martes, 31 de julio de 2012

Segunda oportunidad para Zeman

Verano de 1998. Zdenek Zeman, entrenador de la Roma, cansado de lo que estaba ocurriendo, decidió denunciar el dopaje existente en el fútbol italiano. Aseguró que "algunos jugadores del fútbol italiano no saben renunciar a ciertas sustancias". "Los futbolistas están tan condicionados por los intereses de los clubes que no se preocupan por su salud y son incapaces de resistirse a la píldora mágica", añadió el técnico checo. Declaró que el fútbol debía salir de las farmacias, culpó a Marcello Lippi del dopaje de los jugadores de la Juventus y señaló que no solo la Juve se dopaba, sino que había más equipos que recurrían a sustancias dopantes. También reconoció, no obstante, que algunos futbolistas suyos tomaron sustancias prohibidas. "Los jugadores que iban a la selección me dijeron que allí les daban creatina. Yo le pregunté al médico qué era aquello y dije que lo podíamos dar en dosis de dos gramos. Luego leí que en la Juventus tomaban 40 gramos al día, me parecía exagerado". Años más tarde un juez sentenció que la Juve había cometido un "fraude deportivo continuado" entre 1994 y 1998.

Aquellas acusaciones de dopaje le costaron muy caras a Zeman, quizás más de lo que él había supuesto, ya que al finalizar la temporada 1998/99 los dirigentes de la Roma pusieron punto y final a su etapa como entrenador giallorosso. Zeman manifestó recientemente su visión de los hechos en el programa 'Fiebre Maldini': "Creo que el sistema se lo tomó muy mal. Según mis modestos cálculos, nos quitaron 20 puntos esa temporada [98/99]. El presidente de la Roma vio que conmigo no podían competir, ya que sería penalizado por mi presencia".

Llegó entonces una época en la que Zeman, triunfador en el Calcio de los 90s (con el Foggia, la Lazio y la Roma), se alejó del primer plano mediático durante bastante tiempo. Más del que él hubiese deseado. Durante la última década dirigió a Fenerbahçe, Nápoles, Salernitana, Avellino, Lecce, Brescia, Estrella Roja, Foggia y, por último, Pescara, el club al que ascendió la pasada temporada a la Serie A. Después de ese éxito -por resultados y por juego-, la Roma volvió a confiar en él. Volvió a apostar en Zdenek Zeman, esta vez como sustituto de Luis Enrique.

Muchas cosas han cambiado en el fútbol italiano a lo largo de los trece años que han transcurrido desde la última vez que Zeman se sentó en el banquillo giallorosso, pero su estilo, su hoja de ruta y sus características permanecen intactas. El esquema 4-3-3 será el pilar sobre el que se construya la Roma 2012/13. Aleandro Rosi, Nicolás Burdisso (si no llega otro central), Leandro Castan y Federico Balzaretti (ya hay acuerdo con él y solo falta cerrar la negociación con el Palermo) deben formar la línea defensiva que proteja al guardameta Stekelenburg, mientras que Daniele De Rossi y Michael Bradley se perfilan como titulares en la medular. Luego nos encontramos con muchos candidatos para ocupar el puesto de tercer centrocampista: desde Miralem Pjanic hasta Francesco Totti, pasando por Marquinho, Perrotta, Pizarro o el sub'21 griego Panagiotis Tachtsidis, al que algunos ya se apresuran a catalogar como posible revelación y sorpresa del equipo capitalino.
En ataque, las condiciones del fichaje veraniego más caro de la Roma (Mattia Destro) son propicias para que sea el delantero de banda derecha, con el fenomenal Erik Lamela como inquilino de la banda opuesta. Dos cosas parecen claras: Borriello y Bojan lo tendrán muy difícil para ser titulares este año, mientras que Osvaldo sigue siendo el mejor '9' del equipo. Más difícil de descifrar es el enigma Totti. Ahora que el 'Il Capitano' está a punto de cumplir 36 años, no creo que esté capacitado para ser extremo en el esquema de Zeman. Sus minutos la próxima campaña deben llegar como '9' -posición que no le resulta en absoluto desconocida- o más retrasado, en una posición cercana a la de su amigo Daniele De Rossi.

Obtener una plaza entre los tres primeros de la Serie A ha de ser el objetivo. La Juventus será prácticamente inalcanzable para la Roma y quizás el Nápoles también esté medio escalón por delante. Pero Zeman no debe temer a un Milan sin Ibrahimovic y sin Thiago Silva, como tampoco a un Inter de Milan que, de momento, ofrece más dudas que certezas. Después de dos temporadas sin clasificarse para la Champions, la afición de la Roma sueña con regresar a la máxima competición continental. Es una posibilidad. Lo que es una realidad es que con Zeman en el banquillo los encuentros de su equipo serán entretenidos.

2 comentarios:

jorge dijo...

puede ser muy interesante este nuevo proyecto del gran zeman.confio mucho en la explosion de lamela.Pjanic me deja dudas.
saludos crack

Anónimo dijo...

gran análisis de la roma de Zeman, también hay que decir que el pescara jugo un gran fútbol.espero que con la Roma cumpla sus objetivos,porque se lo merece y el fútbol italiano no ha reconocido a este gran entrenador.