viernes, 26 de agosto de 2011

El mérito de Jorge Jesus

Era junio de 2009 cuando Jorge Jesus sustituyó a Quique Sánchez Flores al frente del Benfica. Llevaban los lisboetas cuatro temporadas sin conquistar la liga portuguesa. Aquello fue llegar y besar el santo. Y sólo verse las caras -en cuartos- con el Liverpool impidió que llegasen más lejos en la Europa League 2010. Muchos creyeron que las ventas de Ramires y Di María, por las que ingresaron más de cincuenta millones de euros, serían un punto de inflexión. Pero no, no lo fue. O, mejor dicho, ese punto de inflexión fue la aparición de André Villas-Boas y su intratable Oporto, ante el que poco pudo hacer el Benfica la pasada temporada. Algo más decepcionante fue su actuación en la Champions League, donde quizás tenían equipo para pasar a octavos de final. Gustaron, y mucho, en la Europa League, donde su actuación en Da Luz ante el PSV fue uno de los grandes momentos de la competición. Cayeron en semifinales cuando se daba casi por hecho que la final sería Benfica v Oporto. Temporada agridulce la segunda de Jorge Jesus en el banquillo de Da Luz.


No eran pocos los que pensaban que David Luiz y Fabio Coentrao eran sus mejores futbolistas, a pesar de ser un central y un lateral. Y los vendieron. Con parte de ese dinero ficharon a Axel Witsel, Bruno César, Nemanja Matic, Ezequiel Garay, Enzo Pérez, Emerson, Mika, Nolito o Capdevila. Y las primeras sensaciones del Benfica 2011/12 no pudieron ser más positivas. Capaz Jorge Jesus de añadir un matiz más pragmático, como demostró en la segunda parte en Enschede; allí el Benfica dio un recital de cómo jugar sin balón. Y es que será este un equipo todavía más preparado para jugar al contrataque que en años previos. Importante en ese aspecto la velocidad de Nolito. Igual que lo es, en términos de seguridad defensiva, la contratación de Garay. 
En las posiciones de '2', '9' y '10' seguimos encontrando a tres de los pilares de la escuadra lisboeta. Dominando todo el carril derecho, Maxi Pereira -que ahora que no está Coentrao en el otro costado debería ser todavía más determinante-. Y Pablo Aimar enlazando con un Óscar Cardozo cuya continuidad este verano se antojaba vital.


La gran novedad se llama Axel Witsel. Aparición precoz en el fútbol europeo. Con 17 años debutó en el primer equipo del Standard de Lieja. Con 18 ya era titular indiscutible. Y con 19 no sólo fue el mejor joven del campeonato belga, también fue nombrado mejor futbolista de la liga belga. Acababa de debutar con la selección de su país. Fue uno de los principales artífices de que el Standard -que llevaba dos décadas y media sin ganarla- conquistase dos ligas consecutivas. Y este verano le llegó la oportunidad de dar el salto, en este caso al Benfica. Por seis millones y medio de euros, más uno de variables. Y no ha tenido que pasar ni un mes de competición para comprobar que su fichaje había sido un extraordinario acierto.

2 comentarios:

Ariel dijo...

Aunque no tenga que ver con el Benfica me gustaría saber cual es tu opinión de Defour, el nuevo fichaje del Oporto. Se que es un mediocampista de buen toque y me gustaría saber que te parece como jugador y si crees que tiene cualidades para disputarle el puesto a Guarin o a João Moutinho en esta temporada. Buen articulo como siempre y gracias por responder siempre que puedas a este fiel seguidor de tu blog.

Sergio Santomé dijo...

@ Ariel

No está para quitarle el puesto ni a Guarín ni a Moutinho. Yo creo que es una apuesta que tiene que ver: 1) Con su precio, es decir, relación calidad-precio interesante. 2) Fondo de armario. Tener gente como Defour, Belluschi,etc en el banquillo siempre es positivo. 3) Un posible sustituto para Guarín o Moutinho cuando uno de los dos salga de Oporto, si es que salen.