miércoles, 27 de julio de 2011

Charla con Ariel Judas, primera parte

Culminamos nuestro repaso a la Copa América 2011 con una charla con Ariel Judas, especialista en fútbol sudamericano, al que podéis escuchar cada semana en 'Latitud Fútbol', de Radio Marca. Aquí la primera entrega:



Pregunta: Sabes, Ariel, que uno de los mayores temas de debate en torno a la Copa América es el nivel de esta edición. No son pocos los que entienden que ha sido pobre futbolísticamente y se basan, entre otras cosas, en la presencia de Venezuela y Perú en instancias tales como las semifinales. ¿Cuáles son tus impresiones sobre este asunto?

R: Reflexionemos juntos. La Copa América es el torneo de selecciones de la CONMEBOL, una confederación que tiene sólo 10 países afiliados. Dejemos de lado por un momento la cuestión de los países invitados, que en esta oportunidad han sido 2 selecciones de la CONCACAF. La competición original y primaria queda limitada a esa decena de países: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Paraguay, Argentina, Uruguay y Brasil. Estos tres últimos equipos son las potencias históricas del fútbol de selecciones en Sudamérica, que han ganado casi 40 Copas América hasta el día de la fecha. ¿No es saludable que en este grupo tan reducido de equipos aparezcan opciones de competitivas a las fuerzas dominantes? El aficionado no sudamericano espera siempre una final entre Brasil y Argentina en la CONMEBOL, pero protestaría si el 70% de las decisiones en la Eurocopa se jugaran entre Alemania e Italia. Pido algo de objetividad y análisis poco indulgente. Que Venezuela haya hecho lo que hizo en estas tres semanas de competición en Argentina es lo mejor que podía pasarle a la competición de selecciones en Sudamérica. También que Colombia haya dado señales de vida, que Chile se haya quitado el luto tras la marcha de Marcelo Bielsa y que Perú (que en los años setenta fue la segunda potencia continental, detrás de Brasil, durante un tiempo considerable) se rehaga de la mano de Sergio Markarián. En ese sentido, esta Copa América ha sido muy positiva. El mazo de cartas será mucho más diverso en los próximos años.



P: Copa América 2007: encuentros de cuartos de final resueltos por 6-0, 6-1, 4-0, 4-1; una de las semifinales decidida por 3-0 y luego en la final Brasil ganando con cierta comodidad a Argentina. En cambio, en 2011, sorpresas e igualdad desde el primer día. Tres prórrogas en cuartos de final, son el mejor ejemplo. ¿Va a ser esta igualdad la tónica imperante en el futuro a corto plazo de la Conmebol, en la fase de clasificación para el Mundial 2014, por ejemplo?

R: La Copa América de 2007, en cuanto a juego, fue la mejor en mucho tiempo. Tardaremos en volver a ver ese nivel, creo.
La de 2011 ha dejado en evidencia el estado mutante de los dos ‘gigantes’ (Brasil y Argentina), y la progresión del resto de los equipos, salvo Bolivia. El equipo de Mano Menezes intenta mutar hacia un cuadro joven… Somos testigos de las primeras muecas del Brasil de los próximos 3 mundiales. Muchos de sus errores en esta etapa son dispensables, creo. En el caso de Sergio Batista, las próximas horas nos dirán que hemos visto un ensayo fallido, un debut y despedida de una Argentina que ha cometido el enorme error de no renovarse seriamente desde 2006 en adelante. Quien llegue al equipo de la AFA tendrá mucho trabajo para arreglar lo que Basile, Maradona y Batista han dejado.

Brasil no tendrá que preocuparse de clasificar al próximo Mundial. A Argentina le ha quedado claro que si no cambia, corre serio riesgo de mirar el 2014 por la tele. La localía tendrá en la larguísima eliminatoria sudamericana un valor que jamás ha tenido. El único que duerme tranquilo en este momento es Uruguay. Para el resto todo será muy complicado en la ya de por sí difícil clasificación en la CONMEBOL. Espero un nivel de paridad y competitividad altísimo en los próximos años.


P: Nicolás Leoz, presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), declaraba que no vería con malos ojos una Copa América unificada con la Confederación de Norteamérica, Caribe y Centroamérica (Concacaf). ¿Lo ves factible? ¿Te atrae esta idea?

R: En principio, mi respuesta es afirmativa. Creo que América -desde Alaska a Tierra del Fuego- tendría que tener una sola confederación a todos los efectos. Decirlo es una cosa, llevarlo a la práctica es algo muy distinto. Todo el continente americano supera en 5 o 6 veces al ámbito territorial de la UEFA. Organizar un calendario compatible para todos los miembros de una potencial confederación única es algo que llevaría bastante tiempo, siempre que se quiera hacer de manera seria, profesional y duradera. Ese es el mayor obstáculo para mí. Encontrar una ventana competitiva que permita a la MLS y a la primera división argentina (sólo para hablar de los extremos geográficos) jugar con el mismo o con un similar fixture. La distancia geográfica y las diferencias climáticas que existen de una punta a otra de América convierten a esta labor en algo menos sencillo de lo que pueda parecer. En cualquier caso, la potencial unificación de CONMEBOL y CONCACAF pasará por la voluntad y la acción de México. La FMF tiene la llave del cambio y espero que la use tan pronto como le sea posible.



P: ¿Quién sale más "reforzado", en cuanto a seleccionadores, de la Copa América? ¿Tabárez o Martino? Existía la sensación antes de la final de que lo del 'Tata' era más meritorio por disponer de una peor 'materia prima' pero, al fin y al cabo, el que alzó la copa de campeón fue Óscar Washington Tabárez. Justísimo campeón, Uruguay.

R: Tabárez es el claro ganador. Y Martino, es un digno acompañante. El argentino, más allá de que reciba un ofrecimiento de la AFA en las próximas horas, parece estar decidido a abandonar la dirección de la selección paraguaya, en la que ha hecho un trabajo enorme. Que sus errores de la final y el bajo estado de forma de algunos jugadores clave no nos hagan perder de vista la aplastante eliminatoria que “la Albirroja” hizo antes de Sudáfrica 2010. Fue el primer equipo en conseguir la clasificación en Sudamérica, gracias a una aplastante primera ronda. Ese es el auténtico Martino, y esa fue la máxima expresión de Paraguay. Quien llegue para hacerse cargo del equipo tiene ahora una hoja de ruta para encarar el camino hacia Brasil 2014.

Lo de Uruguay es de toda justicia, como dices. No sólo por los años y años que hace que Tabárez está en la carretera, sino porque esta generación de futbolistas uruguayos merecía un título que les diera un lugar en la historia, más allá de la alegría que supuso quedar entre los cuatro mejores del pasado Mundial. Tabárez es áspero, difícil de agarrar, y para muchos incluso poco querible. Pero el fútbol uruguayo le debe mucho; más que este título, su renacer cada vez más palpable.



P: Te leí estos días que "en términos de resultados conseguidos a nivel absoluto y juvenil, hoy Uruguay tiene la selección más importante de Sudamérica" y me gustó también otra frase: "Tabárez no habla de estilos. Cree en su idea, y la lleva a cabo. ¿Una idea demasiado básica? Tal vez, pero basada en trabajo y honestidad."
Claro, después de la final, y en relación a esto que apuntabas de una idea demasiado básica, me decían unos amigos: ¿pero por qué no ha jugado Uruguay siempre como en la final?

R: Es difícil saber por qué le ha costado a Uruguay llegar al juego mostrado en la final. Pero es evidente que Tabárez y sus colaboradores han sabido construir el momento. De menos a más, y con un punto de inflexión brutal en ese partido ante Argentina. “Hacer más, con menos, o con lo mínimo indispensable”. Ese parece ser el mantra de la selección uruguaya, desde siempre, y ahora también. Cuartos en Sudáfrica, ganadores de la Copa América… Con un Sub-20 interesantísimo, y un Sub-17 subcampeón en la Copa del Mundo reciente… Y con “el Maestro” como supervisor de todo ese trabajo. Me parece una figura fundamental. Nunca hay que olvidar que Uruguay cuenta con menos de 4 millones de habitantes. ¿Cómo lo hacen? ¿Cómo consiguen ser tan competitivos siempre? Es algo para imitar y copiar sin remordimientos.

Mención aparte para Tabárez y su rueda de prensa posterior a ganar el título en Buenos Aires. Oda a la sencillez, a la humildad y a la claridad de ideas. Me encanta que aún en momentos de victoria el seleccionador de Uruguay no me quiera vender ninguna historia rara, ninguna reivindicación de estilos ajenos (y no es que uno sea un chauvinista) o ningún pase de facturas interno o externo.

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