jueves, 4 de octubre de 2012

100 millones y 0 puntos

En el último mes se ha hablado del Zenit de San Petersburgo más que en ningún otro momento de su historia, más incluso que en aquella primavera de 2008 en la cual se proclamó campeón de la Copa de la UEFA. El 3 de septiembre contrataron en apenas unas horas a Hulk y a Axel Witsel, por quienes pagaron 60 y 40 millones de euros, respectivamente. Ilusionaron a su afición con hacer cosas grandes y pusieron sobre aviso al fútbol continental. Un mes más tarde, el 3 de octubre, todo ha cambiado radicalmente. Pésimos resultados, mal juego y problemas de vestuario confluyen en este corto espacio de tiempo.

Hasta donde sabemos, la génesis de la tormenta interna que se ha producido en el Zenit la encontramos después de la derrota en La Rosaleda. Es entonces -días u horas después- cuando Igor Denisov es apartado del primer equipo y el club lo acusa públicamente de ser "poco profesional". Así lo explicaban en un comunicado oficial: "Denisov lanzó un ultimátum al club y rechazó jugar frente al Krylya Sovetov, exigiendo que su contrato fuese mejorado". El capitán había hecho llegar a Luciano Spalletti su disconformidad con algo que él interpreta como un agravio comparativo e incluso manifiesta públicamente su opinión: "Se han comprado buenos futbolistas [en referencia a Witsel y Hulk], que ayudarán al Zenit. ¿Pero son tan buenos como para cobrar el triple que los actuales líderes del equipo?"

Continuó Denisov diciendo que entendería las cantidades que se manejaron el 3 de septiembre si los fichajes del Zenit hubiesen sido Leo Messi o Andrés Iniesta. Además, el capitán del club pidió una mejora de su contrato, ante el enfado que produjo saber que Hulk cobraría el triple que él. Han transcurrido tres semanas desde que Aleksandr Kerzhakov e Igor Denisov fueron apartados del primer equipo. El primero ya ha arreglado su situación con Spalletti, algo que todavía no ha ocurrido con el mediocentro ruso. Por si fuese poco, Viktor Fayzulin se ha encargado de avivar el fuego esta semana declarando que el Zenit debía haber fichado a Denis Glushakov en lugar de Axel Witsel "debido a la barrera del idioma". Y es que ni el belga ni Hulk se pueden comunicar con el núcleo duro del Zenit, compuesto por futbolistas del país. Ese núcleo duro que "no está en contra de los jugadores extranjeros" pero que piensa que "debe haber un equilibrio en el equipo", suponemos que económico.

A la hora de confeccionar su alineación ante el Milan, Luciano Spalletti se encontró con el problema de que ningún integrante de la plantilla puede sustituir a Denisov. Tanto Witsel, Shirokov, Fayzulin como Zyrianov son interiores, no mediocentros. Apostó el técnico italiano por retrasar la posición de Roman Shirokov, un jugador que ha explotado en los últimos años y ha explotado ocupando un rol de box-to-box. A Shirokov, que en sus inicios fue central, se le encargó retrasar su posición y modificar las tareas que tendría que cumplir.
Y naufragó durante media hora el Zenit de San Petersburgo, media hora en la que el Milan se adelantó (0-2) y en la que el equipo de Gazprom no jugó absolutamente a nada, ni con la pelota ni sin ella.
Exactamente en el minuto 29 de la primera parte, Spalletti da dos órdenes a sus jugadores: que Hulk y Bystrov intercambien sus demarcaciones, así como invertir las posiciones de sus centrocampistas. Estaban jugando a pierna cambiada los dos extremos, así que el técnico italiano manda a Bystrov a su banda natural y a Hulk a la izquierda. Aumentó el protagonismo del brasileño en el encuentro a partir de esa variación. Pero lo más significativo lo encontramos en el centro del campo, donde Shirokov dejó de ser el mediocentro único y adelantó unos metros su posición, hasta llegar a la media punta. Allí explota sus cualidades de la mejor forma posible, como demostró en la Eurocopa o como viene demostrando con su club desde hace tiempo. El nuevo rol de Roman hizo que el Zenit por fin tuviese un jugador entre líneas, un enlace entre Fayzulin-Witsel y los atacantes, además de poder pisar el área de Abbiati con suma facilidad y de poder presionar la salida de balón del Milan.

El escenario del partido cambió de principio a fin. No fue casualidad que los mejores minutos del Zenit llegasen en el último cuarto de hora del primer tiempo. Minutos de una superioridad abrumadora sobre un equipo que si solo encajó dos goles en el Petrovsky fue gracias a la inspiración de Christian Abbiati, que arrebató a Roman Shirokov el premio de MVP del partido. El dorsal nº 15 del Zenit anotó un gol y dio una asistencia de gol, pero no pudo evitar que quedase al descubierto lo mucho que añora su equipo a Igor Denisov. Se antoja fundamental la reincorporación del fenomenal mediocentro ruso si quieren lograr la hazaña de remontar esta pésima puesta en escena del Zenit en la Champions League: cero puntos en dos jornadas.
Aseguraba Viktor Fayzulin en la previa del Zenit v Milan que "Spalletti lo calificó como el partido del año". Tendrá que repetir esa frase en el vestuario en cada una de las cuatro jornadas restantes de la fase de grupos de la Champions. Ya están obligados a sumar seis puntos en su doble enfrentamiento ante el Anderlecht, por ejemplo. Cuando te conviertes en el primer club de la historia que gasta 100 millones de euros en una tarde, estás obligado a competir mejor que este Zenit 2012/13. No obstante, pocos podían vaticinar a principios de septiembre que los sugerentes fichajes de Hulk y Witsel desembocarían en unos problemas internos que, por su magnitud y por haber trascendido públicamente mediante declaraciones del capitán y comunicados oficiales del club, rara vez vemos en una entidad deportiva.

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