miércoles, 8 de agosto de 2012

Historia de una omisión de denuncia

El 9 de julio de 2006 la selección italiana de fútbol conquistó su cuarto Mundial. Aquel fue un verano convulso en lo extradeportivo, debido al 'Calciopoli'. La historia se ha repetido en 2012: buen papel de la selección italiana y escándalo de apuestas, el denominado 'Calcioscommesse'. Más puntos en común: la Juventus de Turín vuelve a verse involucrada, aunque en este caso de una manera muy distinta. Se podría escribir un libro sobre lo ocurrido, pero toca centrarse en la figura más relevante de este juicio: Antonio Conte, entrenador del campeón de liga, la Juventus. 'La Gazzetta dello Sport' en su edición de este miércoles informa de que Conte recibirá una sanción que le impedirá ejercer su trabajo durante 10 meses. Desenlace que parecía improbable hace una semana. Se trata de un tema farragoso y con muchos elementos a analizar, así que vayamos por partes.

¿De qué y por qué se acusa a Antonio Conte? En ningún caso de amañar partidos, pero sí de omisión de denuncia. Stefano Palazzi, fiscal de la FIGC (Federazione Italiana Giuoco Calcio), le imputa omisión de denuncia en los partidos Novara v Siena (disputado el 1 de mayo de 2011) y Albinoleffe v Siena (29 de mayo de 2011).

Recordemos que las investigaciones e imputaciones relacionadas con el 'Calcioscommesse' se han prolongado durante los últimos quince meses. Filippo Carobbio, exjugador del Siena, fue detenido en diciembre bajo la acusación de asociación ilegal y fraude deportivo. En el momento de la detención, el fiscal de Cremona Roberto Di Martino declaró lo siguiente: "Esperemos que sea el punto de partida en la limpieza de ese deporte hermoso que es el fútbol. Uno de los sospechosos ha admitido que esas actividades han estado ocurriendo durante más de 10 años. En lo más alto de la organización hay personas de Singapur, que son los que mueven el dinero, pero los responsables están divididos desde Occidente hasta el Lejano Oriente y Sudamérica y ellos deciden con sus hombres cómo cambiar el resultado de los partidos".

Filippo Carobbio, ante semejantes acusaciones y la cantidad de pruebas existentes en su contra, decidió admitir su culpa y colaborar con la fiscalía, con el fin de conseguir una reducción de su pena. Él, que militaba en el Siena en la temporada 2010/11, declaró que Conte tenía conocimiento del amaño que se produjo del Novara v Siena: "Hubo un acuerdo para empatar el partido, hablamos de ello durante la reunión técnica y todos éramos conscientes del resultado acordado. El mismo Antonio Conte nos dijo que podíamos estar tranquilos porque habíamos llegado a un acuerdo con el Novara para empatar. Davide Drascek -futbolista del Novara en aquella campaña- vino a nuestro hotel y habló con Roberto Vitiello -jugador del Siena- y luego el acuerdo se nos comunicó a todos. Yo luego hablé en el campo especialmente con Cristian Bertani y Mavillo Gheller -ambos del Novara-".

También cuenta lo ocurrido en el otro encuentro, la derrota del Siena ante el Albinoleffe en la última jornada de la Serie B 2010/11, fecha en la cual el Siena entrenado por Conte ya había asegurado y celebrado su ascenso a la Serie A. Cuenta Carobbio que Cristian Stellini, ayudante de Conte, le dijo después de vencer al Albinoleffe en el partido de la primera vuelta que debían llegar a un acuerdo para ceder los puntos en el duelo de la segunda vuelta a quien más los necesitase. El Albinoleffe llega finalmente a la última jornada de liga peleando por la permanencia. El Siena, en segunda posición y con opciones de arrebatar a Atalanta la primera plaza. Así lo explica Carobbio: "Nos vimos Ferdinando Coppola -portero del Siena-, otro jugador que no recuerdo y yo con Luigi Sala, Dario Passoni y Mirco Poloni del Albinoleffe y llegamos a un acuerdo para dejarles ganar para que se clasificasen matemáticamente para el play out [promoción de descenso], pero pedimos limitar la derrota a un solo gol de diferencia para mantener nosotros la defensa menos goleada del campeonato y para evitar comentarios por un resultado llamativo. Durante esa semana, jugadores, directivos y técnicos hablamos mucho porque había quien quería ser primero para conseguir la prima prevista. Pero al final nos pusimos todos de acuerdo para dejar ganar al Albinoleffe". Efectivamente, el Siena perdió 1-0 en aquel último partido de liga. De haberlo ganado, hubiesen sido primeros y los jugadores hubiesen recibido la correspondiente prima. No fue así.

Hay dos asuntos desconcertantes para muchas personas que están siguiendo con atención lo ocurrido. Primero, ¿por qué el fiscal imputó únicamente a seis futbolistas del Siena por omisión de denuncia? Segundo, ¿por qué se da validez a la versión del arrepentido Carobbio y no a la de quienes defienden la inocencia de Antonio Conte?
El relato de los hechos realizado por el exjugador del Siena da a entender que todos los futbolistas de la plantilla, así como cuerpo técnico y algunos directivos, sabían de la existencia de esos amaños. Otros futbolistas de aquella plantilla han declarado todo lo contrario ante el fiscal de la FIGC, como es el caso de Ferdinando Coppola: "No hay nada cierto en esto. Conte y Massimo Mezzaroma [presidente del Siena] son inocentes. Recuerdo aquella charla táctica [previa al Novara 2-2 Siena]. Acabábamos de perder ante el Portogruaro y recuerdo la emoción de escuchar a Conte, que nos alentó a ganar después de aquella derrota". No es el único integrante de la plantilla que ha declarado y no es el único que ha negado cualquier tipo de actividad ilegal, contradiciendo la versión de Filippo Carobbio.

Conviene recordar que se trata de un juicio por la vía deportiva, no por la vía penal o civil. Y es que en la justicia deportiva italiana no existe la presunción de inocencia. No eres inocente mientras no se demuestre lo contrario, sino que el acusado -en este caso Antonio Conte- ha de demostrar su inocencia, aportando pruebas. Se le imputa omisión de denuncia al ahora entrenador de la Juventus, ¿pero qué puede hacer él para demostrar su inocencia después de que fueran desestimados algunos de los testimonios que contradecían la versión de Carobbio?
Llegados a este punto es cuando Antonio Conte y sus abogados toman la decisión de 'pattegiare', que no es otra cosa que negociar la condena solicitada por el fiscal a cambio de admitir implícitamente la culpabilidad con el propósito de reducilar. El entrenador acordó con el fiscal Stefano Palazzi una sanción de tres meses y 200.000 euros. Sin embargo, la comisión de disciplina de la FIGC considera que la pena es "insuficiente" y desestima la petición del fiscal, lo cual se sale del guion previsto. En ningún momento Antonio Conte se ha reconocido como culpable, sino que sus abogados le recomendaron que, ante la particular naturaleza de un juicio deportivo como este y la dificultad para demostrar su inocencia, pactase esa condena de tres meses y 200.000 euros. Fue entonces cuando Andrea Agnelli, presidente de la Juventus, emitió un comunicado en la web del club. En él se pueden leer fragmentos como los siguientes:

We have realised the FIGC and its sporting justice system continue to operate outside of all logic for rights and fairness.
The results of these various charges show enormous contradictions and seem to protect exclusively those who committed sporting fraud. This is paradoxical and cannot be accepted.
Yesterday's decision of the FIGC Disciplinary Commission to reject an offer of a plea bargain that had already been pondered and underwritten by the Prosecutor, is proof of the total inadequacy of the sporting justice system and the Federation within which it operates.

El pasado sábado la Vecchia Signora disputó un amistoso ante el Málaga. En su banquillo se sentó aquel día Massimo Carrera, exjugador de la Juve y miembro del cuerpo técnico de Conte. Sabe la Juventus desde algunas semanas que necesita encontrar soluciones y alternativas a una posible sanción que aleje a su entrenador de los banquillos. La sanción impediría a Conte hacer su trabajo los días de partidos: desde estar en el vestuario antes del encuentro hasta dar la rueda de prensa, pasando obviamente por no poder sentarse en el banquillo. Únicamente le estaría permitido dirigir a sus futbolistas durante la semana en los entrenamientos.
'La Gazzetta dello Sport' adelanta que la fiscalía dictará este jueves una sentencia de 10 meses para el extécnico del Siena. Si eso ocurre tendrá hasta el día 20 -la liga empieza el 25- para apelar y recurrir. La Juventus recibirá la noticia estando en China, donde el sábado disputa la Supercopa frente al Nápoles. Algunos medios italianos especulan con la posibilidad de que Antonio Conte dimita después de ese Juventus v Nápoles para que su sustituto, ya sea interino o un fichaje, tenga plenos poderes y no haya una bicefalia: él tomando una serie de decisiones y quien dirija al equipo los días de partido tomando otras.

1 comentario:

Dámaso Navarro dijo...

Es que lo de la justicia deportiva es de risa. Como va a tener una persona que demostrar pruebas de su inocencia en vez de al contrario como dicta la justicia civil. Es como el caso de Alberto Contador. Vaya vergüenza. Me da pena por la Juve, porque era uno proyectos más ilusionantes esta temporada con la Champions como escaparate. Veremos a ver como afecta todo esto.