martes, 26 de marzo de 2013

Convencer a Deschamps

Casi todo se desarrolló respecto a lo deseado por 'Les Bleus' el pasado viernes ante Georgia: debut con buen pie de Raphaël Varane y Paul Pogba, exhibiendo su mejor versión Mathieu Valbuena, manteniendo su notable estado de forma Franck Ribéry, vio portería Olivier Giroud y no hubo lesiones ni imprevistos. Todo salió bien excepto la actuación de Karim Benzema, protagonista inequívoco en las horas previas al Francia-España. Protagonista una vez más por su sequía goleadora, por su apatía y porque es el gran tema de conversación alrededor de la selección nacional. A un delantero se le valora principalmente por sus cifras y hay que acudir a los fríos números para entender mejor el porqué del hastío del aficionado galo para con la figura de su delantero centro. La sequía de Karim con la camiseta bleu alcanza ya los 11 partidos -exactamente 925 minutos sobre el césped y casi medio centenar de remates, sí, 46 para ser precisos-. En los últimos dos años su discreto balance es de 3 goles en 24 encuentros con Francia. Su última diana tuvo lugar antes de la pasada Eurocopa y por ello se entiende que en la encuesta realizada por L'Équipe este fin de semana sobre si debía ser titular o no ante España venciese el 'no' con el 55% de los votos. 

Era una duda razonable su titularidad. Ya desde la semana pasada prácticamente se descartaba la posibilidad de que Didier Deschamps volviese a jugar el martes con dos puntas, como ante Georgia, por lo que Giroud o Benzema se disputan un puesto. A favor del '9' gunner juega la falta de confianza y acierto de Benzema, a quien todo el debate y ruido mediático generado a su alrededor tampoco parecen favorecer. A favor del '9' del Real Madrid juega su talento y la posible convicción de Deschamps de que Karim, por muy prolongada que sea su sequía goleadora o por preocupante que sea su estado anímico, puede decidir el encuentro en una acción individual, algo más difícil de vislumbrar en Giroud. La remota opción de ver juntos de inicios a los dos delanteros se vio despejada después de la información adelantada por L'Equipe, y confirmada por diversos medios franceses, según la cual el 4-3-3 fue el esquema probado por Deschamps a puerta cerrada durante la tarde del lunes: Lloris; Jallet, Varane, Koscielny, Evra; Pogba, Matuidi, Cabaye; Valbuena, Benzema, Ribéry.

Totalmente alejado de las críticas y el debate organizado en torno al delantero de origen argelino se encuentra Mathieu Valbuena, que vive sus mejores días con la selección y quizás de su carrera profesional. Su relación con Didier Deschamps se remonta al año 2009, momento en el cual Didier Deschamps fue nombrado entrenador del Olympique de Marsella, equipo en el que ha desarrollado casi toda su carrera profesional Valbuena. Cuenta Michael Cox en 'ESPN' que una de las primeras decisiones que tomó Deschamps en aquel verano de 2009 fue llamar a Mathieu y transmitirle que no era compatible con el 4-3-3 con el que iba a trabajar el O.M. Ni existía la figura del mediapunta en aquel esquema ni tampoco Valbuena respondía al perfil de extremos veloces y verticales que quería el técnico. Pero la directiva marsellesa se opuso a su marcha, Valbuena fue suplente durante la primera mitad del curso y su papel acabó siendo determinante durante la segunda mitad de la temporada en la conquista del título liguero. Ahora se reencuentran el técnico y el jugador en la selección gala, con la que Mathieu no debutó hasta 2010 y con la que solo ha sido titular 4 veces. Todo hace indicar que ante la vigente campeona del mundo y de Europa lo volverá a ser. Siendo quizás menos talentoso que Ménez, Nasri o Gourcuff, se ha hecho acreedor Valbuena con esfuerzo y regularidad -algo de lo que no van sobrados los tres mencionados- de un hueco en los planes del nuevo seleccionador francés, al que convenció en Marsella de que merecía ser importante en el O.M. y lo está repitiendo en las filas de 'Les Bleus'

Lo hizo Valbuena y ahora le toca no solo a Benzema, sino también a Raphaël Varane y a Paul Pogba, dos súper clase llamados a formar parte de los cimientos del combinado nacional durante la próxima década. Debutaron con la absoluta el viernes y el partido ante España sería únicamente su segunda internacionalidad, a sus 19 y 20 años respectivamente. Son demasiados buenos, uno en el eje de la defensa y el otro en la medular, como para que Deschamps desvíe su mirada a los DNI a la hora de dibujar su once inicial ante España.

Convencer a Didier Deschamps. Lo está consiguiendo Mathieu Valbuena, lo lograrán más pronto que tarde Paul Pogba y Raphaël Varane, y debe hacerlo también Karim Benzema para que Francia explote todo su potencial, que no es poco.

1 comentario:

Luis dijo...

Una de las cosas que mas me gustan de esta Francia es la generación joven que viene. Como bien dices, los jovenes parecen grandes veteranos.

Gran blog, por cierto Sergio.