miércoles, 30 de enero de 2013

Los mediapuntas de Moratti y Stramaccioni

Tiene poco de cotidiano que un club se desvincule en diez días de dos de sus futbolistas más talentosos e imaginativos. Renunciar parcial o totalmente a la figura del trequartista es un ejercicio clásico del fútbol italiano, que resumía así Sandro Mazzola en 2008 en 'El País': "Somos especialitos, nos gusta complicarnos la vida y nos encantan los dualismos: Mazzola-Rivera, Baggio-Del Piero, Del Piero-Totti... Yo recuerdo a un Brasil que jugaba con cinco números 10 y era un espectáculo y nosotros teníamos dos y hacíamos jugar a uno de vez en cuando."

El Inter de Milán ha desempolvado en este mes de enero esa vieja costumbre italiana y en tan solo diez días ha traspasado a dos de sus tres mediapuntas: se mantiene Ricky Álvarez mientras que Wesley Sneijder viajó a Estambul y Philippe Coutinho lo hizo con destino a Liverpool. Cierto es que ni Ricky, ni Sneijder, ni Coutinho son un mediapunta al uso, ya que todos responden a un perfil de futbolista habituado a jugar multitud de partidos pegado a una banda o retrasando su posición. Pero sí que se les puede encargar ejercer el rol de trequartista. Y dos de ellos ya no están en Milán. No cambia de aires Ricky Álvarez, pero en su caso sería incluso sorprendente que lo que cambiase fuese su papel en el equipo: ha disputado 386 minutos esta temporada entre todas las competiciones y no se puede hablar de que tenga reservado un lugar de privilegio en los planes de Andrea Stramaccioni. Hay otro posible '10' en el Giuseppe Meazza, si bien nadie espera que se le exijan grandes cosas a un chico, Daniel Bessa, que ni siquiera ha debutado con el primer equipo y que además podría ser cedido en las próximas horas. La figura del mediapunta vive sus horas más bajas en la estructura del Inter de Milán.
Los traspasos de Wesley Sneijder y Philippe Coutinho atienden a diferentes motivos. En el caso del brasileño se intuye que el Inter simplemente vio como una oferta irrechazable los 11 millones de euros -más dos de variables- que ofreció el Liverpool. Y se puede entender, porque Coutinho con la camiseta nerazzurra siempre ha insinuado más de lo que ha demostrado. La deteriorada relación de Sneijder con Massimo Moratti, su irregular rendimiento en los últimos dos años, sus recientes problemas físicos o la insistencia del Inter en reducir su salario -que ya no era considerado acorde al rendimiento- fueron algunos de los elementos que provocaron la salida del club del holandés. Por lo tanto, la venta de Sneijder y Coutinho no se debe exclusivamente a motivos meramente futbolísticos. De no haber aparecido la generosa oferta del Liverpool y de haber aceptado Sneijder la reducción de sueldo, es muy probable que ambos futbolistas continuasen ahora a las órdenes de Stramaccioni. 

Pero lejos de sentir la necesidad de fichar un nuevo mediapunta, los movimientos del Inter han apuntado en otra dirección bien distinta. Ha puesto sus ojos y ha negociado con Paulinho, Schelotto y Kuzmanovic. Ninguno se asemeja al perfil de futbolista de tres cuartos de campo que ha abandonado Milan en los últimos diez días. Parece clara, por tanto, la idea de reforzar el 5-3-2, o 3-5-2 de Stramaccioni, un esquema y una idea de juego que ha desarrollado su equipo durante los últimos meses, llegando a tener bastante éxito durante su racha de diez victorias consecutivas en otoño. Fue entonces cuando se empezó a considerar seriamente al Inter como alternativa al Scudetto y fue entonces cuando la escuadra nerazzurra se dejó puntos durante varias jornadas, casi siempre en partidos en los que el Inter acusaba factores como la falta de creatividad, la ausencia de gente desequilibrante en tres cuartos de campo o las dificultades para llevar la iniciativa. No será fácil que, tras los acontecimientos del mercado invernal, esto cambie. Y en aquellas tardes en las que se vuelva a ver un Inter espeso y con poca fluidez, los aficionados se acordarán de Wesley Sneijder. Y si los resultados no acompañan al equipo (traducido: que el equipo no se clasifique por segundo año seguido para la Champions), las críticas apuntarán a Massimo Moratti, como máximo responsable de la entidad. Y si eso ocurre, Stramaccioni sabe que su puesto corre peligro, por mucho que tenga firmado un contrato hasta 2015.

jueves, 10 de enero de 2013

La zurda de Quintero y el fútbol ausente de Argentina

Era el más destacado y conocido de cuantos actores participaron en el partido inaugural del Sudamericano sub'20. Juan Fernando Quintero no decepcionó ni un ápice en el Colombia v Paraguay con el que arrancó el torneo. No es que Quintero cumpliese con lo esperado, sino que además se sobrepuso a las adversidades: jugó a pesar de la gripe que sufría. Las comparaciones con James Rodríguez están, por múltiples motivos, a la orden del día. Ambos lucen el dorsal número 10 -de hecho, James lo portó en el anterior Sudamericano sub'20 y ahora lo ha heredado Quintero-. Los dos son zurdos. Se aprecian ciertas similitudes en su físico -si bien Juan Fernando es bastante más liviano-. Y, siendo dos futbolistas polivalentes, anoche Quintero partió por momentos desde la banda derecha, a pierna cambiada y con libertad para irse hacia el medio, como tantas veces ha hecho James en Do Dragao. "Estamos para ganar, para ser campeones", advertía Juan Fernando Quintero hace una semana.

Precisamente proclamarse campeona debe ser el objetivo inequívoco de la anfitriona, de Argentina. Mientras que varias selecciones tienen como reto conseguir un billete -se reparten cuatro- para el próximo Mundial de la categoría, a Argentina y a Brasil, por historia, por nombre y por jugadores, sólo les vale ganar. Y es por ello que la decepción suscitada en el estreno de la albiceleste en el torneo ha sido mayúscula. Marcelo Trobbiani, su seleccionador, no dudó a la hora de alinear a todo el arsenal ofensivo del que dispone: Iturbe, Centurión, Lanzini, Vietto y Alan Ruiz. El equipo, sin embargo, fue víctima del propio individualismo de estos jugadores, siendo especialmente desesperante en el caso de Juan Manuel Iturbe y Ricardo Centurión. La sensación imperante era la de que el futbolista argentino de tres cuartos de campo, a excepción de Alan Ruiz, al recibir el esférico ya estaba pensando en la forma de finalizar él mismo la jugada, ya estuviese a 35 metros de la portería o rodeado de cuatro rivales. "En Argentina siguen surgiendo futbolistas con grandes habilidades pero con poco conocimiento del juego", reflexionaba Diego Latorre tras el partido.
La imagen superior ilustra el caos que fue por momentos el conjunto anfitrión, donde apenas Alan Ruiz, que ni siquiera tuvo una gran noche, fue capaz de organizar y dar sentido al equipo. En este combinado argentino sub'20 surgen ya dos problemas. Primero, la necesidad de solucionar el mal juego exhibido ante Chile. Segundo, buscar la fórmula para compensar los problemas goleadores que se le pueden presentar a Argentina. Ni Vietto es un gran goleador, ni los futbolistas de tres cuartos de campo destacan por sus cifras goleadoras. Talento hay. Dudas también.

En la debacle argentina también jugó un papel decisivo el planteamiento chileno. No deja de ser curioso que sea tan organizado un equipo cuyo seleccionador, Mario Salas, lleva únicamente un mes y medio en el cargo. Sólo desde una organización casi perfecta se entiende que un equipo -con menos talento que Argentina- pueda ganar un encuentro en el que jugó con diez futbolistas desde el minuto 43 y con nueve desde el 72'. Con dos nombres propios, eso sí. Nicolás Castillo, delantero centro, enseñó un amplio abanico de recursos técnicos. Darío Melo, inspirado bajo palos, recordó a los buenos años que ofreció hace un lustro Cristopher Toselli en la portería chilena. La presencia de Diego Rubio en la banda derecha, la calidad de Bryan Rabello, el propio orden chileno y la presencia en las áreas de Castillo y Melo parecen elementos suficientes como para ser un buen aspirante a estar en el próximo Mundial sub'20 de Turquía.

Top 3 del primer día de competición -sin un orden determinado-: Darío Melo (Chile), Nicolás Castillo (Chile) y Juan Fernando Quintero (Colombia).