martes, 7 de agosto de 2012

Cazorla, Wilshere y RVP

Se cumplen este verano seis años de la mudanza de Highbury al Emirates Stadium. Tiempo que ha aprovechado el Arsenal para reducir la deuda contraída por la construcción del nuevo estadio. Y es que hasta el pasado año la postura del club en materia de fichajes fue firme: austeridad. Las medidas de austeridad implicaron una sequía de títulos que, a su vez, se encargó de alejar del norte de Londres a Cesc Fábregas, Samir Nasri, Gael Clichy, Kolo Touré, Emmanuel Adebayor o Mathieu Flamini. No obstante, en el caso de los futbolistas que viajaron con destino a Manchester hay que identificar sus respectivos y cuantiosos aumentos de sueldo como uno de los motivos por los que se fueron del Arsenal. De la misma forma que el deseo y petición de Robin Van Persie es que Manchester United, Man City o Juventus le sitúen entre los diez jugadores mejor pagados del planeta, con una cifra en torno a los 11 millones de euros netos, que doblaría su actual sueldo como gunner.

Faltan únicamente doce meses para que entre en juego un elemento, el Fair Play financiero, que promete cambiar las normas del juego y que, a priori, debe favorecer al Arsenal. Arsène Wenger siempre lo ha tenido claro: "La deuda en el fútbol europeo ahora mismo es demasiado grande y nosotros tenemos que ser responsables. Tenemos que ser ambiciosos pero también estar seguros de que no nos metemos en problemas económicos. Es difícil para nosotros porque los sueldos en otros clubes son muy elevados".

Atrás queda un verano que fue calificado por Wenger como uno de sus peores momentos como entrenador: "Last year was terrible for us to be completely honest, because we finished on August 31 at 11.55pm and we certainly do not want to repeat that". Hasta cinco incorporaciones (Arteta, Benayoun, Mertesacker, Santos y Park) se realizaron en los últimos días de agosto. Los fichajes -incluido el de Oxlade- no se produjeron hasta que el club hizo caja con los traspasos de Nasri y Cesc. Sin embargo, esta vez se ha decidido actuar en otra dirección: reforzarse antes de vender. O, lo que es lo mismo, fichar a Podolski, Giroud y Cazorla antes de resolver el futuro de Robin Van Persie. Un futuro incierto, ya que nadie ha puesto sobre la mesa los 25 millones de libras que se piden por el holandés. No tiene la voluntad el Arsenal de vender a precio de saldo y eso puede hacer que Robin siga vistiendo la camiseta gunner durante el curso 2012/13.

Pero los titulares los acapara en los últimos días el español Santi Cazorla. Gran parte de la opinión pública considera barato el fichaje de Santi Cazorla, cuyo precio, a falta de confirmación oficial, está entre los 15 y los 21 millones de euros. Para Abel Rojas, el de Santi Cazorla no es un fichaje cualquiera:
Por todo, Cazorla es un fichaje perfecto. No buenísimo, sino perfecto. Primero representa un salto de calidad tremebundo. Es mucho mejor que el resto de medios gunners. Es más, Touré y Silva aparte, la frase es casi extensible al resto de la Premier League. Para colmo, encaja como un guante en la banda derecha del 4-2-3-1, con Song y un interior en la base y Ramsey de “10″. Su movilidad ahorrará a Song abrirse en demasía, porque encontrarle es fácil y así el Arsenal estará vestido; y una vez en tres cuartos tiene pausa para juntar al equipo arriba y posición para convertir a Ramsey en el futbolista que alguna vez ha dejado entrever. El Arsenal ha dado un paso al frente.
En las próximas semanas se desvelará la incógnita de qué demarcación ocupará Cazorla sobre el césped del Emirates. Arsène Wenger lo define como "a versatile attacking midfielder". Faltan diez días para que disfrutemos del pistoletazo de salida de la Premier League 2012/13, momento en el que desde dentro se definirán los objetivos del presente curso futbolístico. También se encargarán de establecer las expectativas del Arsenal los opinadores externos. Ha aterrizado Santi Cazorla en las instalaciones de London Colney, pero el futuro a corto, medio y largo plazo no depende tanto del centrocampista español, que también, como de la continuidad de Robin Van Persie y, especialmente, del estado físico de Jack Wilshere. Si el holandés no es traspasado, mantiene un nivel cercano al del pasado curso y Wilshere reaparece al 100% en octubre, se podrán establecer algunos objetivos ambiciosos. Si uno de los dos no está -o no se encuentra a su mejor nivel-, el objetivo más realista será defender un puesto en el top 4, zona que han ocupado los gunners en todas y cada una de las 16 temporadas de Wenger en el banquillo londinense.

Pero antes de que el balón eche a rodar, el Arsenal no cejará en su empeño de conseguir la cesión de Nuri Sahin. Pero, sobre todo, tendrá que buscar una salida a una serie de futbolistas. Y es que el overbooking en los puestos de ataque y centro del campo empieza a alcanzar unas dimensiones ilógicas: Alex Song, Mikel Arteta, Jack Wilshere, Aaron Ramsey, Abou Diaby, Francis Coquelin, Emmanuel Frimpong, Henri Lansbury, Tomas Rosicky, Alex Oxlade-Chamberlain, Santi Cazorla, Gervinho, Theo Walcott, Lukas Podolski, Andrei Arshavin, Park Chu-Young, Olivier Giroud, Marouane Chamakh, Nicklas Bendtner y Robin Van Persie. Ahora toca vender.

1 comentario:

Xavi dijo...

Me parece claro que va a salir una vaca sagrada, sea Van Persie o Alexander Song, que parece el objetivo numero 1 de Tito Vilanova ahora mismo