lunes, 16 de enero de 2012

Sneijder, Emanuelson y el tridente

Anoche se enfrentaban dos escuadras que llegaban al 'Derby della Madonnina' en un estado de forma envidiable. Unos habiendo sumado 32 de los últimos 36 puntos posibles y los otros ganando en 7 de las pasadas 8 jornadas. Sin embargo, el partido no pasará a la historia por su vistosidad. Lo cual tampoco ha de causar ningún tipo de sorpresa. Con Robinho y Sneijder viendo el fútbol desde el banquillo y con un mediocampo ocupado por Van Bommel, Nocerino, Boateng, Emanuelson, Cambiasso, Motta, Zanetti y Ricky Álvarez, el guion se ajustó en gran medida a lo esperado.
Orden y portería a cero. Ha ganado el Inter todos y cada uno de sus últimos 6 encuentros. Casualmente solo ha encajado un gol durante esta notable racha de victorias. Fue muy parco en propuestas Claudio Ranieri en el derby, pero su equipo cumplió su objetivo primordial: tener siempre dos líneas de cuatro muy juntas y dejar la portería a cero. Para lograrlo, sacrificó incluso buena parte del recorrido ofensivo que suelen tener sus laterales, Maicon y Nagatomo, mucho más prudentes que de costumbre en cuanto a incorporaciones al ataque. En ningún momento existió por parte de los nerazzurri la intención de tener la pelota, sino la de esperar y permitir que el rival tuviese casi un 70 % de posesión. El equipo de Ranieri volvió a carecer de creatividad en el centro de campo, pero fue capaz de ejecutar exitosamente su plan.


El regreso de Wesley Sneijder. Cinco lesiones distintas sufrió el holandés a lo largo de 2011. La más reciente lo ha alejado de los terrenos de juego durante los dos últimos meses, precisamente un período en que sus compañeros han ganado 8 de los 9 partidos de liga que han disputado. Si se han logrado estas victorias mientras el mejor futbolista de la plantilla estaba de baja, la lógica dice que el Inter solo puede seguir un camino en las próximas semanas: el de la mejoría. Los resultados recientes son difícilmente mejorables, pero el margen de mejora en lo relativo a la calidad del juego es una evidencia. ¿Deshará Ranieri el 4-4-2 que tantos réditos le ha dado? Creo que se caerá Ricky Álvarez del once y que veremos un 4-4-2 en rombo: Cambiasso, mediocentro; Zanetti y Motta, interiores; Sneijder, mediapunta.


Que Urby Emanuelson no nos prive del tridente milanista. Es difícil explicar por qué Urby Emanuelson, un lateral izquierdo reconvertido a volante, representa a día de hoy la figura de mediapunta del Milan. Jugaba en otro grande de Europa, el Ajax, y cuando su contrato estaba a punto de expirar, Adriano Galliani decidió contratarlo. No eran pocos los que creían que sencillamente no tenía nivel para jugar en el club lombardo, de ahí que el fichaje causase cierta sorpresa. Todavía más sorprendente ha sido observar cómo Massimiliano Allegri usaba esporádicamente al holandés en la demarcación de mediapunta. Y aún más asombroso ha sido ver a Emanuelson jugar nada más y nada menos que un Milan v Inter como '10' de los rossoneri. Su aportación resulta minúscula e insuficiente en comparación con lo que podría ser ofensivamente este equipo si Allegri decidiese apostar por juntar a Ibrahimovic, Pato y Robinho en el once inicial. Teniendo un centro del campo tan escaso de creatividad (Van Bommel, Nocerino, Boateng y Emanuelson titulares; Aquilani, lesionado), la mejoría del Milan pasa por aprovechar el talento de los tres atacantes mencionados. Cuanto antes se produzca eso, más papeletas tendrá Allegri para conquistar su segundo Scudetto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me parecería un error tremendo el sacar a Ricky para meter a Sneijer. En este último mes y medio de victorias del Inter, Ricky ha sido importante en el juego del Inter.

Creo que metiendo a Ricky como interior, con Sneijder en la mediapunta podría ser una posibilidad de verlos jugar juntos. Aunque conociendo a Ranieri parece difícil.