martes, 23 de abril de 2013

Van Persie como punto de inflexión

Nos hemos acostumbrado a ver celebrar títulos de liga al Manchester United: se ha impuesto en 13 de las 21 ediciones de la Premier League. Nos hemos acostumbrado a ver cosechar éxitos año sí y año también a Sir Alex Ferguson, cuya leyenda se agiganta permanentemente. Nos hemos acostumbrado a ver escalar a los red devils en el palmarés del fútbol inglés hasta el punto de superar al Liverpool en títulos ligueros, algo que parecía muy lejano a comienzos de los noventa. Quizás porque se ha transformado en un clásico de la primavera asistir a las celebraciones de Old Trafford, y por la sonada decepción de los vecinos del Etihad Stadium esta temporada, se infravalore la vigésima liga de su historia. Pero no es una más, seguro que Fergie la saborea y la disfruta más que algunas de las anteriores. Es un trofeo que llega a las vitrinas del ‘Teatro de los sueños’ en un momento en el que el Manchester City amenazaba muy seriamente con imponer su hegemonía en el fútbol británico, en una época en la que el gasto en fichajes de uno y otro club no tenía nada que ver, en una época en la que el United perdía a futbolistas de la talla de Cristiano Ronaldo o Carlos Tévez y, en cambio, no hacía contrataciones de relumbrón, como sí se producían en el otro conjunto de la ciudad.

(Pinchar en el enlace para seguir leyendo. Artículo publicado en www.marcadorint.com)

miércoles, 10 de abril de 2013

Del miedo a la bancarrota al éxito

1997, 2005 y 2013. Ocho años separan a cada una de estas fechas que definen la historia reciente del Borussia Dortmund, que señalan los tres momentos más trascendentes que se recuerdan en el equipo de Renania del Norte-Westfalia. 

1997 El 28 de mayo de 1997, el Estadio Olímpico de Munich coronó al Borussia Dortmund como rey del continente. Cosechó de forma inesperada el mayor éxito de la historia del club germano. De forma inesperada porque enfrente estaba aquella noche la Juventus de Turín, la Juve capitaneada por Marcello Lippi, Zinedine Zidane, Didier Deschamps, Christian Vieri o un joven Alessandro Del Piero que explotaría durante la siguiente campaña. De forma inesperada porque aquella Juve viajaba a la final de la Champions League habiendo vencido dos veces consecutivas el Scudetto, defendiendo el cetro continental logrado la primavera anterior y con la vitola de vigente campeón del mundo. Era la escuadra más laureada del momento. Y, sin embargo, en Munich el rey de Europa sucumbió -como haría de nuevo en 1998 ante el Real Madrid y en el 2003 frente al Milan- y el Borussia Dortmund escribió las páginas más doradas de sus 103 años de vida.

2005 La gloria fue poco menos que efímera: los títulos continentales se resisten desde el año 97 en Dortmund, donde en las trece temporadas posteriores solo pudieron levantar una Bundesliga y una supercopa alemana. No obstante, el drama en el ecuador de la pasada década no lo ocasionaron los resultados deportivos, sino la situación económica de la entidad. “El Borussia Dortmund estaba roto hace ocho años y ahora pertenece a la élite europea”, explica Hans-Joachim Watzke, presidente del club, cargo que ocupa desde 2005, año en el que el equipo flirteó con la quiebra, debido a los problemas financieros que el club arrastraba desde un par de campañas atrás. No deja de formar parte del capítulo de anécdotas, pero el Bayern Munich, confirmado tanto por Uli Hoeness como por Watzke, realizó un préstamo de 2 millones de euros a su rival. En febrero de 2005 saltaban definitivamente las alarmas. Las acciones del Borussia Dortmund en la bolsa de Frankfurt se desplomaban, su valor se reducía en un 80% con respecto al original y las pérdidas no cesaban: 68 millones de euros en el ejercicio 2003/04 y 27,2 M € en la primera mitad del curso 2004/05. Un nuevo periodo iba a iniciarse con Watzke en la presidencia de un club que, según sus propias palabras, “quizás gastó el dinero que no tenía”. Finalmente la afición del Westfalenstadion respiró tranquila aunque hubo de acostumbrarse a ver cómo su estadio era renombrado, por motivos publicitarios, como Signal Iduna Park, en lo que fue una de las medidas que evitaron el fatal desenlace y que permitieron la supervivencia económica del club centenario de Renania del Norte-Westfalia. Además, el Dortmund necesitó inversores, se vio obligado a reducir un 20% los salarios y acordó con la sociedad propietaria del estadio un aplazamiento de dos años en los cobros de su arrendamiento y la adquisición de un 42 por ciento del mismo. El plan de saneamiento propuesto el 17 de febrero de 2005 por los mandamases del club dio los resultados esperados y se evitó la temida quiebra. 

2013 En el plano económico, el Borussia Dortmund ha experimentado un paulatino crecimiento y, por ejemplo, ha doblado en el último lustro su volumen de negocio: 90 millones de euros en 2007 frente a los 189,1 M € del curso 2012. En el plano deportivo, Jurgen Klopp fue elegido para devolver al equipo a la élite del fútbol alemán, posiblemente sin conocer quienes tomaron la decisión de ficharle que también devolvería al BVB a la élite del fútbol europeo y mundial, a formar parte de los últimos cuatro supervivientes de la edición 2012/13 de la Champions League. La del Borussia Dortmund es una historia de supervivencia.

lunes, 8 de abril de 2013

Moyes y las dos caras de Lloris

No le pidas al Everton que se entretenga en la elaboración del juego. No esperes que David Moyes renuncie a sus habituales dos líneas de cuatro. No pienses que a estas alturas de la película los ataques directos dejarán de caracterizar al Everton. Porque ninguna de estas cosas tienen visos de ocurrir. 

Los toffees se jugaban en Londres mantener vivas sus opciones de pelear por los puestos de liga de campeones. Dentro de ocho días, en el Emirates frente al Arsenal. Y primero, en White Hart Lane ante el Tottenham, sin Gareth Bale y sin Marouane Fellaini. No se puede calificar de sorpresa que los spurs acusasen más que el Everton la ausencia de su mejor futbolista. Logró, no obstante, André Villas-Boas que su equipo no se empeñase en entrar por el carril central como en algún compromiso reciente le ha sucedido, sino que hubo amplitud, con la inestimable colaboración de los laterales Walker y Vertonghen. El rol de líder, en ausencia del galés, lo asumió Mousa Dembélé, apoyando a Scott Parker, dando salida al juego del Tottenham y haciendo daño en campo contrario. Aunque aquello duró 45 minutos y el belga fue una sombra de sí mismo tras el descanso.
En el Everton la baja de Fellaini reduce considerablemente el número de envíos por alto, pero no implica que los ataques dejen de ser rápidos, directos y verticales. Son algunas de las señas de identidad de la escuadra de Moyes, cuyo rígido esquema tuvo para el joven Ross Barkley similares consecuencias que para Mikel Arteta temporadas atrás. En sus últimos tiempos en Liverpool, Moyes tomó a menudo la decisión de situarle pegado a la banda, nada que ver con la posición de mediocentro que ocupa en el Arsenal o la de mediapunta que con tanto éxito desempeñó a orillas del Mersey. Idéntico rol se le encargó a Barkley, obligado a actuar en un costado, en el estadio de los spurs, donde el Everton demostró una semana más que para ejecutar su plan no necesita disponer de centrales que saquen el balón con brillo ni tampoco contar con una figura clara de organizador en la medular.

La doble cara de Hugo Lloris 
No es una labor demasiado complicada trazar ciertos paralelismos entre David de Gea y Hugo Lloris, dos de los mejores guardametas de la Premier League y que, a su vez, comparten virtudes y defectos. De reflejos van ambos sobrados, de inspiración en los momentos decisivos también. De la misma forma que sus dificultades para solventar las acciones por alto o a balón parado en la liga inglesa se intuían cuando se vincularon con el Manchester United y el Tottenham respectivamente. El Everton empató ayer en White Hart Lane aprovechando una jugada en la que la tarea asignada a Victor Anichebe era realizar una especie de 'pantalla' al portero galo en un corner. Otro equipo de Liverpool lo había hecho la temporada pasada en Anfield, sin ningún disimulo y con reiteración en el área pequeña de De Gea. Lloris pagó su indecisión y ese error a balón parado le costó un gol a su equipo. Y un gol fue lo que salvó en los minutos finales, en un mano a mano ante Anichebe, en el que lejos de existir demérito del nigeriano lo que se produce es una reacción rapidísima del francés. Una de cal y una de arena. Las dos caras de Hugo Lloris.

martes, 26 de marzo de 2013

Convencer a Deschamps

Casi todo se desarrolló respecto a lo deseado por 'Les Bleus' el pasado viernes ante Georgia: debut con buen pie de Raphaël Varane y Paul Pogba, exhibiendo su mejor versión Mathieu Valbuena, manteniendo su notable estado de forma Franck Ribéry, vio portería Olivier Giroud y no hubo lesiones ni imprevistos. Todo salió bien excepto la actuación de Karim Benzema, protagonista inequívoco en las horas previas al Francia-España. Protagonista una vez más por su sequía goleadora, por su apatía y porque es el gran tema de conversación alrededor de la selección nacional. A un delantero se le valora principalmente por sus cifras y hay que acudir a los fríos números para entender mejor el porqué del hastío del aficionado galo para con la figura de su delantero centro. La sequía de Karim con la camiseta bleu alcanza ya los 11 partidos -exactamente 925 minutos sobre el césped y casi medio centenar de remates, sí, 46 para ser precisos-. En los últimos dos años su discreto balance es de 3 goles en 24 encuentros con Francia. Su última diana tuvo lugar antes de la pasada Eurocopa y por ello se entiende que en la encuesta realizada por L'Équipe este fin de semana sobre si debía ser titular o no ante España venciese el 'no' con el 55% de los votos. 

Era una duda razonable su titularidad. Ya desde la semana pasada prácticamente se descartaba la posibilidad de que Didier Deschamps volviese a jugar el martes con dos puntas, como ante Georgia, por lo que Giroud o Benzema se disputan un puesto. A favor del '9' gunner juega la falta de confianza y acierto de Benzema, a quien todo el debate y ruido mediático generado a su alrededor tampoco parecen favorecer. A favor del '9' del Real Madrid juega su talento y la posible convicción de Deschamps de que Karim, por muy prolongada que sea su sequía goleadora o por preocupante que sea su estado anímico, puede decidir el encuentro en una acción individual, algo más difícil de vislumbrar en Giroud. La remota opción de ver juntos de inicios a los dos delanteros se vio despejada después de la información adelantada por L'Equipe, y confirmada por diversos medios franceses, según la cual el 4-3-3 fue el esquema probado por Deschamps a puerta cerrada durante la tarde del lunes: Lloris; Jallet, Varane, Koscielny, Evra; Pogba, Matuidi, Cabaye; Valbuena, Benzema, Ribéry.

Totalmente alejado de las críticas y el debate organizado en torno al delantero de origen argelino se encuentra Mathieu Valbuena, que vive sus mejores días con la selección y quizás de su carrera profesional. Su relación con Didier Deschamps se remonta al año 2009, momento en el cual Didier Deschamps fue nombrado entrenador del Olympique de Marsella, equipo en el que ha desarrollado casi toda su carrera profesional Valbuena. Cuenta Michael Cox en 'ESPN' que una de las primeras decisiones que tomó Deschamps en aquel verano de 2009 fue llamar a Mathieu y transmitirle que no era compatible con el 4-3-3 con el que iba a trabajar el O.M. Ni existía la figura del mediapunta en aquel esquema ni tampoco Valbuena respondía al perfil de extremos veloces y verticales que quería el técnico. Pero la directiva marsellesa se opuso a su marcha, Valbuena fue suplente durante la primera mitad del curso y su papel acabó siendo determinante durante la segunda mitad de la temporada en la conquista del título liguero. Ahora se reencuentran el técnico y el jugador en la selección gala, con la que Mathieu no debutó hasta 2010 y con la que solo ha sido titular 4 veces. Todo hace indicar que ante la vigente campeona del mundo y de Europa lo volverá a ser. Siendo quizás menos talentoso que Ménez, Nasri o Gourcuff, se ha hecho acreedor Valbuena con esfuerzo y regularidad -algo de lo que no van sobrados los tres mencionados- de un hueco en los planes del nuevo seleccionador francés, al que convenció en Marsella de que merecía ser importante en el O.M. y lo está repitiendo en las filas de 'Les Bleus'

Lo hizo Valbuena y ahora le toca no solo a Benzema, sino también a Raphaël Varane y a Paul Pogba, dos súper clase llamados a formar parte de los cimientos del combinado nacional durante la próxima década. Debutaron con la absoluta el viernes y el partido ante España sería únicamente su segunda internacionalidad, a sus 19 y 20 años respectivamente. Son demasiados buenos, uno en el eje de la defensa y el otro en la medular, como para que Deschamps desvíe su mirada a los DNI a la hora de dibujar su once inicial ante España.

Convencer a Didier Deschamps. Lo está consiguiendo Mathieu Valbuena, lo lograrán más pronto que tarde Paul Pogba y Raphaël Varane, y debe hacerlo también Karim Benzema para que Francia explote todo su potencial, que no es poco.

viernes, 22 de marzo de 2013

Una final en el Maksimir

El grupo A de la fase de clasificación europea para el Mundial de 2014 es sin duda alguna uno de los más atractivos. La ausencia de una gran potencia continental deja totalmente abiertas las respectivas luchas por la primera y la segunda plaza. No hay un favorito preestablecido y varias selecciones iniciaron la fase de grupos con el propósito de estar en ese Top 2. A punto de alcanzar el ecuador, Bélgica y Croacia dominan y pueden dejar prácticamente fuera de la pelea este viernes a sus dos inmediatos perseguidores (Serbia y Macedonia). 

El del Maksimir será el primer Croacia-Serbia de la historia, el primer partido de fútbol en categoría absoluta desde que ambas son naciones independientes. En 1999, rumbo a la Eurocopa de Bélgica y Holanda, la selección croata se enfrentó en dos ocasiones a Yugoslavia, entonces integrada aún por Serbia y Montenegro. Igor Stimac, seleccionador croata, aseguraba esta semana que “cada partido vale los mismos puntos y todos los rivales son complicados”. Sabe, no obstante, que el de hoy es un six-pointer, una oportunidad para lograr que Serbia casi se despida de sus opciones de estar en Brasil. Las cuentas son sencillas: un triunfo de Croacia esta tarde alejaría a Serbia a 9 puntos faltando 5 jornadas para el final. 

Cumplirá próximamente un año en el cargo Sinisa Mihajlovic y, por el momento, los resultados y el juego no acompañan. En su equipo apreciamos dos estructuras muy diferenciadas. Una defensa de garantías formada por zagueros contrastados y que compiten cada semana en los mejores clubes del continente: Branislav Ivanovic, Neven Subotic, Matija Nastasic y Aleksandar Kolarov. Y juventud de mediocampo hacia delante. Ahí surgen las dificultades de Mihajlovic, consciente de que su país no cuenta actualmente con nada parecido a un '9' de primer nivel, de ahí que Filip Djuricic haya sido utilizado en varias ocasiones como falso '9', algo que no favorece al talentoso mediapunta del Heerenveen, uno de los mejores futbolistas de la Eredivisie. El buen momento de Nenad Krsticic en la Sampdoria de Delio Rossi podría abrirle las puertas del once inicial, mientras que una lesión nos priva de ver a Lazar Markovic, la gran sensación joven del fútbol serbio.


La enésima reválida belga
Skopje es protagonista también de un compromiso decisivo en el grupo A. Bélgica puede encarrilar o complicarse en Macedonia su acceso al Mundial. Puede irse de Skojpe con una ventaja de tres, seis o nueve puntos sobre los balcánicos. Durante el último lustro se ha esperado con ansia la explosión de 'Les diables rouges', una explosión aún por producirse, ya que decepcionantes han sido la gran mayoría de las actuaciones belgas durante este tiempo. Posible alineación esta noche de Marc Wilmots, con Kevin de Bruyne siendo ahora mismo el 'tapado' del equipo y con Vincent Kompany aún no recuperado al 100% de su lesión: Courtois; Alderweireld, Van Buyten, Vertonghen, Vermaelen; Witsel, Dembélé; De Bruyne, Fellaini, Hazard; Benteke (Lukaku).

Esta selección belga ha sido, es y será una gran nómina de excelsos futbolistas, pero todavía le falta por demostrar que también es un buen equipo. Cada partido es una oportunidad para confirmar que lo expuesto en Belgrado en el mes de octubre no fue un espejismo. Brasil 2014 está a la vuelta de la esquina.

martes, 12 de marzo de 2013

El cubo de Rubik de Fatih Terim

Buscan colarse en los cuartos de final de la máxima competición continental. Al Schalke 04, que no conquista la liga alemana desde 1958, se le escapó de las manos la Bundesliga en 2007, pero desde entonces ha encontrado cierto éxito en Europa de forma inesperada. Si hoy elimina al Galatasaray, habrá jugado una semifinal y dos cuartos de final en seis años, algo más que meritorio para los de Gelsenkirchen. La presión, sin embargo, en esta eliminatoria es cosa del Galatasaray. No porque su última presencia en cuartos de final date del año 2001, sino por la expectación generada, por la propia idiosincrasia de la afición turca, por el gasto en fichajes o por las ambiciosas declaraciones de algunos integrantes de la plantilla. El Schalke 04 ha gastado 15 millones de euros en traspasos a lo largo de las dos últimas campañas, mientras que el Galatasaray ha necesitado 30 millones de euros para reforzarse esta temporada. A pesar de ello, es Fatih Terim, técnico turco, quien no acaba de dar con la tecla tras las dos mediáticas incorporaciones realizadas en enero. El habitual 4-4-2 de la primera mitad del curso ha dado paso a un mar de dudas en el libreto de Terim.

Opción 1: 4-4-2. Muslera; Sabri (Eboué), Kaya, Nounkeu (Gokhan Zan), Riera; Altintop, Inan, Melo, Sneijder; Burak, Drogba.
Quizás la opción más probable, que pasa por repetir el mismo esquema e idénticos protagonistas que en el encuentro de ida, que ya afrontó Terim con un 4-4-2 en el que a Wesley Sneijder le correspondía actuar de volante izquierdo. No convenció aquello a Terim y sustituyó en el descanso al holandés por Nordin Amrabat. La posibilidad de que Jefferson Farfán no actúe hoy en el sector -banda derecha del Schalke- de Sneijder puede tener peso en la decisión final.
Opción 2: 4-4-1-1. Muslera; Sabri (Eboué), Kaya, Nounkeu (Gokhan Zan), Riera; Altintop, Inan, Melo, Amrabat; Sneijder; Drogba (Burak).
Cuesta creer, teniendo en cuenta el nivel de los dos delanteros (Didier Drogba y Burak Yilmaz) y que el Galatasaray está obligado a marcar un gol en Alemania, que Fatih Terim vaya a jugar con un único '9'. Dio descanso a Didier Drogba -que había tenido molestias físicas durante la semana- en el partido de liga del pasado viernes y parece inconcebible, por galones y jerarquía, que el africano no forme parte de la hoja de alineaciones que conoceremos a eso de las 19:40h. ¿Serán Burak Yilmaz y su promedio de casi un gol por partido durante los dos últimos años los sacrificados?

Opción 3: 4-4-2. Muslera; Sabri (Eboué), Kaya, Nounkeu (Gokhan Zan), Riera; Altintop, Inan, Sneijder, Amrabat; Burak, Drogba.
La sanción de Felipe Melo, que estuvo en la liga turca cuatro jornadas sin jugar, permitió a Terim experimentar y retrasar la posición de Wesley Sneijder ante el Orduspor, formando aquel día pareja con Selçuk Inan. Estuvo cómodo Sneijder, generando y participando más que cuando ha sido mediapunta. Si el resultado en Gelsenkirchen continúa en el segundo tiempo siendo contrario a los interés del Galatasaray, entonces se antoja bastante factible que Terim vaya a por la remontada con este 4-4-2. Un esquema que, de inicio, dejaría bastante desprotegido tras la pérdida de balón al Galatasaray y que obligaría a Selçuk Inan a guardar constantemente su posición.

Opción 4: 4-3-1-2. Muslera; Sabri (Eboué), Kaya, Nounkeu (Gokhan Zan), Riera; Kurtulus (Altintop), Melo, Inan; Sneijder; Burak, Drogba.
Me sorprende que durante el último mes y medio Fatih Terim no haya probado este esquema, aquel que permite que Wesley Sneijder juegue de '10' sin renunciar a ninguno de los dos delanteros (Drogba, Burak Yilmaz). No me parece en absoluto una mala alternativa, pero llegados a este punto sería extraño que el Galatasaray estrene un esquema en el partido más importante de la temporada -y de los últimos años-.
Espero a un Schalke 04 que ceda la iniciativa, más allá de un posible cuarto de hora inicial en el que intente amedrentar al equipo turco y llegar dos o tres veces a la portería de Fernando Muslera. Si algo caracteriza en las últimas semanas al Schalke es su velocidad, verticalidad y capacidad contragolpeadora. Ingredientes todos ellos ideales para enfrentarse a un equipo obligado a anotar al menos un gol esta noche y que con el paso de los minutos puede dejar cada vez más espacios al Schalke. Escenario perfecto para Jefferson Farfán, Michel Bastos y Julian Draxler.

La lista de bajas del equipo alemán para este compromiso es significativa tanto cualitativa como cuantitativamente hablando. Ausencias en todas las líneas: Unnerstall, Kyriakos, Jones, Raffael, Afellay, Marica y Huntelaar. El Schalke 04 ya se ha acostumbrado a jugar sin ese buen central que es Kyriakos Papadopoulos, pero será algo novedoso no contar con Jermaine Jones, su despliegue físico y su capacidad para presionar al mediocentro o interior rival e iniciar, a menudo, los contrataques del equipo gracias a sus robos de balón. Por último, la lesión de Klaas-Jan Huntelaar implica perder a tu mejor futbolista. Cierto es que el holandés no estaba firmando su mejor temporada -un gol cada 193 minutos en la 2012/13 frente a un gol cada 87 minutos en la 2011/12-, pero no deja de ser una baja que debilita mucho al Schalke. Primero, por el nivel de Huntelaar; segundo, por el escaso fondo de armario del que dispone Jens Keller, que posiblemente confíe en Jefferson Farfán como delantero centro.

La alineación de Jens Keller podría ser la formada por: Hildebrand; Uchida, Höwedes, Matip, Fuchs (Kolasinac); Neustadter, Höger; Barnetta (Pukki), Draxler, Bastos; Farfán.

jueves, 7 de marzo de 2013

6 años de vida y un sueño

Pasarán años, décadas o quién sabe si siglos hasta que volvamos a asistir a un hecho insólito como el de anoche: el vigente campeón del mundo sucumbiendo ante una entidad que cuenta con tan solo 6 años de vida. Ocurrió en la Copa Libertadores, donde los Xolos de Tijuana confirmaron su candidatura a equipo revelación del torneo tras vencer al Corinthians. Es un outsider que gusta, que empieza a convencer y que puede llegar lejos en la Copa, entre otras cosas, porque su prioridad, a diferencia del resto de clubes mexicanos, es la Libertadores. Y se nota.

Lo noticiable del asunto no es que los Xolos sean debutantes en la Libertadores, que también, sino que su nacimiento se produjese en una fecha tan próxima como enero de 2007. Fue entonces cuando Jorge Alberto Hank tuvo la feliz idea de que la ciudad de Tijuana contase con un club de fútbol, construyendo un estadio y fundando los Xolos. Jorge Alberto resume así la hoja de ruta del club: “Cuando empezamos, el sueño era llegar a primera división, era quedar campeones en primera división, era poder participar en la Copa Libertadores y era poder ganarla. Me encanta la Copa Libertadores. La idea es tratar de afrontar los dos torneos [liga local y Libertadores] con mucha seriedad y creemos que tenemos plantilla para hacerlo, pero si en algún momento tuviéramos que decidir por uno o por otro sin duda sería la Copa”. Toda una declaración de intenciones, algo que no ocultaba ni su presidente ni tampoco su entrenador Antonio el 'Turco' Mohamed: “Jorge Alberto me dijo que soñaba con jugar la Libertadores y ahora que estamos dentro tenemos que ir a por ella. Él es el primero que me banca en esta decisión, los jugadores y yo también estamos convencidos. Nos estamos preparando para hacer un buen papel en la Copa. Sabemos que tenemos un grupo muy difícil con Millonarios, San José y Corinthians, pero intentaremos dar la sorpresa”

Y vaya que si están dando la sorpresa. Relativa sorpresa, eso sí, porque después de la buena imagen ofrecida en el Apertura mexicano que conquistaron en diciembre ya se esperaba que Tijuana diese que hablar en esta Libertadores. Su estadio se sitúa a 4 km de la frontera con Estados Unidos, una frontera que cruzan entre 3000 y 4000 residentes en Estados Unidos para ver los partidos de los Xolos en el Estadio Caliente. Anoche lo hicieron para presenciar el encuentro de mayor repercusión continental y mundial en la brevísima historia del club, que no solo ganó al Corinthians, sino que lo hizo con pleno merecimiento, siendo superior al rival, a los Alex Pato, Paulinho, Jose Paolo Guerrero, Ralf, Renato Augusto y cía. La pizarra del 'Turco' Mohamed se impuso a la de Tite.
Si algo sorprende de lo ocurrido esta pasada madrugada es la facilidad con la que Xolos pisó el área de Cassio, ya que no es nada habitual que a un equipo tan ordenado y tan serio defensivamente como el 'Timao' le generen tanto peligro. Lo consiguió Xolos con el tridente que forman Fidel Martínez, Alfredo Moreno y Duvier Riascos en la delantera. El juego de espaldas del 'Chango' Moreno cobró una especial relevancia para el funcionamiento colectivo. Riascos partiendo desde la derecha y Fidel Martínez desde la izquierda se aprovecharon de ello. Fundamental fue también que el juego pasase por las botas de Fernando Arce y que Xolos en sus ataques no abusase de la verticalidad y no se saltara la figura del centrocampista mexicano, pieza clave en este equipo. Tijuana no es el mismo sin él -como en la primera jornada ante Millonarios- que con él. 

Se marcaba Leandro Augusto, futbolista de Xolos, hace un mes el reto de que “el nombre de Tijuana sea conocido en Sudamérica”. Lo están consiguiendo. Sus 6 años de vida no le impiden soñar y anhelar la Copa Libertadores. De momento, disfrutan del torneo y el torneo de ellos, que no es poco.

miércoles, 6 de marzo de 2013

De revelación a decepción

Ha pasado en unas semanas, o meses, el Shakhtar Donetsk de ser la revelación de la Champions y uno de los mejores outsiders del torneo a ser una decepción su papel en los octavos de final. Ni siquiera la venta del que era su mejor futbolista (Willian) hacía pensar que el Borussia Dortmund fuese a solventar con tal facilidad la eliminatoria. El del Signal Iduna Park fue un Shakhtar total y absolutamente desdibujado, un Shakhtar casi irreconocible, que estuvo a años luz del equipo que gustó, agradó y convenció en el Juventus Stadium y en Stamford Bridge. Aquel era un Shakhtar alegre y también competitivo. El de anoche, ni una cosa ni la otra. 

Se sintió, de hecho, ya inferior al rival antes de saltar al terreno de juego. O esa es la sensación que desprende el juego de los pupilos de Mircea Lucescu, muy replegados, conservadores y esperando atrás al Dortmund. Nada que ver con el Shakhtar al que le gustaba tener mucho el esférico o al que se sentía a gusto en medio de un intercambio permanente de golpes. Esta vez se limitó a esperar ordenado atrás y a intentar, sin mucha suerte, salir al contrataque gracias a la velocidad de Taison y a la verticalidad de Fernandinho y Mkhitaryan. En las causas de esa actitud del Shakhtar pueden confluir varios motivos, empezando por el que me parece el más significativo: Lucescu no veía a sus centrales -Kucher y Rakitskiy-, que son el punto débil, capaces de jugar con muchos metros a sus espaldas ante una plantilla como la del Dortmund.
El proyecto del Shakhtar Donetsk se vio muy debilitado por el fichaje de Willian por el Anzhi, pero ya antes de producirse tenía un problema: no encontraba la fórmula para corregir sus defectos defensivos, por mucho que los disimulase bastante bien ante el Chelsea y la Juventus. Pyatov y los centrales no están al nivel del resto. La existencia de un cupo de extranjeros en la liga ucraniana hace que únicamente puedan estar 7 futbolistas no ucranianos sobre el campo y los clubes tienen que convivir con ello. El Shakhtar no es una excepción. En los partidos de la liga local Lucescu cubre los requisitos con el portero (Pyatov), los dos centrales (Kucher, Rakitskiy o Chygrynskiy) y un cuarto jugador ucraniano que varía en función del encuentro (Stepanenko, Shevchuk o Gai). ¿Qué sucede? Que la obligación de tener en el campo a un mínimo de 4 ucranianos en los partidos de liga puede haber limitado, y limitará, el proyecto de los de Donetsk, que no pueden aspirar, por ejemplo, a un par de centrales extranjeros de más nivel que los actuales, a no ser que Lucescu haga ejercicios de malabarismo y equilibrismo desde el banquillo, esto es, hacer rotaciones y dejar como suplentes cada semana a una o dos estrellas extranjeras distintas. Han de reaccionar en el club para sobreponerse al duro revés que ha supuesto la marcha de Willian y la pobre imagen ante el Borussia. Hoy en Donetsk el sueño de levantar la Champions se ve más lejano que ayer.

martes, 5 de marzo de 2013

Palacio y La Bombonera

Aunque suene inverosímil, a este Inter 2012-13 se le llegó a considerar como la alternativa, quizás la principal en un momento concreto de la temporada, al Scudetto. Y creo que con todo merecimiento. Su triunfo en el estadio de la Juventus fue un auténtico golpe de autoridad y la escuadra nerazzurri no conoció durante siete jornadas consecutivas nada distinto a una victoria. El éxito otoñal dependía principalmente de una circunstancia: el Inter se había convertido en un equipo serio que dominaba ambas áreas. No una, las dos. 

Ahora la defensa del Inter se deshace cual azucarillo, principalmente a domicilio, como han podido comprobar el Catania, la Fiorentina, el Siena o Udinese. Y sus cifras de goles recibidos no son más abultadas porque Samir Handanovic saca una buena nota día sí y día también, no lo olvidemos. Su pugna con Federico Marchetti por ser el mejor guardameta de la Serie A 2012/13 es espléndida. Se echa mucho de menos a Walter Samuel, lesionado desde hace dos meses, ya que el irregular Andrea Ranocchia nunca ha sido capaz de transmitir la seguridad que se esperaba de él cuando llegó desde el Bari. Juan Jesus, indiscutible en los planes de Andrea Stramaccioni, da una de cal y una de arena, mientras que a Cristian Chivu se le ha visto a un nivel que hace pensar que la cuesta abajo de su carrera es ya inevitable.

La cruda realidad del Inter es que en veinte días perdió a tres de sus futbolistas más talentosos: Diego Milito, lesionado de gravedad; Wesley Sneijder, traspasado al Galatasaray; Philippe Coutinho, traspasado al Liverpool. Lo cual refuerza la posición de Rodrigo Palacio poco menos que como referencia actual del equipo. De su juego, de sus movimientos, de sus goles y de sus asistencias van a depender en buena medida las opciones del Inter de evitar lo que sería una profunda decepción: estar dos años consecutivos sin escuchar el himno de la Champions League. También saben, no obstante, en el club que no se pueden pedir milagros y que Rodrigo Palacio no va a poder exhibirse cada tarde como hizo el domingo en el Angelo Massimino. Perdía 2-0 el equipo ante el Catania, que dispuso además de una ocasión clarísima para anotar el 3-0, entró Palacio en el descanso y tuvo tiempo para meter dos goles y dar una asistencia.
Tiempo, mucho tiempo es lo que llevaba Juan Román Riquelme fuera del fútbol. 242 días habían transcurrido desde el último partido de Román. Regresó este domingo en La Bombonera ante el equipo (Unión de Santa Fe) contra el que curiosamente tuvo lugar su debut como profesional allá por 1996. Si Román llevaba 242 días de inactividad, Unión llevaba 288 días sin ganar un partido, que se dice pronto. Rompió la racha y aguó la fiesta de Riquelme en La Bombonera en un encuentro que deja varias lecturas: Boca sigue defendiendo muy mal y el rival convierte con suma facilidad sus ocasiones en gol. Y las dos principales: que se vio mejor físicamente a Román de lo que uno podía imaginar después de sus ocho meses de inactividad y que el propio regreso de Riquelme eclipsó la notable actuación que ofreció Cristian Erbes en la medular xeneize. 

domingo, 3 de marzo de 2013

Un nuevo Tottenham

El nuevo Tottenham desafía a sus vecinos del norte de Londres -también a los vecinos del Chelsea- y les hace saber que tendrán que sufrir más que en ninguna otra temporada previa para clasificarse para la liga de campeones. Durante los últimos 17 cursos el Arsenal se ha ido de vacaciones de verano tras terminar la Premier League por delante de los spurs. En 1995 fue la última vez que en White Hart Lane disfrutaron de sus vacaciones veraniegas con la satisfacción del deber cumplido, de haber sumado más puntos que los gunners. Puede volver a ocurrir en 2013.

El nuevo Tottenham va camino de cumplir su objetivo, un objetivo que se le pidió a André Villas-Boas a pesar de traspasar a Luka Modric. Un objetivo que, de producirse, habrá que valorar en su justa medida porque tiene su mérito. El reto es finalizar la liga entre los cuatro primeros y, por qué no, intentar conquistar la Europa League, algo menos prioritario que la persecución del billete para la Champions pero que también está al alcance del equipo londinense.

El nuevo Tottenham disfruta de su estrella en una novedosa demarcación, la de delantero. Gareth Bale había jugado hasta el mes de febrero como extremo izquierdo, como en él viene siendo habitual desde hace algunos años. El carril central estaba reservado para jugar con dos puntas -Defoe y Adebayor- o para situar a Dempsey o Sigurdsson por detrás del '9'. La lesión de Jermain Defoe el 3 de febrero, unida al discreto rendimiento de Dempsey y sobre todo Adebayor, así como al aterrizaje de Lewis Holtby, provocó cambios en el libreto de Villas-Boas. Era el momento de que Gareth Bale, que ya estaba firmando una campaña fabulosa, centrase su posición y se exhibiese en un mes de febrero superlativo. El galés ha anotado 8 goles -5 de ellos desde fuera del área- en sus últimos 6 partidos: salvó un punto en Norwich, dio la victoria en West Bromwich, hizo un doblete al Newcastle, otro al Olympique de Lyon y un tercer doblete el lunes al West Ham. Y en ningún caso han sido goles sencillos. 

Villas-Boas aleja a Gareth Bale de la banda y con ello pierde su desborde y su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno. A cambio logras principalmente dos cosas, una secundaria y otra principal. La secundaria es que disminuyen las responsabilidades defensivas de Bale e inicia los contrataques con menos metros por recorrer y más posibilidades para hacer daño a la espalda de los centrales. Y la principal, que no es otra que su golpeo de balón. No se pueden anotar 5 goles desde fuera del área en un único mes si tu golpeo no es extraordinario, de los más determinantes del planeta. Y el de Bale lo es, vaya que si lo es. Se multiplica el número de veces que busca el remate y la acción de cara a portería con respecto a los partidos que juega de extremo izquierdo. Se aprovecha además de las segundas jugadas que genera Emmanuel Adebayor cuando buscan al togolés a través del juego directo y, en definitiva, todos los ataques del equipo han pasado por las botas de Gareth en las últimas semanas. Como alternativa y como recurso esporádico no suena mal el asunto. Si se va a convertir en algo rutinario, el experimiento de Bale como delantero no me entusiasma al 100%, debo decirlo.

sábado, 2 de marzo de 2013

Agridulce

Las cuentas en San Paolo eran claras y sencillas: el triunfo bianconero daba más de medio Scudetto a la Juventus, la victoria partenopea abría de par en par la pelea por el título, mientras que el empate tendría sabor casi a derrota en Nápoles y casi a triunfo en Turín. No obstante, las sensaciones posteriores han quedado condicionadas por el desarrollo del partido y porque no puede saber a victoria a la Vecchia Signora un encuentro que en el minuto 20 podía tener encarrilado por 0-3. Y hubiese sido muy importante para la Juventus sentenciar su visita a Nápoles cuando pudo, para alcanzar los nueve puntos de ventaja en la clasificación que le permitirían disponer de un buen margen para dedicar la mayoría de sus esfuerzos a la Champions League en el mes de abril. Es por ello por lo que el 1-1 ha de ser un resultado agridulce.

Ya se asume como algo natural la incapacidad de Mirko Vucinic para ser letal dentro del área. Si no lo ha sido hasta ahora, lo extraño sería que Mirko empezase a destacar de la noche a la mañana por su olfato goleador. Es así, con sus virtudes y sus defectos. Y sus virtudes, que las tiene, no están relacionadas con asegurarle a su equipo 20-25 goles por temporada. No por ello situaciones como las de anoche dejan de ser desesperantes. Con el Nápoles absolutamente noqueado tras el 0-1, Vucinic dispuso de un remate de cabeza casi en el área pequeña para sellar el 0-2. Lo desaprovechó, como desperdició un par de minutos más tarde un mano a mano con Morgan De Sanctis. No era el día del montenegrino. 

Tampoco lo sería del delantero rival, del delantero que en alguna ocasión sonó con fuerza como sustituto -o reemplazo- del propio Vucinic en el ataque bianconero. Giorgio Chiellini y sus artimañas desquiciaron a Edinson Cavani, cuyo codazo bien mereció una tarjeta roja que el árbitro se guardó. Pero el episodio vivido en el último minuto de la primera parte no es una excusa para la pobre actuación del 9 uruguayo, que ya antes estaba pasando sin pena ni gloria por el partido. Todo lo contrario que Marek Hamsik, actor principal anoche en el Nápoles, algo impreciso en los metros finales, pero con diferencia el más activo en su equipo. Su constante presencia en el área de Buffon y sus conducciones por el carril central fueron lo mejor de la escuadra de Walter Mazzarri. 

Muchas páginas de periódico se han escrito con halagos hacia los centrocampistas de la Juve, ya sea Andrea Pirlo, Arturo Vidal, Claudio Marchisio o el joven Paul Pogba. Muchas horas de radio y televisión se han dedicado a debatir sobre la necesidad de fichar a un delantero de primerísimo orden mundial. Pero menos tiempo se ha dedicado a la zaga del vigente campeón de Italia. Desde que Antonio Conte llegó en 2011, la defensa bianconera ha encajado 38 goles en 65 jornadas de liga italiana, unas cifras que a menudo pasan inadvertidas. Lo trascendente en este caso no son los fríos números, sino el nivel que semana tras semana exhiben los centrales de la Juventus, especialmente Andrea Barzagli. Están listos para competir en los cuartos de final de la Champions.

jueves, 28 de febrero de 2013

La hora de la verdad en Stamford Bridge

Llega el momento de la verdad, aquel en el que se deciden los títulos. El trabajo y la exhaustiva preparación de toda una temporada tendrán su recompensa, o no, en función de cómo se llegue al tramo decisivo. En el caso particular del Chelsea, la preparación física diseñada para el curso 2012-13 adquiere un carácter especialmente relevante y digno de consideración.

Proclamarse campeón de Europa el 19 de mayo no fue suficiente para que Roberto Di Matteo se ganase la plena confianza de Roman Abramovich. El técnico, avalado por el doblete (Champions y FA Cup) alcanzado en mayo y por la química recuperada en el vestuario tras la marcha de André Villas-Boas, estimó oportuno solicitar un contrato de 3 años. Abramovich, poco convencido con la figura de RDM y deseoso de fichar a un entrenador más reputado, no titubeó y únicamente aceptó ofrecer 2 años al italiano, en un acuerdo que no tendría inconveniente en romper si los resultados no acompañaban o algún técnico se ponía a tiro. “Roman Abramovich está harto de Roberto Di Matteo y en cuanto pueda lo va a destituir”, adelantamos en 'Marcador Internacional' en el mes de septiembre. Durante el verano se habían sucedido una serie de discrepancias y desencuentros, como pudo comprobar la gente del club. Siempre de puertas para dentro, eso sí. El rotundo no del magnate ruso al nombre presentado por Di Matteo como su prioridad número uno en el mercado veraniego o la falta de comunión entre la secretaría técnica y RDM son dos de los casos que lo ejemplifican.

Decidido a apaciguar la situación y a combatir las dudas de Abramovich, Di Matteo trazó un plan para que esa desconfianza del ruso y de su entorno no fuese a más. Un plan sencillo y que resulta necesario para explicar la irregular trayectoria blue durante la presente campaña. El ex entrenador del Chelsea decidió que sus preparadores físicos incrementasen considerablemente la carga física en las primeras semanas del curso para arrancar con fuerza, confirman fuentes del club. Y lo logró. El Chelsea, que llegó a ser considerado a finales de octubre en las casas de apuestas como el favorito número uno a imponerse en la Premier League, sumó 22 de los primeros 24 puntos posibles, lo cual contrasta claramente con los 27 pts de 57 que ha sumado posteriormente. “Lo hizo para no perder crédito ante Abramovich tan pronto y para no poner a prueba su escasa paciencia”, explican fuentes conocedoras de la situación.

La fatiga se acumuló irremediablemente en las piernas de unos futbolistas conscientes de que las escasas rotaciones de su entrenador no hacían sino multiplicar ese cansancio. Era la época en la que el tridente formado por Oscar, Juan Mata y Eden Hazard se hacía indiscutible en la alineación -a petición de Abramovich, como informamos en 'Marcador Internacional' de Radio Marca-. El resto del once rara vez variaba y solía ser el compuesto por: Cech; Ivanovic, Cahill (Terry), David Luiz, Cole; Obi Mikel, Ramires (Lampard); Mata, Oscar, Hazard; Torres. Siempre o casi siempre los mismos.  

El fin de la era Di Matteo trajo consigo la contratación de Rafa Benítez, una decisión impulsada más por Abramovich que por quienes le rodean. Benítez, etiquetado a su llegada como "técnico interino", se encontró con una plantilla agotada físicamente, a la que Roberto había exprimido en los meses previos, un motivo más para que el entrenador español apostase por sus clásicas rotaciones. No fue el único cambio que se produjo a finales de noviembre. Los entrenamientos de Di Matteo, centrados en el aspecto físico, en los que el trabajo táctico se tocaba de refilón y que no pocas veces duraban escasos 45 ó 50 minutos, dieron paso a sesiones habitualmente el doble de extensas a las órdenes de Benítez. Mayor duración, más táctica y menos físico.

Después de cuatro triunfos ligueros consecutivos en diciembre se volvía a soñar con la posibilidad de pelear por la Premier League. Sin embargo, la dinámica se rompió -y no se ha vuelto a recuperar- el 2 de enero. Visitaba al vigente campeón de Europa el colista de la liga, un equipo con una única victoria en 20 jornadas, circunstancia que Rafa interpretó como propicia para hacer rotaciones y dejar en el banquillo a Ashley Cole, Juan Mata, Ramires y Eden Hazard. Pero los blue sucumbieron ante el Queens Park Rangers contra todo pronóstico y con la posterior explicación de su técnico en rueda de prensa: "No me arrepiento de los cambios porque no podemos jugar con los mismos jugadores cada partido. Si juegas contra el colista en tu campo has de confiar en tus futbolistas y yo confío en ellos."
Se entiende en Stamford Bridge que haber dado descanso de forma más o menos regular a la mayoría de futbolistas a lo largo de los últimos dos meses servirá para que el tono físico de la plantilla sea el adecuado para pelear durante los próximos dos meses y medio por celebrar un doblete (FA Cup y Europa League) por segunda primavera consecutiva -y por obtener billete para la Champions-. Manchester United y Steaua Bucarest, ambos en las dos próximas semanas, son los obstáculos más inmediatos de un Chelsea que se ha puesto a punto físicamente, pero cuyo juego, dinámica y situación del vestuario no son mejores que cuando Benítez reemplazó a Di Matteo en otoño.

Capítulo I: Las alineaciones de Abramovich
Capítulo II: Historia de una fría relación
Capítulo III: Organigrama y entresijos blues
Capítulo IV: La eterna discusión del mediocentro blue

lunes, 11 de febrero de 2013

Puntuación histórica

Se acabó la Premier League. O eso dicen unánimemente las reacciones que se han producido tras la derrota del Manchester City en St Mary's y el triunfo del Manchester United el día siguiente. Roberto Mancini, técnico del vigente campeón, cifra en un 10% las posibilidades de que su escuadra se recupere y remonte, como ya hizo la temporada pasada, para conquistar la liga. 

Esta Premier no solo la está perdiendo el Manchester City, sino que la está ganando el Manchester United. De hecho, la puntuación del City es propia de un equipo campeón: media superior a 2 puntos por partido. Se encuentra, no obstante, con que el otro club de la ciudad está rozando unas cifras históricas. Sin hacer excesivo ruido, pero el Man United ha sumado 65 puntos en 26 jornadas y solo el Chelsea 2005/06 de Jose Mourinho alcanzó este momento del campeonato con una puntuación superior. Otro Chelsea de Mou, el de la temporada 2004/05, fue el encargado de establecer el record absoluto de puntos (95). Durante casi tres décadas -repletas de éxitos- Sir Alex Ferguson ha entrenado en Old Trafford, pero nunca un equipo suyo había llegado al último tercio de liga con tantas victorias (21 de 26 posibles). La magnitud del Manchester City, de sus expectativas o de su gasto en fichajes durante el último lustro tiende a eclipsar lo que los red devils, con Robin van Persie como futbolista más determinante, están haciendo.

El principal responsable de que el Manchester City no esté cumpliendo sus objetivos -eliminado en la Champions y a 12 puntos del liderato de la Premier- es Roberto Mancini, quien, sin embargo, dudo que sea el máximo culpable de que a los citizens se les fuese casi definitivamente la liga el sábado en Southampton. Varios fueron los jugadores que deambularon por St Mary's en una fría tarde de febrero, especialmente aquellos situados de mediocampo hacia delante. La pasividad de Samir Nasri, Yaya Touré, Kun Agüero, Edin Dzeko o David Silva fue un obstáculo demasiado grande como para pensar que de esa forma el Man City podía imponerse al buen equipo de Mauricio Pochettino. Sin intensidad y con esa actitud es imposible ganar un partido y ya no digamos una Premier. Ya habrá tiempo de analizar con profundidad la pobre campaña del Manchester City, empezando por los fichajes -Robin van Persie, Eden Hazard o Javi Martínez- que Roberto Mancini aprobó y el club no fue capaz de materializar. No fue el verano que el entrenador italiano deseaba. Todo se complicó con la tensión interna desatada en otoño y las dificultades de Mancini en lo que a la gestión de vestuario se refiere. 
En Alemania el Bayern Munich no quiere ser menos que la entidad que le arrebató la gloria en la Champions League de 1999. Va camino de establecer el record de puntuación que estableció la pasada primavera el Borussia Dortmund, que finalizó con 81 puntos la Bundesliga. A trece jornadas para el final, el Bayern ya está instalado en los 54 puntos -cifra record a estas alturas de campeonato- y, aunque haga rotaciones mientras esté vivo en la Champions, todo hace indicar que el Bayern pre-Guardiola pondrá el listón muy alto. Al menos en Alemania, no sabemos si también en Europa.


10 cosas que me gustaron del fin de semana:

1. Partía como "tapada", mucho más tapada que en ediciones anteriores de la Copa África, con futbolistas de mucho menos nombre tanto en defensa como en el centro del campo. Y ni siquiera convencieron a todos sus actuaciones en la fase de grupos. Todo cambió en cuartos de final, allí sí convencieron ante Costa de Marfil. Esa buena línea, explotando sobre todo la velocidad de sus tres puntas (Moses, Emenike y Brown), se mantuvo en semifinales. Y el semidesconocido Sunday Mba se destapó como héroe en la final para que Nigeria celebre su primera Copa África desde 1994. Justo cuando menos se apostaba por Las 'Águilas verdes'.

2. Mérito enorme de Burkina Faso, a la que le costó reaccionar tras el gol nigeriano, pero al menos se mantuvo con vida hasta el último minuto. 2013 supuso la segunda vez que la selección burkinesa superó la primera fase de la CAN. Y llegó a la final a pesar de la lesión de Alain Traoré, que se despidió del torneo en el segundo de los seis partidos que disputó Burkina Faso en el torneo.

3. Se supera cada día y aún no ha tocado techo. El valor de mercado de Gareth Bale volvió a crecer tras su exhibición ante el Newcastle.

4. El día siguiente Ryan Giggs fue protagonista al anotar su primer gol en la Premier League 2012/13 y aumentando su proeza: ha marcado al menos un gol en las últimas 23 ediciones de la liga inglesa. Ryan Giggs y Gareth Bale, pasado, presente y futuro del fútbol galés.

5. Partidos como el del Olimpico de Roma son un buen ejemplo de por qué la Lazio -y no Milan, Inter o Fiorentina- habita en puestos de liga de campeones. Notable primera parte de la escuadra de Petkovic, en la que destacó Sergio Floccari, quien hará que la Lazio no acuse tanto como se creía la baja por lesión de Miroslav Klose.

6. Hacía más de cuatros años que el Arsenal no ganaba en dos jornadas seguidas por 1-0. Muchos son los puntos que se han dejado los gunners en el último lustro por no saber competir en los denominados 'ugly games'. El del sábado fue uno de ellos. A domicilio, en Sunderland y ante un equipo que jugó la última media hora con superioridad numérica. Ni siquiera la extraña decisión de Arsène Wenger de jugar treinta minutos con Aaron Ramsey como lateral derecho privó al Arsenal de ganar un partido en el que Wojciech Szczesny y Bacary Sagna, que no pasaban por un gran momento, fueron los héroes.

7. Un punto de seis posibles y, sin embargo, los síntomas del Bayer Leverkusen no son nada malos, todo lo contrario. Lo fueron en la derrota ante el Borussia Dortmund y lo han vuelto a ser en el empate a tres en Mönchengladbach. Y el Leverkusen agradece que Sidney Sam vuelva a entrar en el equipo.

8. Se acerca al liderato en Holanda el Feyenoord gracias a una victoria en la que todos los tantos llevaron la firman de los tres jóvenes que más ilusionan en De Kuip: Jordy Clasie, Tonny Trindade de Vilhena y Jean-Paul Boëtius.

9. No se separan el Oporto y el Benfica. Sus pinchazos se producen con cuentagotas y casualmente el día que el Benfica empata, el Oporto hace lo mismo. Habrá emoción en la liga portuguesa hasta el último día. Jackson Martínez suma y sigue (19 goles en 18 jornadas).

10. Carlos Bianchi volvió a entrenar en La Bombonera 3153 días después, que se dice pronto. Boca le hizo sufrir -perdía 0-2 en el minuto 8 y Orión tuvo que parar un penalti- pero empezó el Torneo Final con tres puntos.

5 cosas que no me gustaron del fin de semana:

1. La liga argentina pone un circo y le crecen los enanos. Arrancó el Torneo Final con con dos encuentros el viernes por la noche y en ambos estuvo parado el juego alrededor de media hora como consecuencia de sendos apagones. Por si fuese poco, Facundo 'Chucky' Ferreyra, una de las figuras del campeonato, sufrió una lesión de tobillo.

2. El proyecto es coherente y los cimientos son buenos, pero el esqueleto defensivo -y esto no solo incluye a los centrales, sino también a los centrocampistas, que concedieron espacio y tiempo a Pirlo, Marchisio y Vidal- de la Fiorentina volvió a fallar en Turín.

3. Cumple David Moyes once años en el banquillo del Everton. Su trabajo es fantástico, pero le faltan dos cosas para culminarlo: conquistar un título y ganar a domicilio (en Premier) ante el Manchester United, Chelsea, Arsenal o Liverpool. Ayer tampoco fue capaz de vencer en Old Trafford.

4. La sorpresa no es que se abra una brecha en lo más alto de la Ligue 1 en la jornada nº 24, sino que no se haya producido antes. Dos derrotas consecutivas del Lyon -que además ahora tendrá la distracción de la Europa League- reducen la emoción en la pelea por el título galo.

5. Nuevo entrenador (interino), mismas intenciones (ofensivas) y de nuevo una derrota. 2013 está sepultando las aspiraciones que podía tener la Roma esta temporada.

lunes, 4 de febrero de 2013

La quinta ocasión de Didier

Didier Drogba ha participado hasta la fecha en cinco ediciones de la Copa África de Naciones. Y ninguna la ha conquistado, lo que supone una profunda decepción para una selección que ha sido la gran favorita, o una de las dos máximas candidatas, a ganar el torneo durante el último lustro. Rara vez Drogba ha necesitado más de cinco ocasiones en un partido para perforar la portería rival. Sin embargo, la Copa África se le resiste y cinco oportunidades no han sido suficientes para uno de los mejores delanteros de la última década.

2006 quizás llegó demasiado pronto -aunque ya partía como la favorita-. Fue el año en que Costa de Marfil asomó definitivamente en el panorama futbolístico mundial e irrumpió con fuerza. Kolo Touré, Didier Drogba y, en menor medida, Arouna Koné, Aruna Dindane, Yaya Touré, Didier Zokora o Emmanuel Eboué eran ya nombres consolidados en distintos puntos geográficos de Europa. Todos ellos jóvenes o camino de entrar en el punto álgido de sus respectivas carreras futbolísticas, por lo que no había apenas motivos para pensar que aquel bloque no estaba en disposición de proclamarse campeón de África en un par de ocasiones y, quizás, de convertirse en la primera selección africana de la historia que superase la barrera de los cuartos de final en un Mundial. Las expectativas eran gigantescas.

En 2008 ya no había excusa posible. Por plantilla, por madurez y por el tiempo que llevaba junto ese grupo, la etiqueta de gran favorita estaba pegada a la camiseta marfileña. Se topó con una selección que iba a levantar tres veces consecutivas la Copa África y que en la semifinal de 2008 alcanzó ante Costa de Marfil su mejor momento de fútbol. Era Egipto y con Aboutrika, Hassan o Zaki privaron del éxito a los marfileños en una de las mejores actuaciones que se le recuerdan a una selección africana. 'Los faraones' aplastaron a 'Los elefantes'.

Comentaba Rubén Fernández este mediodía en 'Marcador Internacional' de Radio Marca que Costa de Marfil pudo verse afectada emocionalmente en 2010 por el ataque sufrido por Togo en Cabinda y la sensación de inseguridad vivida durante las tres semanas que duró la competición. Los marfileños se despidieron de ella al finalizar la segunda semana, tras un partido que tenían casi cerrado. Triunfo por 2-1 en el minuto 90, un gol de Argelia en el descuento y otro en la prórroga. De nuevo una desilusión.

Lo que en 2006 asomaba como un equipo alegre se convirtió definitivamente en 2012 en una escuadra sin frescura en su juego. En todos estos años Costa de Marfil no ha sido capaz de mejorar el nivel de su portería o de su defensa pero es que, por si fuese poco, la rigidez se apropió de la selección en la Copa África del año pasado, en la que se acumularon las dificultades para generar ocasiones y ver portería ante selecciones inferiores como Sudán, Burkina Faso, Angola, Guinea Ecuatorial o Mali. Y cero goles en la final que coronó a Zambia como nueva y sorprendente triunfadora. Así se fue confirmando poco a poco que Henri Michel ha sido el seleccionador más destacado de 'Los elefantes' y nunca sabremos si el destino hubiese sido diferente en caso de que no se tomase la decisión de no renovarle hace ya casi siete años.

2013. ¿Y ahora qué? Didier Drogba estará a punto de cumplir 37 años cuando Marruecos acoja la próxima CAN. Su intención, o al menos eso ha declarado, es viajar con su selección al Mundial de Brasil en 2014. Surgen varias preguntas. La primera es si el '9' del Galatasaray será titular entonces o, por el contrario, lo serán Lacina Traoré y/o Wilfried Bony. El pobre nivel de Drogba en Sudáfrica tiene que ver más con la escasa actividad de los últimos meses que con su edad. Un futbolista no envejece tan rápido como para pasar en ocho meses de ser el jugador más determinante del Chelsea campeón de Europa a ser un protagonista prácticamente irrelevante, y con mala forma física, en la Copa África. Su estancia en China, la escasa exigencia de aquella liga y las semanas que pasó este invierno en el Chelsea entrenando sin un plan específico son algunos de los factores que explican sus pobres actuaciones en el torneo.

10 cosas que me gustaron del fin de semana:

1. Se pueden señalar numerosos aspectos negativos del Liverpool de Rodgers, pero no su manera de competir ante los grandes de la Premier. Es cierto que no ha ganado a ningún equipo del actual top 10 de la liga, y eso no habla bien de su primer año en Anfield, pero no es menos cierto que ha competido muy bien sus dos duelos con el Manchester City, siendo posiblemente superior en ambos. Firmó una notable primera mitad en el Emirates días atrás, firmó una notable segunda parte en Old Trafford semanas antes y tuvo sus buenos momentos en Stamford Bridge o Goodison Park. Son algunos síntomas que indican que el enfermo no está muerto. 

2. No ha podido ser mayor el impacto de Moussa Sissoko en su nuevo club. Ha contribuido a que el Newcastle, metido de lleno en la lucha por la permanencia, gane dos partidos en los que el balance de Sissoko es inmejorable: una asistencia y dos goles. Terminaba contrato en junio en el Toulouse, donde estaba a medio camino entre jugador irregular y jugador cuya progresión se había frenado, y es por ello que al Newcastle le ha costado tres millones de euros. Su potencial era tangible y lo sufrió en primera persona el Chelsea, especialmente cuando Lampard y Ramires olvidaron la presencia de Sissoko y se dedicaron a atacar y a descuidar sus funciones defensivas. Nada nuevo, por otra parte, esta falta de entendimiento en los centrocampistas blues, como bien comprobó John Obi Mikel cuando David Luiz empezó a ser mediocentro en el mes de diciembre. Se acercó el nigeriano para preguntarle al brasileño cómo se repartirían los roles. Luiz le sugirió que él podía ser el mediocentro posicional y Obi Mikel el centrocampista con más libertad. "Sin problema", recibió como respuesta. Pero levantó la cabeza Mikel tras el pitido inicial y cuando se quiso dar cuenta, David Luiz ya estaba buscando el área rival. Un despiporre. En el que el entrenador tendrá algo de responsabilidad, digo yo.

3. No han pasado más que un par de semanas desde que Cesare Prandelli, seleccionador italiano, expresó públicamente su preocupación por el estado de forma de Mario Balotelli, preguntándose cuántos buenas actuaciones de Balotelli recordábamos desde su brillante semifinal en la pasada Eurocopa. Se puede decir, sin miedo a equivocarse, que su debut con el Milan es lo mejor que se le ha visto desde aquel Italia-Alemania en Varsovia. 
4. La distracción y el desgaste derivado de la Champions impidió al Nápoles pelear por el Scudetto en la 2011/12. Esta vez la historia es distinta: es la Juventus quien tiene que compaginar Champions y liga. El Nápoles, que no falla, se fue a dormir el sábado con la misma puntuación que la Juve. En San Paolo sueñan con el título. En Turín saben que la pugna Nápoles-Juve se puede alargar hasta la última jornada. Se enfrentan, por cierto, el viernes 1 de marzo.

5. "El jugador de Udinese toca el balón, no fue penalti". Con este grado de sinceridad se expresó Massimiliano Allegri tras la victoria del Milan en el último minuto gracias a un penalti inexistente sobre El Shaarawy.

6. Mario Mandzukic: 17 goles en 25 partidos con la camiseta del Bayern. Pasan las semanas y Mario Gomez no solo no es titular, sino que cada vez juega menos.

7. Doblete de Srdjan Lakic en su debut con el Eintracht Frankfurt, más goles en una tarde que en sus últimos 21 meses. Si recupera su nivel del Kaiserslautern, el Eintracht se asegura un buen puñado de goles que le vendrán bien en una segunda vuelta en la que el objetivo ya es sellar la clasificación para la próxima Champions.

8. Que el rival se quedase en inferioridad numérica al final de la primera parte no convierte la visita a Toulouse en el mejor examen posible para el Paris Saint-Germain, pero lo que salta a la vista es que el PSG atraviesa su mejor momento del curso. Bien definido ese 4-4-2 en el que Lucas Moura ocupa la banda derecha, Javier Pastore la izquierda y en el que Verratti tiene un papel más secundario que principal.

9. Primer hat-trick de Jackson Martínez en Europa. Que a nadie le sorprenda que el próximo sea en una de las grandes ligas europeas. Está para dar el salto. No porque marque muchos goles, que también, sino porque es realmente bueno.

10. Los 90 minutos de fútbol mejor invertidos del fin de semana: Bayer Leverkusen v Borussia Dortmund. Cuando uno sospechaba que ambos se podían dejar llevar -el Bayern se había distanciado la tarde anterior a 14 y 15 puntos respectivamente-, lo que protagonizaron fue el encuentro más entretenido del fin de semana. E hizo más méritos el equipo que finalmente salió derrotado.


5 cosas que no me gustaron del fin de semana:

1. Decepción por el nivel general de la Copa África 2013 y por la sensación, que empieza a prolongarse demasiado en el tiempo, de que pocas cosas cambian en el fútbol africano durante los últimos años. Mismos defectos, mismos errores y excesivas similitudes con lo que era el continente, futbolísticamente hablando, hace una década. 

2. Perder 3-1 en tu visita al colista no es el tipo de resultado que esperas cuando eres el Inter de Milan y cuando has realizado varios fichajes en las últimas horas del mercado. Va a ser difícil que Kovacic -por su juventud-, Schelotto o Kuzmanovic tengan un impacto importante en el equipo de aquí a final de temporada. Y si los resultados no acompañan, la afición se acordará de Sneijder.

3. Lo peor para la Lazio no es haber perdido dos jornadas consecutivas, algo que prácticamente la aleja del sueño que era el Scudetto, sino la lesión de Miroslav Klose. Dos meses de baja que se pueden hacer eternos ahora que el equipo de Petkovic va a tener que pelear con Milan, Inter, Fiorentina o incluso Roma por la tercera plaza.

4. Segunda actuación de Wesley Sneijder con su nueva camiseta, las dos saliendo desde el banquillo y las dos con una escasísima incidencia en el juego. El sábado, en sus 20 minutos ante el Bursaspor, Sneijder volvió a actuar de mediapunta, sin que muchos balones pasasen por sus botas. Y los pocos que pasaron por ellas no estuvieron precisamente cerca del área rival. 

5. Zamparini. 49 entrenadores ha destituido Maurizio Zamparini desde que entró en el mundo del fútbol a finales de los años ochenta. Del Palermo es dueño desde 2002 y el club promedia más de dos entrenadores por temporada durante esta década, siendo Gian Piero Gasperini, destituido este lunes, el último en unirse a la lista. Después de que Zamparini comprase el Palermo, el equipo logró el ascenso, se clasificó varias veces para la UEFA y tuvo su momento de gloria, cuando se codeó con el Inter, en el primer tercio de la temporada 2006-07. Pero ha pasado ya bastante tiempo y la dinámica de la entidad se dirige ahora en otra dirección. El continuo carrusel de destituciones no ayuda a nadie y el único perjudicado es el propio Palermo, que se aproxima a la Serie B. 

viernes, 1 de febrero de 2013

Fichado en 24 horas

Miércoles 30 de enero, 21.17 hora española, 20.17 hora inglesa. Kieran Gibbs, una de las piezas más en forma e infravaloradas del actual Arsenal, pide el cambio. Sufre una lesión muscular, algo que no extraña a ninguno de los presentes en el Emirates, puesto que las lesiones musculares han sido siempre el principal obstáculo en la carrera del joven lateral zurdo inglés. Tres semanas de baja.

Es entonces, y no antes, cuando el Arsenal pone en marcha la búsqueda de un lateral izquierdo. Detalle relevante, ya que al contrario de lo que se ha publicado en algunos medios ingleses, los gunners no llevaban días negociando el fichaje. El plan A tiene nombre y apellido: Nacho Monreal. Las conversaciones con el Málaga arrancan ayer por la noche y se alcanza un acuerdo definitivo durante esta tarde, mientras el futbolista ya se dirige a Londres. Teóricamente la lesión sufrida ayer solo tendrá a Kieran Gibbs alejado de los terrenos de juego durante tres semanas, pero el historial de lesiones y recaídas del inglés no invita al optimismo en el club gunner, consciente, además, del pésimo momento de forma de André Santos, su recambio.

Que Nacho Monreal no pueda disputar la Champions League esta temporada con el Arsenal es poco menos que un detalle secundario. La prioridad del club, por motivos económicos y deportivos, es clasificarse por 16ª temporada consecutiva para la Champions. Nunca lo ha ocultado Arsène Wenger, que ha explicado durante las últimas campañas el perjuicio económico que haría al club perder los ingresos derivados de disputar la máxima competición continental. Sin desmerecer la importancia en el plano deportivo. Un equipo sin billete para la Champions tendrá más dificultades para fichar el próximo verano que uno que posea ese codiciado billete. Y es uno de los factores que ha llevado a la entidad londinense a negociar con Nacho Monreal en tan solo 24 horas. El Arsenal se encuentra en esa coyuntura, la de negociar apresuradamente la contratación de Monreal para reforzar la plantilla el 31 de enero. Precio: 12 millones al contado. El próximo verano podía ser demasiado tarde.

miércoles, 30 de enero de 2013

Los mediapuntas de Moratti y Stramaccioni

Tiene poco de cotidiano que un club se desvincule en diez días de dos de sus futbolistas más talentosos e imaginativos. Renunciar parcial o totalmente a la figura del trequartista es un ejercicio clásico del fútbol italiano, que resumía así Sandro Mazzola en 2008 en 'El País': "Somos especialitos, nos gusta complicarnos la vida y nos encantan los dualismos: Mazzola-Rivera, Baggio-Del Piero, Del Piero-Totti... Yo recuerdo a un Brasil que jugaba con cinco números 10 y era un espectáculo y nosotros teníamos dos y hacíamos jugar a uno de vez en cuando."

El Inter de Milán ha desempolvado en este mes de enero esa vieja costumbre italiana y en tan solo diez días ha traspasado a dos de sus tres mediapuntas: se mantiene Ricky Álvarez mientras que Wesley Sneijder viajó a Estambul y Philippe Coutinho lo hizo con destino a Liverpool. Cierto es que ni Ricky, ni Sneijder, ni Coutinho son un mediapunta al uso, ya que todos responden a un perfil de futbolista habituado a jugar multitud de partidos pegado a una banda o retrasando su posición. Pero sí que se les puede encargar ejercer el rol de trequartista. Y dos de ellos ya no están en Milán. No cambia de aires Ricky Álvarez, pero en su caso sería incluso sorprendente que lo que cambiase fuese su papel en el equipo: ha disputado 386 minutos esta temporada entre todas las competiciones y no se puede hablar de que tenga reservado un lugar de privilegio en los planes de Andrea Stramaccioni. Hay otro posible '10' en el Giuseppe Meazza, si bien nadie espera que se le exijan grandes cosas a un chico, Daniel Bessa, que ni siquiera ha debutado con el primer equipo y que además podría ser cedido en las próximas horas. La figura del mediapunta vive sus horas más bajas en la estructura del Inter de Milán.
Los traspasos de Wesley Sneijder y Philippe Coutinho atienden a diferentes motivos. En el caso del brasileño se intuye que el Inter simplemente vio como una oferta irrechazable los 11 millones de euros -más dos de variables- que ofreció el Liverpool. Y se puede entender, porque Coutinho con la camiseta nerazzurra siempre ha insinuado más de lo que ha demostrado. La deteriorada relación de Sneijder con Massimo Moratti, su irregular rendimiento en los últimos dos años, sus recientes problemas físicos o la insistencia del Inter en reducir su salario -que ya no era considerado acorde al rendimiento- fueron algunos de los elementos que provocaron la salida del club del holandés. Por lo tanto, la venta de Sneijder y Coutinho no se debe exclusivamente a motivos meramente futbolísticos. De no haber aparecido la generosa oferta del Liverpool y de haber aceptado Sneijder la reducción de sueldo, es muy probable que ambos futbolistas continuasen ahora a las órdenes de Stramaccioni. 

Pero lejos de sentir la necesidad de fichar un nuevo mediapunta, los movimientos del Inter han apuntado en otra dirección bien distinta. Ha puesto sus ojos y ha negociado con Paulinho, Schelotto y Kuzmanovic. Ninguno se asemeja al perfil de futbolista de tres cuartos de campo que ha abandonado Milan en los últimos diez días. Parece clara, por tanto, la idea de reforzar el 5-3-2, o 3-5-2 de Stramaccioni, un esquema y una idea de juego que ha desarrollado su equipo durante los últimos meses, llegando a tener bastante éxito durante su racha de diez victorias consecutivas en otoño. Fue entonces cuando se empezó a considerar seriamente al Inter como alternativa al Scudetto y fue entonces cuando la escuadra nerazzurra se dejó puntos durante varias jornadas, casi siempre en partidos en los que el Inter acusaba factores como la falta de creatividad, la ausencia de gente desequilibrante en tres cuartos de campo o las dificultades para llevar la iniciativa. No será fácil que, tras los acontecimientos del mercado invernal, esto cambie. Y en aquellas tardes en las que se vuelva a ver un Inter espeso y con poca fluidez, los aficionados se acordarán de Wesley Sneijder. Y si los resultados no acompañan al equipo (traducido: que el equipo no se clasifique por segundo año seguido para la Champions), las críticas apuntarán a Massimo Moratti, como máximo responsable de la entidad. Y si eso ocurre, Stramaccioni sabe que su puesto corre peligro, por mucho que tenga firmado un contrato hasta 2015.

jueves, 10 de enero de 2013

La zurda de Quintero y el fútbol ausente de Argentina

Era el más destacado y conocido de cuantos actores participaron en el partido inaugural del Sudamericano sub'20. Juan Fernando Quintero no decepcionó ni un ápice en el Colombia v Paraguay con el que arrancó el torneo. No es que Quintero cumpliese con lo esperado, sino que además se sobrepuso a las adversidades: jugó a pesar de la gripe que sufría. Las comparaciones con James Rodríguez están, por múltiples motivos, a la orden del día. Ambos lucen el dorsal número 10 -de hecho, James lo portó en el anterior Sudamericano sub'20 y ahora lo ha heredado Quintero-. Los dos son zurdos. Se aprecian ciertas similitudes en su físico -si bien Juan Fernando es bastante más liviano-. Y, siendo dos futbolistas polivalentes, anoche Quintero partió por momentos desde la banda derecha, a pierna cambiada y con libertad para irse hacia el medio, como tantas veces ha hecho James en Do Dragao. "Estamos para ganar, para ser campeones", advertía Juan Fernando Quintero hace una semana.

Precisamente proclamarse campeona debe ser el objetivo inequívoco de la anfitriona, de Argentina. Mientras que varias selecciones tienen como reto conseguir un billete -se reparten cuatro- para el próximo Mundial de la categoría, a Argentina y a Brasil, por historia, por nombre y por jugadores, sólo les vale ganar. Y es por ello que la decepción suscitada en el estreno de la albiceleste en el torneo ha sido mayúscula. Marcelo Trobbiani, su seleccionador, no dudó a la hora de alinear a todo el arsenal ofensivo del que dispone: Iturbe, Centurión, Lanzini, Vietto y Alan Ruiz. El equipo, sin embargo, fue víctima del propio individualismo de estos jugadores, siendo especialmente desesperante en el caso de Juan Manuel Iturbe y Ricardo Centurión. La sensación imperante era la de que el futbolista argentino de tres cuartos de campo, a excepción de Alan Ruiz, al recibir el esférico ya estaba pensando en la forma de finalizar él mismo la jugada, ya estuviese a 35 metros de la portería o rodeado de cuatro rivales. "En Argentina siguen surgiendo futbolistas con grandes habilidades pero con poco conocimiento del juego", reflexionaba Diego Latorre tras el partido.
La imagen superior ilustra el caos que fue por momentos el conjunto anfitrión, donde apenas Alan Ruiz, que ni siquiera tuvo una gran noche, fue capaz de organizar y dar sentido al equipo. En este combinado argentino sub'20 surgen ya dos problemas. Primero, la necesidad de solucionar el mal juego exhibido ante Chile. Segundo, buscar la fórmula para compensar los problemas goleadores que se le pueden presentar a Argentina. Ni Vietto es un gran goleador, ni los futbolistas de tres cuartos de campo destacan por sus cifras goleadoras. Talento hay. Dudas también.

En la debacle argentina también jugó un papel decisivo el planteamiento chileno. No deja de ser curioso que sea tan organizado un equipo cuyo seleccionador, Mario Salas, lleva únicamente un mes y medio en el cargo. Sólo desde una organización casi perfecta se entiende que un equipo -con menos talento que Argentina- pueda ganar un encuentro en el que jugó con diez futbolistas desde el minuto 43 y con nueve desde el 72'. Con dos nombres propios, eso sí. Nicolás Castillo, delantero centro, enseñó un amplio abanico de recursos técnicos. Darío Melo, inspirado bajo palos, recordó a los buenos años que ofreció hace un lustro Cristopher Toselli en la portería chilena. La presencia de Diego Rubio en la banda derecha, la calidad de Bryan Rabello, el propio orden chileno y la presencia en las áreas de Castillo y Melo parecen elementos suficientes como para ser un buen aspirante a estar en el próximo Mundial sub'20 de Turquía.

Top 3 del primer día de competición -sin un orden determinado-: Darío Melo (Chile), Nicolás Castillo (Chile) y Juan Fernando Quintero (Colombia).