lunes, 23 de abril de 2012

La Premier League, a 23 de abril

Se han precipitado los acontecimientos en la Premier League, a mi modo de entender, de manera inesperada en los pasados quince días. Perder en el Emirates Stadium provocó que el Manchester City se alejase a ocho puntos del liderato y que la sensación, no unánime pero sí mayoritaria, fuese la de que el Manchester United tenía más de media liga. Sin embargo, el Wigan y el Everton han hecho soñar a Roberto Mancini, cuyo equipo se encuentra a solo tres puntos de un Man Utd al cual recibirá el próximo lunes.

Cómo llegan. Resulta paradójico afirmarlo cuando el Manchester United ha sumado "solo" cuatro puntos en las últimas tres jornadas, pero pienso que los red devils llegan mejor al derbi del día 30. Un derbi que Sir Alex Ferguson ya ha calificado, como no podía ser de otra forma, como "el más importante de su vida". El juego de su equipo no es brillante, pero sí mucho más fluido que en la primera vuelta del campeonato gracias al buen funcionamiento del doble pivote formado por Michael Carrick y Paul Scholes, al momento de inspiración de Antonio Valencia (máximo asistente de la Premier) y a la omnipresencia de Wayne Rooney, al que algunos ya apuntan como candidato a pelear por el Balón de Bronce 2012.
Los vecinos del Man City no pueden presumir de lo mismo. Ellos no llegan al tramo final de temporada en un gran momento de forma. David Silva representa el caso más significativo. Sus problemas de tobillo han propiciado que sus prestaciones hayan disminuido de manera alarmante en los últimos dos meses y medio. Actores secundarios como Edin Dzeko (tres goles anotados desde la undécima jornada) o Samir Nasri tampoco atraviesan su mejor momento.
No obstante, un detalle a tener cuenta: de los últimos 27 partidos de liga que ha disputado en el Etihad Stadium, el Man City ha vencido 25 y ha empatado 2. 
Newcastle de Champions. Es difícil cansarse de hablar o de ver jugar al Newcastle, especialmente en las últimas semanas. No solo han ganado seis encuentros consecutivos (trece goles a favor y uno en contra), sino que además uno disfruta con el juego de Yohan Cabaye -creo que merecía estar en el once ideal de la Premier-, Papiss Cissé o Hatem Ben Arfa. Cabaye tiene casi asegurado su puesto en el once titular de Laurent Blanc en la Eurocopa y Ben Arfa está haciendo méritos para, al menos, hacer reflexionar al seleccionador francés sobre la posibilidad de otorgar un puesto en tres cuartos de campo al '10' del Newcastle. A falta de cuatro jornadas para el final, 'las urracas' ocupan puestos Champions, con tres puntos de ventaja sobre el Tottenham y cuatro con respecto al Chelsea. Dos obstáculos se va a encontrar el equipo de Alan Pardew. Primero, el calendario: Wigan, Chelsea, Man City y Everton. Luego, el hecho de que si el Chelsea gana la Champions, el 4º de la Premier no obtendría billete para la máxima competición continental.

Tottenham en crisis. No ha pasado mucho tiempo desde que el Tottenham era, para muchos, el tercer candidato a pelear por la Premier. La crisis en la que están inmersos los spurs los ha alejado no solo de la tercera posición, sino también de la cuarta. Su balance es de seis puntos de los últimos veintisiete posibles. Tras su derrota en Loftus Road, Harry Redknapp se quejó de que "tiene una plantilla corta". Declaraciones curiosas al tratarse de un entrenador que tiene en plantilla a 38 futbolistas (más Adebayor), además de 17 jugadores cedidos a otros clubes.

Kenny Daglish. Desde hace un año y medio, el grupo inversor Fenway Sports es el propietario del Liverpool. También lo es de los Red Sox (MLB), ubicados en Boston. Hasta allí viajó hace unas semanas Damien Comolli, con la intención reunirse con John W. Henry y Thomas Werner. Los mismos que, a comienzos de temporada, calificaron como "decepción mayúscula" la posibilidad de que el Liverpool no terminase la Premier entre los cuatro primeros. Comolli cruzó el Atlántico para sugerir a los dueños una serie de cambios que debía realizar el club de cara a mejorar la próxima temporada, siendo uno de ellos valorar la destitución de Kenny Dalglish que, según el francés, posee demasiado poder en la planificación deportiva del equipo. Las propuestas de Comolli no encontraron aceptación y, el pasado 12 de abril, dejó de ser "director of foootball" del Liverpool. Una prueba más del poder de Dalglish. Un poder y, sobre todo, un crédito que aumentarán si dentro de dos semanas conquista la FA Cup y, por tanto, logra un doblete.

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