jueves, 21 de abril de 2011

Leadership, we miss you

Empató el Arsenal en White Hart Lane (3-3), veinticuatro horas después de que el líder se dejase dos puntos en Newcastle. Parecía que el Manchester United estaba decidido a dar una última oportunidad, una última esperanza a los gunners. Pero estos tropezaron con estrépito. Como han hecho en cinco de los seis encuentros de Premier League disputados tras la final de la Carling Cup. Nunca una derrota hizo tanto daño a un equipo como aquella en Wembley. Aquel gol de Obafemi Martins, aquella falta de entendimiento entre Laurent Koscielny y Wojciech Szczesny, aquellos quince días en los que un equipo que estaba vivo en cuatro competiciones pasó a tener opciones de éxito únicamente en la Premier League, aquel revés, en definitiva. Empatar en casa ante el Sunderland (segundo peor equipo de la segunda vuelta), el Blackburn (16º) y el Liverpool; y empatar en The Hawthorns y White Hart Lane. Pocos de estos resultados entraban dentro del guion previsto...o exigible.

Suele repetir Arsene Wenger, entre otras cosas, aquello de "Arsenal have a fantastic mentality", pero lo acontecido a lo largo de esta y otras temporadas resta validez a esta afirmación. Esa frase contrasta con la cantidad de partidos en los que el Arsenal, ante rivales teóricamente inferiores, ha sido incapaz de sumar los tres puntos y, por supuesto, con los encuentros que a este le han sido remontados. El Tottenham convirtió ayer un 1-3 en un 3-3, como ya había convertido en noviembre un 2-0 en un 2-3 a su favor. El Liverpool remontó un partido en el Emirates pasado el 100', el Newcastle remontó un 0-4 y el Wigan remontó un 1-2. Uno se pregunta a qué se deben estas situaciones y la temporada del Arsenal. En mi opinión, varios factores, el principal: falta de liderazgo. Hablamos de un equipo cuya media de edad es realmente baja y en la que cuesta distinguir futbolista con dotes de liderazgo importantes. Cesc Fábregas y...ya. En un segundo escalón, podríamos situar a jugadores como Song, el jovencísimo Wilshere y -me pregunto si- Van Persie y/o Sagna. 




Las comparaciones son odiosas, está claro, y la comparación -en lo que a carácter y liderazgo se refiere- entre el Arsenal actual y el de "los invencibles" todavía más. Lehmann, Campbell, Touré, Gilberto Silva, Vieira, Pires, Henry, Bergkamp, Ljungberg, etc. Liderazgo (y jugadores con capacidad para asumir responsabilidades) a raudales. Llegó un momento (2006) en el que se acabó el ciclo de buena parte de aquella plantilla. Fueron suplidos por buenos futbolistas, pero el Arsenal nunca recuperó aquellas gotas de experiencia, veteranía y leadership que se escaparon. Dos ejemplos paradigmáticos: Kolo Toure y William Gallas, posiblemente, junto a Cesc, los dos futbolistas con mayores dotes de liderazgo en las últimas temporadas. El primero, traspasado en 2009. El segundo se fue este pasado verano. 

Futbolísticamente, necesario que abandonasen el club. El primero, peleado con medio vestuario. El segundo...peleado con el otro medio. En el caso de Kolo Touré, su rendimiento había disminuido alarmantemente y no se puede decir que la aportación de Vermaelen -su recambio- en su primer año en Londres fuese inferior a la del marfileño. En el caso del francés, 33 años y en claro declive. ¿Pero qué perdió el Arsenal con la marcha de Touré y Gallas? Buena parte del poco liderazgo que había en ese vestuario.



Leo que el Arsenal ha ofrecido 15 m € por Mamadou Sakho, jugador del PSG del que se conoce que atrae a Wenger desde hace por lo menos tres años. Posiblemente no haya tres centrales sub'23 mejores que él, seguramente mejore el nivel de la plantilla, ¿pero es la solución al problema del que estamos hablando? Quizás no, aunque también es cierto que estamos hablando de un chico que con 21 años recién cumplidos ya es capitán del PSG.

Uno analiza la plantilla y la temporada del Arsenal y no atisba grandes defectos en lo que a individualidades se refiere. Más allá de que se pueda adquirir un lateral izquierdo más fiable que Clichy o de que haya que cruzar los dedos para que Vermaelen, Walcott, Van Persie y Fábregas no se pasen gran parte de la próxima campaña en el dique seco. Sin embargo, el gran problema es la falta de liderazgo.

Extracto de la entrevista realizada a Cesc Fábregas en el último número de 'Don Balón':

DB.- Este Arsenal es un equipo muy joven pero desde fuera da la sensación de que siempre lo es. ¿No le parece un bucle?
Cesc.- Mira, yo creo en que la clave está en una buena combinación. Por eso me siento muy, muy afortunado de haber jugado en el equipazo en el que empecé. Porque estaba yo solo, también Van Persie, y los dos íbamos creciendo viendo a nuestros ídolos. Aprendimos de los mejores. Ahora es diferente porque somos todos tan jóvenes que no tienes una persona que digas: ¡Guaaau!

DB.- Bueno, ahora los jóvenes del equipo se fijan y quieren aprender de usted...
C.- Eso ya no lo sé pero es que sólo tengo 23 años y eso es importante recordarlo. Empecé tan pronto que parece que tenga 27 o 28. Luego te fijas y me queda mucho camino por recorrer. Por eso tuve mucho suerte. Los jóvenes aprendían de los más grandes. Ahora es más complicado. Si metes a Wilshere en el equipo en el que jugaba antes... es diferente. No digo que sea ni mejor ni peor. Antes había referentes, jugadores ganadores, fuertes y con los que aprendías más rápido jugando con ellos.

Lectura recomendada: Has Arsene Wenger fallen out of love with the job of managing Arsenal?

2 comentarios:

CALIGULA dijo...

Nuevo dueño, nuevo liderazgo...

piterino dijo...

A mí me da la impresión de que tal vez haya llegado el momento del relevo en el Emirates. Y eso que no suelo ser muy amigo de anunciar cambios de ciclo a la ligera, pero creo que la propuesta de Wenger empieza a estancarse en más de lo mismo cada temporada, y que los recursos con los que cuenta tal vez requieran un par de complementos y nuevas formas de progresión.