viernes, 30 de septiembre de 2011

Rotaciones en Europa, ¿por qué?

Me sorprendió que el Rennes causase tantos problemas este jueves al Atlético de Madrid. Todavía más inesperada me había parecido la alineación del equipo francés, que dejó en el banquillo a su mejor jugador (Yann M'Vila), al que quizás sea su futbolista ofensivo más desequilibrante (Jonathan Pitroipa) y a un buen mediocentro como es el internacional francés sub'21 Vincent Pajot. Sinónimo de rotaciones. Sinónimo de que Frédéric Antonetti tenía la cabeza puesta en el encuentro del próximo domingo. Pero no alcanzo a comprender qué lleva al técnico francés a priorizar ese partido de liga. Y es que ayer el Rennes corría el riesgo de acabar la segunda jornada de la fase de grupos a seis puntos del segundo clasificado del grupo I. Para ello tenía que vencerle el Atleti (ninguna sorpresa) y hacer lo mismo el Udinese en Glasgow (tampoco sería sorprendente). No ocurrió, pero pudo ocurrir.


Se puede entender que el PSG viaje a Bilbao sin Kevin Gameiro, ni Jéremy Menez o que deje en el banquillo a Cearà, Camara y Matuidi. No sólo por la disputa de un PSG v O.Lyon el domingo por la noche, sino también porque cree Antoine Kombouaré que con los tres puntos de la primera jornada más lo que pueda sumar en su visita a Salzburgo y sus dos encuentros ante el Slovan será suficiente para clasificarse.
También se puede comprender la actitud en esta competición de un Tottenham que se sabe superior a sus rivales: Rubin Kazan, PAOK y Shamrock Rovers. En las dos primeras alineaciones de Harry Redknapp en la competición han coincidido Cudicini, Walker, Bassong, Corluka, Livermore, Carroll, Giovani y Pavlyuchenko. También han pasado por el once Townsend, Kane, Rose o Iago Falqué. Adivinen cuántos de ellos son titulares habituales en la Premier League. De momento, no se puede decir que no le esté funcionando al Tottenham esta estrategia.
Luego están los equipos como el PSV, de estrategia radicalmente opuesta. Favoritismo máximo, a priori, en un grupo que comparte con Legia Varsovia, Rapid Bucarest y Hapoel Tel Aviv. No impide esto que Fred Rutten ponga sobre el césped a todos y cada uno de sus titulares. Lo hizo en la primera jornada de la Europa League -aun teniendo que recibir al Ajax en partido de liga en menos de 72 horas- y lo repitió en Bucarest. 
Lo mismo se puede decir sobre un Schalke 04 que también es muy favorito en un grupo que completan Maccabi Haifa, Steaua y AEK Larnaca. Sin embargo, no reservó ayer a nadie Huub Stevens.




Tras explicar por qué Tottenham y PSG, entre otros, hacen rotaciones en la segunda competición continental de clubes, toca preguntarse qué lleva al Rennes a dar descanso a varios de sus mejores futbolistas. O qué llevó a otros clubes a tomar el mismo camino en temporadas previas. Desde agosto de 2010 hasta mayo de 2011, los pupilos de Antonetti trabajaron para conseguir un objetivo: clasificarse para la presente edición de la Europa League. Una vez que se está disputando esta competición, priorizan la Ligue 1 sobre ella. ¿Con qué motivo? ¿Para qué tanto esfuerzo el año pasado en busca de la clasificación para Europa? Es cierto que no estuvo lejos de salirle bien la apuesta al entrenador del Rennes, que casi gana el partido de este jueves. Pero su, aparente, falta de interés no beneficia al torneo continental.

2 comentarios:

Ariel dijo...

A mi tambien me parece algo curioso. Luchan toda una liga para quedar lo mas arriba posible y estar aunque sea en la Europa League y luego parece que no se toman en serio la competicion cuando estan en ella. Nunca me ha gustado que se tome tan poco en serio la Europa League. Me gustaria ver a los equipos grandes tomarse mas en serio esta competicion.

Dámaso Navarro dijo...

Cosas como esta son las que hacen que la Europa League no este más cerca, sobre todo a nivel mediático, de la Champions. Personalmente, es una cosa que no me alcanza a entender mi mente. Equipos como el Rennes o como algunos italianos en años anteriores tirando la competición en la que se han ganado participar con su trabajo el año anterior. ¿Para qué? ¿Para ir a Champions a la campaña siguiente, sabiendo que tienes menos posibilidades de competir, y mucho menos de ganar, por el nivel de los contendientes? ¿No sería mejor intentar ganar la Europa League, en la que el nivel es menor y tienes más posibilidades de vencer?
Es una lastima, porque la hermoso de esta competición es la mezcla entre clubes grandes que tienen una oportunidad de ganar un título que quizás en Champions le resulta imposible y la de equipos de ligas menores que intentan llegar lo más lejos para darse a conocer en el escaparate europeo.