domingo, 3 de marzo de 2013

Un nuevo Tottenham

El nuevo Tottenham desafía a sus vecinos del norte de Londres -también a los vecinos del Chelsea- y les hace saber que tendrán que sufrir más que en ninguna otra temporada previa para clasificarse para la liga de campeones. Durante los últimos 17 cursos el Arsenal se ha ido de vacaciones de verano tras terminar la Premier League por delante de los spurs. En 1995 fue la última vez que en White Hart Lane disfrutaron de sus vacaciones veraniegas con la satisfacción del deber cumplido, de haber sumado más puntos que los gunners. Puede volver a ocurrir en 2013.

El nuevo Tottenham va camino de cumplir su objetivo, un objetivo que se le pidió a André Villas-Boas a pesar de traspasar a Luka Modric. Un objetivo que, de producirse, habrá que valorar en su justa medida porque tiene su mérito. El reto es finalizar la liga entre los cuatro primeros y, por qué no, intentar conquistar la Europa League, algo menos prioritario que la persecución del billete para la Champions pero que también está al alcance del equipo londinense.

El nuevo Tottenham disfruta de su estrella en una novedosa demarcación, la de delantero. Gareth Bale había jugado hasta el mes de febrero como extremo izquierdo, como en él viene siendo habitual desde hace algunos años. El carril central estaba reservado para jugar con dos puntas -Defoe y Adebayor- o para situar a Dempsey o Sigurdsson por detrás del '9'. La lesión de Jermain Defoe el 3 de febrero, unida al discreto rendimiento de Dempsey y sobre todo Adebayor, así como al aterrizaje de Lewis Holtby, provocó cambios en el libreto de Villas-Boas. Era el momento de que Gareth Bale, que ya estaba firmando una campaña fabulosa, centrase su posición y se exhibiese en un mes de febrero superlativo. El galés ha anotado 8 goles -5 de ellos desde fuera del área- en sus últimos 6 partidos: salvó un punto en Norwich, dio la victoria en West Bromwich, hizo un doblete al Newcastle, otro al Olympique de Lyon y un tercer doblete el lunes al West Ham. Y en ningún caso han sido goles sencillos. 

Villas-Boas aleja a Gareth Bale de la banda y con ello pierde su desborde y su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno. A cambio logras principalmente dos cosas, una secundaria y otra principal. La secundaria es que disminuyen las responsabilidades defensivas de Bale e inicia los contrataques con menos metros por recorrer y más posibilidades para hacer daño a la espalda de los centrales. Y la principal, que no es otra que su golpeo de balón. No se pueden anotar 5 goles desde fuera del área en un único mes si tu golpeo no es extraordinario, de los más determinantes del planeta. Y el de Bale lo es, vaya que si lo es. Se multiplica el número de veces que busca el remate y la acción de cara a portería con respecto a los partidos que juega de extremo izquierdo. Se aprovecha además de las segundas jugadas que genera Emmanuel Adebayor cuando buscan al togolés a través del juego directo y, en definitiva, todos los ataques del equipo han pasado por las botas de Gareth en las últimas semanas. Como alternativa y como recurso esporádico no suena mal el asunto. Si se va a convertir en algo rutinario, el experimiento de Bale como delantero no me entusiasma al 100%, debo decirlo.

1 comentario:

gonzalo sunico dijo...

Sencillamente , genial tu articulo sobre Gareth Bale.