miércoles, 16 de marzo de 2011

El Bayern fue infiel a su estilo...y lo pagó

Muchas cosas tienen que ocurrir en lo que queda de Champions League para que la eliminatoria de octavos de final entre el Bayern Munich y el Inter no sea recordada como una de las mejores de la competición. 180 minutos lejos de la perfección, con bastantes errores en ambos bandos, pero entretenidos, con intensidad, emoción y mucho fútbol.

El Inter necesitaba poco menos que un milagro -solo un equipo (el Ajax, en 1996) había sido capaz de remontar un resultado adverso después de perder como local en la ida, desde que se instauró el nuevo formato de Champions League en 1992-. No solo había perdido en la ida (0-1), sino que había sido inferior e incapaz de anular a varios de los atacantes del Bayern Munich.
Habrá quien diga que el Inter pasa a cuartos de final gracias al Bayern y a pesar de Leonardo. Se criticaron las posiciones de Esteban Cambiasso y de Dejan Stankovic en la ida y se discute la colocación de Wesley Sneijder en banda izquierda durante buena parte del partido de vuelta. Cuesta entender qué pretendía el técnico brasileño con eso y por qué sitúa a Stankovic en el puesto que más conviene al holandés. El resultado fue que, en el Allianz Arena, en toda la primera mitad el papel de Sneijder fue irrisorio: un par de saques de banda, una falta lejana y poca más participación en el juego. Esa fue una de las causas de que tras el 1-1 de Mario Gómez en el 21' (Eto'o había marcado en el 4'), el encuentro se convirtiese en un monólogo muniqués. También porque durante esos 25 minutos se vio a un Inter desconocido, que cometió múltiples errores defensivos y concedió muchas facilidades, algo que frente a un equipo que tiene a Mario Gómez, Arjen Robben, Thomas Muller, Franck Ribery, Bastian Schweinsteiger y cía es un suicidio. 2-1 al descanso, que podía ser perfectamente un resultado más abultado. Cuando los atacantes del Bayern tienen su día, pocos equipos europeos resultan tan vistosos y entretenidos como el gigante bávaro.


Dos goles tenía que marcar el Inter y dos eran las cosas que necesitaba hacer en la segunda mitad: reducir el número de errores atrás, para que el volumen de ocasiones del Bayern fuese menor, y 'meter' a Sneijder en el partido. Para ello Coutinho sustituyó a Stankovic, con ello el mediapunta holandés se sintió más cómodo -si bien su juego no alcanzaría los niveles superlativos de otros encuentros-. 
Y dos fueron las razones que cambiaron el rumbo del partido. 63', gol de Sneijder; 68', sustitución de Robben. Hasta ese momento el Bayern estaba siendo superior, lo había sido en la ida y estaba siendo todavía mejor en la primera hora del partido de vuelta.


Pero, de repente y sin motivo aparente, desapareció del partido ese Bayern atrevido y osado que conocemos. Ese Bayern que conoce sus virtudes y sus defectos, que sabe que para tener éxito debe maximizar sus virtudes (el ya comentado arsenal ofensivo del que dispone) para así 'disimular' su precaria línea defensiva. Sorprende el cambio de actitud del Bayern porque era obvio que con él sus opciones de éxito disminuían y porque no es algo habitual en Louis Van Gaal. Entró Hamit Altintop por Arjen Robben, aparentemente por lesión muscular de este último. Y con ello el vigente campeón alemán perdió a su mejor futbolista, lo cual no debería ser motivo para cambiar su forma de jugar.

Da la vuelta a la eliminatoria el Inter con un gol de Pandev en el último suspiro, tras un fantástico esfuerzo de Samuel Eto'o (MVP de la eliminatoria y posible MVP de lo que llevamos de Champions), pero no menos importante es el cambio de guion de los últimos 25 minutos.

Y es que lo ha demostrado el Inter en el tramo final de partido -solo ha necesitado tres disparos entre los tres palos para meter tres goles- y lo había hecho el Borussia Dortmund recientemente. Cuando exiges a la defensa del Bayern, cuando presionas e imposibilitas que el equipo bávaro tenga fluidez has dado con la fórmula adecuada para derrotar a un club que tiene que levantarse de este duro revés y meterse entre los tres primeros de la Bundesliga si quiere estar en la próxima edición de la Champions League, cuya final se jugará en Munich.

4 comentarios:

ECanalla dijo...

Robben se ha lesionado. Se ha visto como hablaba con el fisio justo tras el gol de Sneijder y luego ha llegado el cambio. El propio Van Gaal lo ha confirmado después.

Un saludo.

Marcos G. Rayado dijo...

Extrañamente, estoy de acuerdo con todo lo que analizas de manera pormenorizada, pero discrepo con el concepto global.

El Bayern perdió, más que por renunciar a un estilo, por su falta de eficacia. De hecho, pese a tener una mentalidad más defensiva que en otras ocasiones, los alemanes tuvieron varias oportunidades para sentenciar la eliminatoria (recuerdo especialmente un situación de 3 para 2 en un contragolpe que desperdició Mario Gómez, y creo que Robben ya no estaba en el campo).
En mi opinión, estilo/eficacia son cuestiones diferentes.

Por otro lado, haría hincapié, además del inexplicable cambio de Robben -siempre y cuando no fuera motivado por una lesión- en un hecho que me llamó la atención: Lahm apenas subió la banda y para doblar al holandés.
Creo que es orden de Van Gaal, y me parece otra de las claves, ya que sus incursiones son otra vía fundamental de los ataques del Bayern.

Un saludo, Sergio.

Sergio Santomé dijo...

@ECanalla

Corregido. Me había quedado con dudas en directo y no había encontrado información al respecto mientras escribía el texto.

Gracias.

GERYON dijo...

Hola Sergio,
te invito al primer artículo de una serie que espero que sea larga y fructífera, quien sabe si el germen de otro blog.
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ANDRES INIESTA: Midiendo la Magia
http://futbolisticametrica.blogspot.com/2011/03/andres-iniesta-midiendo-la-magia.html