jueves, 5 de mayo de 2011

Brasil: ¿crisis o auge?

A poco más de dos semanas para el comienzo del Brasileirao 2011, cuatro equipos brasileños han caído eliminados en los octavos de final de la copa Libertadores. No parecía una locura apostar a que los cinco clubes brasileños presentes en esa ronda llegarían a cuartos, ya que únicamente Gremio lo tenía complicado. Sin embargo, solo el Santos cumplió los pronósticos. No sin sufrimiento, ya que solo la magistral actuación de su guardameta Rafael impidió que el América dejase en el camino a la escuadra santista. Sorprende sobremanera que Once Caldas remontase en campo de Cruzeiro, que el vigente campeón cayese en casa ante Peñarol y el contundente 3-0 de Libertad al Flu.


Las críticas son y serán duras, pero el análisis debe ir más allá de lo acontecido en la noche del miércoles. Y es que esta noche, ya calificada por muchos como "histórica", coincide con un momento en el cual empieza a cobrar adeptos la idea de que el Brasileirao ya es la quinta mejor liga del mundo, solo por detrás de la inglesa, la española, la italiana y la alemana. ¿A qué se debe este crecimiento sufrido por el Brasileirao en el último lustro?


En primer lugar, al poderío económico de los clubes. Coincidiendo con el crecimiento económico del país, los clubes también están gozando de un importante poder adquisitivo. Todo esto ya se pudo observar en la pasada edición del Brasileirao. Las diferencias entre ese y el que dará comienzo el 21 de mayo pasan por el número de nuevos futbolistas que han llegado.
Dentro de ese grupo de futbolistas que enriquecen la liga y han hecho que crezca el nivel del campeonato, podemos identificar tres perfiles diferentes:

- Veteranos como Ronaldinho, Luis Fabiano, Elano, Liedson, Adriano, Brandao, Deivid, Deco, Pablo Guiñazú o Lincoln.
- Jóvenes como Neymar, Ganso, Leandro Damiao, Diego Renan, Marlos, Dudu, Dentinho, Casemiro o Lucas.
- Y luego están esos jugadores que rondan los 25 años y que podrían jugar perfectamente en Europa. Sin embargo, el nivel que está alcanzando el Brasileirao y los sueldos que se pagan, hacen que permanezcan allí: Kléber, Thiago Ribeiro, Thiago Neves, Darío Conca, Jean, Mario Bolatti, Egidio Arévalo, Jorge Valdivia, Arouca o Walter Montillo.


Hablamos de un campeonato que va a más. Y del que destacan tres aspectos. Los dos ya mencionados -economía y capacidad para atraer futbolistas- y un tercero que es el siguiente: Brasileirao 2011, ese torneo en el que la cifra de candidatos a conquistarlo asciende a ¿la mitad? de equipos participantes. Ninguna otra liga puede presumir de esto último.
Los tropiezos de los clubes brasileños, anoche en la Copa, no deberían hacer que cambiase esa corriente de opinión según la cual el Brasileirao 2011 será la quinta o sexta mejor liga del mundo. No hay motivos para que así sea.

4 comentarios:

taio dijo...

excelente entrada

Albertigues dijo...

Debe ser una noche para recordar,pero es algo que lleva ocurriendo muchos años,solo que ayer fue a lo grande y antes de lo esperado.

El Brasileirão para mi es la liga más excitante del planeta, es cierto que la mitad de participantes pueden ganar el titulo, pero siempre hay un grupo de 3 o 4 que destacan por encima del resto.

El fútbol brasileño a nivel de clubes esta por encima del resto de América pero esto no acaba de plasmarse en la Libertadores, los equipos llegan lejos pero no suelen certificar sus triunfos con el titulo, es realmente una pena, la brutalidad de anoche va a hacer pensar a muchos equipos y jugadores y quiza sea el toque para que la dinámica del nerviosismo cuando te ves por debajo en el marcador empieze a cambiar.

Sergio Santomé dijo...

@ Albertigues

Lo cierto es que quizás haya que analizar a qué se debe esto que apuntas. ¿Falta de concentración?, ¿falta de hambre, de ganas de conquistar la Copa?, ¿entrenadores que podrían plantear mejor las eliminatorias?

Ariel Judas dijo...

Los equipos brasileños han menospreciado a sus rivales en la Libertadores, y eso es lamentable. Han confiado demasiado en su potencial (que es indudablemente mayor al de sus oponentes sudamericanos), y han exhibido una vergonzante falta de caracter para sobreponerse a resultados parciales adversos. Difícilmente volvamos a vivir una noche como la del miércoles pasado. De estas cosas se aprenden y la cada vez más profesional directiva de los clubes brasileños pondrá las cosas en su lugar.
Los entrenadores de los eliminados (ellos más que sus jugadores tal vez) no han estadoa a la altura de unos octavos de final de la Libertadores.

Pese a todo, el Brasileirâo es y será (hasta que se pruebe lo contrario) la mejor liga del continente americano. Definitivamente, lo del miércoles ha sido un pecado de soberbia que no hace mella en la competición local.