la que Roberto había exprimido en los meses previos, un motivo más para que el entrenador español apostase por sus clásicas rotaciones. No fue el único cambio que se produjo a finales de noviembre. Los entrenamientos de Di Matteo, centrados en el aspecto físico, en los que el trabajo táctico se tocaba de refilón y que no pocas veces duraban escasos 45 ó 50 minutos, dieron paso a sesiones habitualmente el doble de extensas a las órdenes de Benítez. Mayor duración, más táctica y menos físico.

Después de cuatro triunfos ligueros consecutivos en diciembre se volvía a soñar con la posibilidad de pelear por la Premier League. Sin embargo, la dinámica se rompió -y no se ha vuelto a recuperar- el 2 de enero. Visitaba al vigente campeón de Europa el colista de la liga, un equipo con una única victoria en 20 jornadas, circunstancia que Rafa interpretó como propicia para hacer rotaciones y dejar en el banquillo a Ashley Cole, Juan Mata, Ramires y Eden Hazard. Pero los blue sucumbieron ante el Queens Park Rangers contra todo pronóstico y con la posterior explicación de su técnico en rueda de prensa: "No me arrepiento de los cambios porque no podemos jugar con los mismos jugadores cada partido. Si juegas contra el colista en tu campo has de confiar en tus futbolistas y yo confío en ellos."
Se entiende en Stamford Bridge que haber dado descanso de forma más o menos regular a la mayoría de futbolistas a lo largo de los últimos dos meses servirá para que el tono físico de la plantilla sea el adecuado para pelear durante los próximos dos meses y medio por celebrar un doblete (FA Cup y Europa League) por segunda primavera consecutiva -y por obtener billete para la Champions-. Manchester United y Steaua Bucarest, ambos en las dos próximas semanas, son los obstáculos más inmediatos de un Chelsea que se ha puesto a punto físicamente, pero cuyo juego, dinámica y situación del vestuario no son mejores que cuando Benítez reemplazó a Di Matteo en otoño.

Capítulo I: Las alineaciones de Abramovich
Capítulo II: Historia de una fría relación
Capítulo III: Organigrama y entresijos blues
Capítulo IV: La eterna discusión del mediocentro blue

lunes, 11 de febrero de 2013

Puntuación histórica

Se acabó la Premier League. O eso dicen unánimemente las reacciones que se han producido tras la derrota del Manchester City en St Mary's y el triunfo del Manchester United el día siguiente. Roberto Mancini, técnico del vigente campeón, cifra en un 10% las posibilidades de que su escuadra se recupere y remonte, como ya hizo la temporada pasada, para conquistar la liga. 

Esta Premier no solo la está perdiendo el Manchester City, sino que la está ganando el Manchester United. De hecho, la puntuación del City es propia de un equipo campeón: media superior a 2 puntos por partido. Se encuentra, no obstante, con que el otro club de la ciudad está rozando unas cifras históricas. Sin hacer excesivo ruido, pero el Man United ha sumado 65 puntos en 26 jornadas y solo el Chelsea 2005/06 de Jose Mourinho alcanzó este momento del campeonato con una puntuación superior. Otro Chelsea de Mou, el de la temporada 2004/05, fue el encargado de establecer el record absoluto de puntos (95). Durante casi tres décadas -repletas de éxitos- Sir Alex Ferguson ha entrenado en Old Trafford, pero nunca un equipo suyo había llegado al último tercio de liga con tantas victorias (21 de 26 posibles). La magnitud del Manchester City, de sus expectativas o de su gasto en fichajes durante el último lustro tiende a eclipsar lo que los red devils, con Robin van Persie como futbolista más determinante, están haciendo.

El principal responsable de que el Manchester City no esté cumpliendo sus objetivos -eliminado en la Champions y a 12 puntos del liderato de la Premier- es Roberto Mancini, quien, sin embargo, dudo que sea el máximo culpable de que a los citizens se les fuese casi definitivamente la liga el sábado en Southampton. Varios fueron los jugadores que deambularon por St Mary's en una fría tarde de febrero, especialmente aquellos situados de mediocampo hacia delante. La pasividad de Samir Nasri, Yaya Touré, Kun Agüero, Edin Dzeko o David Silva fue un obstáculo demasiado grande como para pensar que de esa forma el Man City podía imponerse al buen equipo de Mauricio Pochettino. Sin intensidad y con esa actitud es imposible ganar un partido y ya no digamos una Premier. Ya habrá tiempo de analizar con profundidad la pobre campaña del Manchester City, empezando por los fichajes -Robin van Persie, Eden Hazard o Javi Martínez- que Roberto Mancini aprobó y el club no fue capaz de materializar. No fue el verano que el entrenador italiano deseaba. Todo se complicó con la tensión interna desatada en otoño y las dificultades de Mancini en lo que a la gestión de vestuario se refiere. 
En Alemania el Bayern Munich no quiere ser menos que la entidad que le arrebató la gloria en la Champions League de 1999. Va camino de establecer el record de puntuación que estableció la pasada primavera el Borussia Dortmund, que finalizó con 81 puntos la Bundesliga. A trece jornadas para el final, el Bayern ya está instalado en los 54 puntos -cifra record a estas alturas de campeonato- y, aunque haga rotaciones mientras esté vivo en la Champions, todo hace indicar que el Bayern pre-Guardiola pondrá el listón muy alto. Al menos en Alemania, no sabemos si también en Europa.


10 cosas que me gustaron del fin de semana:

1. Partía como "tapada", mucho más tapada que en ediciones anteriores de la Copa África, con futbolistas de mucho menos nombre tanto en defensa como en el centro del campo. Y ni siquiera convencieron a todos sus actuaciones en la fase de grupos. Todo cambió en cuartos de final, allí sí convencieron ante Costa de Marfil. Esa buena línea, explotando sobre todo la velocidad de sus tres puntas (Moses, Emenike y Brown), se mantuvo en semifinales. Y el semidesconocido Sunday Mba se destapó como héroe en la final para que Nigeria celebre su primera Copa África desde 1994. Justo cuando menos se apostaba por Las 'Águilas verdes'.

2. Mérito enorme de Burkina Faso, a la que le costó reaccionar tras el gol nigeriano, pero al menos se mantuvo con vida hasta el último minuto. 2013 supuso la segunda vez que la selección burkinesa superó la primera fase de la CAN. Y llegó a la final a pesar de la lesión de Alain Traoré, que se despidió del torneo en el segundo de los seis partidos que disputó Burkina Faso en el torneo.

3. Se supera cada día y aún no ha tocado techo. El valor de mercado de Gareth Bale volvió a crecer tras su exhibición ante el Newcastle.

4. El día siguiente Ryan Giggs fue protagonista al anotar su primer gol en la Premier League 2012/13 y aumentando su proeza: ha marcado al menos un gol en las últimas 23 ediciones de la liga inglesa. Ryan Giggs y Gareth Bale, pasado, presente y futuro del fútbol galés.

5. Partidos como el del Olimpico de Roma son un buen ejemplo de por qué la Lazio -y no Milan, Inter o Fiorentina- habita en puestos de liga de campeones. Notable primera parte de la escuadra de Petkovic, en la que destacó Sergio Floccari, quien hará que la Lazio no acuse tanto como se creía la baja por lesión de Miroslav Klose.

6. Hacía más de cuatros años que el Arsenal no ganaba en dos jornadas seguidas por 1-0. Muchos son los puntos que se han dejado los gunners en el último lustro por no saber competir en los denominados 'ugly games'. El del sábado fue uno de ellos. A domicilio, en Sunderland y ante un equipo que jugó la última media hora con superioridad numérica. Ni siquiera la extraña decisión de Arsène Wenger de jugar treinta minutos con Aaron Ramsey como lateral derecho privó al Arsenal de ganar un partido en el que Wojciech Szczesny y Bacary Sagna, que no pasaban por un gran momento, fueron los héroes.

7. Un punto de seis posibles y, sin embargo, los síntomas del Bayer Leverkusen no son nada malos, todo lo contrario. Lo fueron en la derrota ante el Borussia Dortmund y lo han vuelto a ser en el empate a tres en Mönchengladbach. Y el Leverkusen agradece que Sidney Sam vuelva a entrar en el equipo.

8. Se acerca al liderato en Holanda el Feyenoord gracias a una victoria en la que todos los tantos llevaron la firman de los tres jóvenes que más ilusionan en De Kuip: Jordy Clasie, Tonny Trindade de Vilhena y Jean-Paul Boëtius.

9. No se separan el Oporto y el Benfica. Sus pinchazos se producen con cuentagotas y casualmente el día que el Benfica empata, el Oporto hace lo mismo. Habrá emoción en la liga portuguesa hasta el último día. Jackson Martínez suma y sigue (19 goles en 18 jornadas).

10. Carlos Bianchi volvió a entrenar en La Bombonera 3153 días después, que se dice pronto. Boca le hizo sufrir -perdía 0-2 en el minuto 8 y Orión tuvo que parar un penalti- pero empezó el Torneo Final con tres puntos.

5 cosas que no me gustaron del fin de semana:

1. La liga argentina pone un circo y le crecen los enanos. Arrancó el Torneo Final con con dos encuentros el viernes por la noche y en ambos estuvo parado el juego alrededor de media hora como consecuencia de sendos apagones. Por si fuese poco, Facundo 'Chucky' Ferreyra, una de las figuras del campeonato, sufrió una lesión de tobillo.

2. El proyecto es coherente y los cimientos son buenos, pero el esqueleto defensivo -y esto no solo incluye a los centrales, sino también a los centrocampistas, que concedieron espacio y tiempo a Pirlo, Marchisio y Vidal- de la Fiorentina volvió a fallar en Turín.

3. Cumple David Moyes once años en el banquillo del Everton. Su trabajo es fantástico, pero le faltan dos cosas para culminarlo: conquistar un título y ganar a domicilio (en Premier) ante el Manchester United, Chelsea, Arsenal o Liverpool. Ayer tampoco fue capaz de vencer en Old Trafford.

4. La sorpresa no es que se abra una brecha en lo más alto de la Ligue 1 en la jornada nº 24, sino que no se haya producido antes. Dos derrotas consecutivas del Lyon -que además ahora tendrá la distracción de la Europa League- reducen la emoción en la pelea por el título galo.

5. Nuevo entrenador (interino), mismas intenciones (ofensivas) y de nuevo una derrota. 2013 está sepultando las aspiraciones que podía tener la Roma esta temporada.

lunes, 4 de febrero de 2013

La quinta ocasión de Didier

Didier Drogba ha participado hasta la fecha en cinco ediciones de la Copa África de Naciones. Y ninguna la ha conquistado, lo que supone una profunda decepción para una selección que ha sido la gran favorita, o una de las dos máximas candidatas, a ganar el torneo durante el último lustro. Rara vez Drogba ha necesitado más de cinco ocasiones en un partido para perforar la portería rival. Sin embargo, la Copa África se le resiste y cinco oportunidades no han sido suficientes para uno de los mejores delanteros de la última década.

2006 quizás llegó demasiado pronto -aunque ya partía como la favorita-. Fue el año en que Costa de Marfil asomó definitivamente en el panorama futbolístico mundial e irrumpió con fuerza. Kolo Touré, Didier Drogba y, en menor medida, Arouna Koné, Aruna Dindane, Yaya Touré, Didier Zokora o Emmanuel Eboué eran ya nombres consolidados en distintos puntos geográficos de Europa. Todos ellos jóvenes o camino de entrar en el punto álgido de sus respectivas carreras futbolísticas, por lo que no había apenas motivos para pensar que aquel bloque no estaba en disposición de proclamarse campeón de África en un par de ocasiones y, quizás, de convertirse en la primera selección africana de la historia que superase la barrera de los cuartos de final en un Mundial. Las expectativas eran gigantescas.

En 2008 ya no había excusa posible. Por plantilla, por madurez y por el tiempo que llevaba junto ese grupo, la etiqueta de gran favorita estaba pegada a la camiseta marfileña. Se topó con una selección que iba a levantar tres veces consecutivas la Copa África y que en la semifinal de 2008 alcanzó ante Costa de Marfil su mejor momento de fútbol. Era Egipto y con Aboutrika, Hassan o Zaki privaron del éxito a los marfileños en una de las mejores actuaciones que se le recuerdan a una selección africana. 'Los faraones' aplastaron a 'Los elefantes'.

Comentaba Rubén Fernández este mediodía en 'Marcador Internacional' de Radio Marca que Costa de Marfil pudo verse afectada emocionalmente en 2010 por el ataque sufrido por Togo en Cabinda y la sensación de inseguridad vivida durante las tres semanas que duró la competición. Los marfileños se despidieron de ella al finalizar la segunda semana, tras un partido que tenían casi cerrado. Triunfo por 2-1 en el minuto 90, un gol de Argelia en el descuento y otro en la prórroga. De nuevo una desilusión.

Lo que en 2006 asomaba como un equipo alegre se convirtió definitivamente en 2012 en una escuadra sin frescura en su juego. En todos estos años Costa de Marfil no ha sido capaz de mejorar el nivel de su portería o de su defensa pero es que, por si fuese poco, la rigidez se apropió de la selección en la Copa África del año pasado, en la que se acumularon las dificultades para generar ocasiones y ver portería ante selecciones inferiores como Sudán, Burkina Faso, Angola, Guinea Ecuatorial o Mali. Y cero goles en la final que coronó a Zambia como nueva y sorprendente triunfadora. Así se fue confirmando poco a poco que Henri Michel ha sido el seleccionador más destacado de 'Los elefantes' y nunca sabremos si el destino hubiese sido diferente en caso de que no se tomase la decisión de no renovarle hace ya casi siete años.

2013. ¿Y ahora qué? Didier Drogba estará a punto de cumplir 37 años cuando Marruecos acoja la próxima CAN. Su intención, o al menos eso ha declarado, es viajar con su selección al Mundial de Brasil en 2014. Surgen varias preguntas. La primera es si el '9' del Galatasaray será titular entonces o, por el contrario, lo serán Lacina Traoré y/o Wilfried Bony. El pobre nivel de Drogba en Sudáfrica tiene que ver más con la escasa actividad de los últimos meses que con su edad. Un futbolista no envejece tan rápido como para pasar en ocho meses de ser el jugador más determinante del Chelsea campeón de Europa a ser un protagonista prácticamente irrelevante, y con mala forma física, en la Copa África. Su estancia en China, la escasa exigencia de aquella liga y las semanas que pasó este invierno en el Chelsea entrenando sin un plan específico son algunos de los factores que explican sus pobres actuaciones en el torneo.

10 cosas que me gustaron del fin de semana:

1. Se pueden señalar numerosos aspectos negativos del Liverpool de Rodgers, pero no su manera de competir ante los grandes de la Premier. Es cierto que no ha ganado a ningún equipo del actual top 10 de la liga, y eso no habla bien de su primer año en Anfield, pero no es menos cierto que ha competido muy bien sus dos duelos con el Manchester City, siendo posiblemente superior en ambos. Firmó una notable primera mitad en el Emirates días atrás, firmó una notable segunda parte en Old Trafford semanas antes y tuvo sus buenos momentos en Stamford Bridge o Goodison Park. Son algunos síntomas que indican que el enfermo no está muerto. 

2. No ha podido ser mayor el impacto de Moussa Sissoko en su nuevo club. Ha contribuido a que el Newcastle, metido de lleno en la lucha por la permanencia, gane dos partidos en los que el balance de Sissoko es inmejorable: una asistencia y dos goles. Terminaba contrato en junio en el Toulouse, donde estaba a medio camino entre jugador irregular y jugador cuya progresión se había frenado, y es por ello que al Newcastle le ha costado tres millones de euros. Su potencial era tangible y lo sufrió en primera persona el Chelsea, especialmente cuando Lampard y Ramires olvidaron la presencia de Sissoko y se dedicaron a atacar y a descuidar sus funciones defensivas. Nada nuevo, por otra parte, esta falta de entendimiento en los centrocampistas blues, como bien comprobó John Obi Mikel cuando David Luiz empezó a ser mediocentro en el mes de diciembre. Se acercó el nigeriano para preguntarle al brasileño cómo se repartirían los roles. Luiz le sugirió que él podía ser el mediocentro posicional y Obi Mikel el centrocampista con más libertad. "Sin problema", recibió como respuesta. Pero levantó la cabeza Mikel tras el pitido inicial y cuando se quiso dar cuenta, David Luiz ya estaba buscando el área rival. Un despiporre. En el que el entrenador tendrá algo de responsabilidad, digo yo.

3. No han pasado más que un par de semanas desde que Cesare Prandelli, seleccionador italiano, expresó públicamente su preocupación por el estado de forma de Mario Balotelli, preguntándose cuántos buenas actuaciones de Balotelli recordábamos desde su brillante semifinal en la pasada Eurocopa. Se puede decir, sin miedo a equivocarse, que su debut con el Milan es lo mejor que se le ha visto desde aquel Italia-Alemania en Varsovia. 
4. La distracción y el desgaste derivado de la Champions impidió al Nápoles pelear por el Scudetto en la 2011/12. Esta vez la historia es distinta: es la Juventus quien tiene que compaginar Champions y liga. El Nápoles, que no falla, se fue a dormir el sábado con la misma puntuación que la Juve. En San Paolo sueñan con el título. En Turín saben que la pugna Nápoles-Juve se puede alargar hasta la última jornada. Se enfrentan, por cierto, el viernes 1 de marzo.

5. "El jugador de Udinese toca el balón, no fue penalti". Con este grado de sinceridad se expresó Massimiliano Allegri tras la victoria del Milan en el último minuto gracias a un penalti inexistente sobre El Shaarawy.

6. Mario Mandzukic: 17 goles en 25 partidos con la camiseta del Bayern. Pasan las semanas y Mario Gomez no solo no es titular, sino que cada vez juega menos.

7. Doblete de Srdjan Lakic en su debut con el Eintracht Frankfurt, más goles en una tarde que en sus últimos 21 meses. Si recupera su nivel del Kaiserslautern, el Eintracht se asegura un buen puñado de goles que le vendrán bien en una segunda vuelta en la que el objetivo ya es sellar la clasificación para la próxima Champions.

8. Que el rival se quedase en inferioridad numérica al final de la primera parte no convierte la visita a Toulouse en el mejor examen posible para el Paris Saint-Germain, pero lo que salta a la vista es que el PSG atraviesa su mejor momento del curso. Bien definido ese 4-4-2 en el que Lucas Moura ocupa la banda derecha, Javier Pastore la izquierda y en el que Verratti tiene un papel más secundario que principal.

9. Primer hat-trick de Jackson Martínez en Europa. Que a nadie le sorprenda que el próximo sea en una de las grandes ligas europeas. Está para dar el salto. No porque marque muchos goles, que también, sino porque es realmente bueno.

10. Los 90 minutos de fútbol mejor invertidos del fin de semana: Bayer Leverkusen v Borussia Dortmund. Cuando uno sospechaba que ambos se podían dejar llevar -el Bayern se había distanciado la tarde anterior a 14 y 15 puntos respectivamente-, lo que protagonizaron fue el encuentro más entretenido del fin de semana. E hizo más méritos el equipo que finalmente salió derrotado.


5 cosas que no me gustaron del fin de semana:

1. Decepción por el nivel general de la Copa África 2013 y por la sensación, que empieza a prolongarse demasiado en el tiempo, de que pocas cosas cambian en el fútbol africano durante los últimos años. Mismos defectos, mismos errores y excesivas similitudes con lo que era el continente, futbolísticamente hablando, hace una década. 

2. Perder 3-1 en tu visita al colista no es el tipo de resultado que esperas cuando eres el Inter de Milan y cuando has realizado varios fichajes en las últimas horas del mercado. Va a ser difícil que Kovacic -por su juventud-, Schelotto o Kuzmanovic tengan un impacto importante en el equipo de aquí a final de temporada. Y si los resultados no acompañan, la afición se acordará de Sneijder.

3. Lo peor para la Lazio no es haber perdido dos jornadas consecutivas, algo que prácticamente la aleja del sueño que era el Scudetto, sino la lesión de Miroslav Klose. Dos meses de baja que se pueden hacer eternos ahora que el equipo de Petkovic va a tener que pelear con Milan, Inter, Fiorentina o incluso Roma por la tercera plaza.

4. Segunda actuación de Wesley Sneijder con su nueva camiseta, las dos saliendo desde el banquillo y las dos con una escasísima incidencia en el juego. El sábado, en sus 20 minutos ante el Bursaspor, Sneijder volvió a actuar de mediapunta, sin que muchos balones pasasen por sus botas. Y los pocos que pasaron por ellas no estuvieron precisamente cerca del área rival. 

5. Zamparini. 49 entrenadores ha destituido Maurizio Zamparini desde que entró en el mundo del fútbol a finales de los años ochenta. Del Palermo es dueño desde 2002 y el club promedia más de dos entrenadores por temporada durante esta década, siendo Gian Piero Gasperini, destituido este lunes, el último en unirse a la lista. Después de que Zamparini comprase el Palermo, el equipo logró el ascenso, se clasificó varias veces para la UEFA y tuvo su momento de gloria, cuando se codeó con el Inter, en el primer tercio de la temporada 2006-07. Pero ha pasado ya bastante tiempo y la dinámica de la entidad se dirige ahora en otra dirección. El continuo carrusel de destituciones no ayuda a nadie y el único perjudicado es el propio Palermo, que se aproxima a la Serie B. 

viernes, 1 de febrero de 2013

Fichado en 24 horas

Miércoles 30 de enero, 21.17 hora española, 20.17 hora inglesa. Kieran Gibbs, una de las piezas más en forma e infravaloradas del actual Arsenal, pide el cambio. Sufre una lesión muscular, algo que no extraña a ninguno de los presentes en el Emirates, puesto que las lesiones musculares han sido siempre el principal obstáculo en la carrera del joven lateral zurdo inglés. Tres semanas de baja.

Es entonces, y no antes, cuando el Arsenal pone en marcha la búsqueda de un lateral izquierdo. Detalle relevante, ya que al contrario de lo que se ha publicado en algunos medios ingleses, los gunners no llevaban días negociando el fichaje. El plan A tiene nombre y apellido: Nacho Monreal. Las conversaciones con el Málaga arrancan ayer por la noche y se alcanza un acuerdo definitivo durante esta tarde, mientras el futbolista ya se dirige a Londres. Teóricamente la lesión sufrida ayer solo tendrá a Kieran Gibbs alejado de los terrenos de juego durante tres semanas, pero el historial de lesiones y recaídas del inglés no invita al optimismo en el club gunner, consciente, además, del pésimo momento de forma de André Santos, su recambio.

Que Nacho Monreal no pueda disputar la Champions League esta temporada con el Arsenal es poco menos que un detalle secundario. La prioridad del club, por motivos económicos y deportivos, es clasificarse por 16ª temporada consecutiva para la Champions. Nunca lo ha ocultado Arsène Wenger, que ha explicado durante las últimas campañas el perjuicio económico que haría al club perder los ingresos derivados de disputar la máxima competición continental. Sin desmerecer la importancia en el plano deportivo. Un equipo sin billete para la Champions tendrá más dificultades para fichar el próximo verano que uno que posea ese codiciado billete. Y es uno de los factores que ha llevado a la entidad londinense a negociar con Nacho Monreal en tan solo 24 horas. El Arsenal se encuentra en esa coyuntura, la de negociar apresuradamente la contratación de Monreal para reforzar la plantilla el 31 de enero. Precio: 12 millones al contado. El próximo verano podía ser demasiado tarde.