jueves, 24 de noviembre de 2011

La sencillez hecha virtud

No todos los años se presencia un cambio tan drástico como el que ha dado el Borussia Mönchengladbach en los últimos nueve meses. Pasará algún tiempo hasta que veamos en una de las grandes ligas europeas algo tan inaúdito como lo del Gladbach 2011.
Comenzaba la decimotercera jornada de la Bundesliga en cuarta posición, que ya es todo un logro. Y la terminó en tercer puesto a sólo dos puntos del líder, Bayern Munich. Este club, que tuvo su momento de gloria en los años setenta -entonces ganó cinco veces la liga, dos la UEFA y fue finalista en la Copa de Europa-, es noticia y motivo de análisis y elogios por tres motivos. Primero, por el ya comentado puesto que ocupa en la clasificación de la Bundesliga. Segundo, por su sonada goleada al Werder Bremen (5-0, con hat-trick de Marco Reus). Y tercero, por el lugar del que llega: se trata de una escuadra que hace nueve meses era colista del campeonato germano, con unos guarismos pésimos y pocos confiaban en su salvación. Fue en febrero de este año cuando Lucien Favre se estrenó en el banquillo del Gladbach. Con prácticamente la misma materia prima de su predecesor, Favre revirtió por completo la situación del equipo.

Ago'10-Feb'11,  sin Favre: 22 partidos - 16 puntos - 56 goles recibidos.
Feb'11-Nov'11, con Favre: 25 partidos - 46 puntos - 18 goles recibidos.

Pero, al contrario de lo que pueda dar a entender su goleada al W.Bremen, es un equipo ciertamente sencillo en cuanto a su composición. Y ha crecido de forma sencilla, gastando únicamente 2.1 millones de € el pasado verano, en futbolistas que apenas han tenido minutos en estas trece jornadas: Wendt 183', Leckie 42', Rupp 32', King 20', Zimmermann 8', Otsu 8'.
El crecimiento del equipo de Lucien Favre está directamente relacionado con el crecimiento de Marco Reus, que ha cambiado su etiqueta de "promesa" por la de "realidad". Y en esto ha influido su cambio de posición. En las dos campañas anteriores, la demarcación más habitual para Reus era la de extremo derecho, incluso solía jugar como extremo izquierdo en su anterior club, el Rot-Weiss Ahlen. La decisión de Favre de cambiar la demarcación de su futbolista estrella, más que una genialidad parece un rasgo de sensatez.

El 24 de junio de 2009 se supo que el Gladbach vendía a Marko Marin por 8,5 m € al Werder Bremen. Dramática noticia, pues el jovencísimo y prometedor Marin era la gran esperanza de la afición. Sin embargo, un mes antes, el B.Mönchengladbach ya había atado a Marco Reus, un futbolista nacido en el mismo año (89), que jugaba en segunda con el Rot-Weiss Ahlen y que había pasado, sin suerte, por el juvenil del Borussia Dortmund. Entonces, Marin era la gran promesa del fútbol alemán. Hoy, pocos dudan de que Reus es más y mejor jugador que el chico del Bremen.


Sin embargo, el equipo de Favre se constituye de algo más que de la decena de goles anotados por Reus. Es una escuadra joven (ter Stegen, 19 años; Jantschke, 21; Neustadter, 23; Nordtveit, 21; Herrmann, 20; Reus, 22), caracterizada por dos aspectos. Primero, por sus rápidas transiciones, sustentadas y apoyadas en la velocidad y verticalidad de Reus y Herrmann. Segundo, por su manera de jugar sin balón, por su forma de presionar al rival, por esas dos líneas de cuatro tan juntas, que son ya unas de las señas de identidad de Favre. No es un equipo que necesite llevar la iniciativa para sentirse plenamente cómodo. Es también una escuadra sin un buen organizador, ya que ni Neustadter, ni Nordtveit lo son; hasta el punto de que no son pocas las veces en que ter Stegen tiene que iniciar la jugada él mismo con un envío en largo. Y es que no todo son virtudes en la revelación de la Bundesliga. Un ejemplo de ello son los guarismos de su '9', Mike Hanke, titular indiscutible y que, sin embargo, ¡todavía no ha anotado ningún tanto esta temporada! Es más, sólo ha marcado diez goles en los últimos tres años y medio.
¿Es realista que en Gladbach sueñen con clasificarse para la Champions, ahora que la Bundesliga cuenta con cuatro plazas, o, por el contrario, es utópico? El calendario antes de Navidad es más que ilusionante: Colonia, Dortmund (en casa), Augsburgo y Mainz 05.

2 comentarios:

ECanalla dijo...

Buen artículo, conciso y destacando las virtudes y características de un equipo que a todos los amantes de la Bundesliga nos está ganando (si no lo ha hecho ya).

Enorme la transformación del equipo bajo la tutela de Favre.

Anónimo dijo...

Se te olvido hablar sobre Juan Arango el Venezolano que es en el gladbach un pilar indiscutible y para la aficion uno de los mas queridos!