jueves, 28 de junio de 2012

Revancha de 1970, 1982 y 2006

Siete títulos de campeón del mundo y cuatro de campeón de Europa se dan cita este jueves en Varsovia. Solo Brasil puede presumir de haber conquistado más Mundiales que la selección alemana y la selección italiana. El componente histórico, por lo tanto, ofrece una aureola especial a la semifinal entre Alemania e Italia.

Se han enfrentado en treinta ocasiones y solo siete veces la mannschaft ha salido victoriosa. Ha habido siete duelos entre ellas en fases finales de Eurocopas o Mundiales y los germanos nunca han sumado un triunfo. Pero lo que convierte a Italia en clara dominadora de esta rivalidad futbolística es el resultado de sus dos enfrentamientos (1970 y 2006) en las semifinales de un Mundial y de su duelo en la final de la Copa del Mundo de 1982. Los tres encuentros los venció Italia, dos de ellos en memorables prórrogas, y es por ello que el ánimo de venganza estará presente este jueves. Franz Beckenbauer, que participó en el partido de 1970 y que lo terminó con un hombro dislocado y el brazo en cabestrillo, no olvida la derrota sufrida en México'70. Ni él ni ninguno de sus compatriotas.
El 17 de junio de 1970 Italia y Alemania Federal disputaron en el Estadio Azteca el que algunos califican como "partita del secolo" (el partido del siglo), un encuentro en cuya prórroga -quizás la más mitificada de la historia- hubo cinco goles y un intercambio de golpes sin precedentes. Gianni Rivera, autor del definitivo 4-3, no cree que fuese el partido del siglo, sino "30 minutos muy vividos, los de la prórroga, de máxima tensión". Ocho años más tarde, Alemania Federal e Italia se reencontraron en la segunda fase del Mundial de Argentina, pero no sería hasta 1982 cuando los germanos tendrían su gran oportunidad de tomarse la revancha, nada menos que en la final de un Mundial. Resultado: derrota germana sin paliativos. "A la tercera va la vencida" pensaron cuando el destino los volvió a cruzar en julio de 2006. El escenario de esta nueva cita no tenía nada que ver con los anteriores de México o Madrid. En esta ocasión, Alemania ejercía de anfitriona y en el minuto 119 sucumbió, una vez más, ante su bestia negra. Tres derrotas en las instancias finales de distintos Mundiales y todas ante un mismo rival. Varsovia será este jueves la revancha de 1970, 1982 y 2006, tres generaciones distintas que volvieron a casa derrotadas por la selección transalpina.

Trayectorias opuestas en el último lustro. La mannschaft, finalista en 2008 y semifinalista en 2010, ha recibido un sinfín de elogios durante este tiempo debido a su estructura y a la calidad de su fútbol. Por el contrario, Italia solo ha ganado dos encuentros -en una fase final- desde que se proclamó campeona del mundo por última vez. El elegido -ya había firmado antes del Mundial de Sudáfrica- para capitanear el nuevo proyecto fue Cesare Prandelli, en lo que se trató de una decisión coherente y elogiada desde el primer momento. "¿Qué Italia veremos en la Eurocopa?", le preguntaron. "Un equipo moderno, capaz de poner en práctica un estilo ofensivo. Me inspiro en el "fútbol total" practicado en los 70s por el Ajax, un equipo adelantado a su tiempo", contestó Prandelli, que ya ha manifestado que ante Alemania -un rival, sobre el papel, superior- su selección no modificará su manera de jugar. La época de "primero defiendo y luego ataco" es cosa del pasado.

Alcanzó un 68% de posesión Italia en cuartos de final, causando que Inglaterra tuviese su peor estadística de posesión en una Eurocopa o Mundial desde el año 1980. Se juega al ritmo que manda Andrea Pirlo, de la misma forma que en el vigente campeón de la Serie A todo gira en torno a él. Los doce últimos meses de su trayectoria profesional merecen un capítulo aparte. Se fue del Inter de Milán para labrar su figura de leyenda rossonera, para ser durante años el mejor mediocentro del planeta y para conquistar todo lo habido y por haber, incluyendo dos Champions y un Mundial. Pero en 2011 su contrato finalizó y el Milan y Pirlo no se pusieron de acuerdo para prolongar un matrimonio de una década. Los dirigentes milanistas no satisficieron las demandas, entorno a 5 millones de euros anuales, del jugador -que venía de firmar una temporada discreta, con problemas físicos y en la que, a pesar de ello, su equipo ganó el Scudetto- y este se mudó a Turín, donde la Juventus sí estaba dispuesta a ofrecerle a un salario de 4,5 millones anuales por tres temporadas -una más que las que ofrecían Berlusconi y Galliani-.

Pirlo se mudó a Turín para que la 'Vecchia Signora' cambiase de estilo. Las similitudes entre su equipo y su selección saltan a la vista. Unos alzaron el título de liga en mayo y Andrea pretende que los otros levanten la Eurocopa el 1 de julio. Si eso se produce, su candidatura al Balón de Oro será muy sólida y firme. Se espera que para superar el penúltimo obstáculo Prandelli mantenga la línea de 4 defensas y que, por tanto, Daniele De Rossi actúe en la medular junto a Claudio Marchisio. Una de las dudas es si el cuarto centrocampista, el que ejerza de trequartista, será Thiago Motta -se perdió los cuartos de final debido a molestias físicas- o Riccardo Montolivo. Más problemas tiene en defensa Cesare Prandelli, ya que Giorgio Chiellini, ausente el domingo, se ha recuperado de su lesión pero al seleccionador italiano no parece entusiasmarle la idea de deshacer ahora la pareja de centrales, así que el bianconero Chiellini podría jugar en el lateral izquierdo. La última incógnita es si se verá modificará la habitual delantera formada por Cassano (buen rendimiento en la Euro) y Balotelli (discreta actuación) para dar entrada a un hombre gol, que no es otro que Antonio Di Natale -autor de 88 tantos en las tres últimas campañas-. Y es que si algo preocupa en Italia es que al buen juego del equipo no le acompaña una adecuada capacidad goleadora. Y esa es la principal diferencia entre una selección y otra.

Efectividad de Italia en la Eurocopa: 4.6% - 87 disparos, 50 entre los tres palos, 4 goles

Efectividad de Alemania en la Eurocopa: 15% - 60 disparos, 33 entre los tres palos, 9 goles
Mucho se ha hablado en Alemania del estado físico de Bastian Schweinsteiger. Terminó con problemas su temporada en el Bayern y no solo no llegó en plenitud física a Polonia y Ucrania, sino que en cuartos de final intuimos que su tobillo había empeorado. Se confirmó esa impresión cuando un par de días después supimos que ese maltrecho tobillo le había hecho perderse varios entrenamientos. Era inevitable que a Joachim Löw le preguntasen insistentemente por ese asunto. "Ningún jugador será titular si está al 80, 90 o 95 % de sus capacidades. Bastian tuvo problemas con su tobillo ante Grecia. Cometió varios errores ese día, pero lo positivo es que él es muy autocrítico. Es un líder emocional para nosotros". Esa fue la respuesta de Löw, que, salvo sorpresa de última hora, alineará esta noche al centrocampista del Bayern. Después de que Mario Gomez, Lukas Podolski y Thomas Müller desapareciesen del once titular el pasado viernes, esas tres demarcaciones vuelven a suponer el único misterio que envuelve a la alineación germana. Se espera que Miroslav Klose mantenga su puesto como '9' gracias, entre otras cosas, a su fabuloso entendimiento con Mesut Özil. Más dudas existen en los extremos, donde Podolski, Müller y Marco Reus parecen competir por dos puestos.

No hay comentarios: