miércoles, 16 de febrero de 2011

Día 1 de la "verdadera" Champions

Volvió la Champions, en lo que para todos es la "verdadera" Champions, que en su primera noche de eliminatorias nos dejó dos partidos no especialmente brillantes y entretenidos, pero no por ello malos, ni muchísimo menos. Intensos y muy ricos en detalles tácticos y en matices.


Un contragolpe que puede costar una eliminatoria

Se enfrentaba el Tottenham a una situación insólita para ellos: unos octavos de final de Champions...y, además, en un escenario como San Siro y sin sus dos mejores futbolistas: Gareth Bale y Luka Modric -solo jugó los últimos 28 minutos-. Sin embargo, esto no impidió que los de Redknapp saliesen sin ningún miedo y controlasen el partido en sus primeros cuarenta y cinco minutos.

1) Empezó el Tottenham presionando muy arriba, algo para lo que el Milan no tuvo respuesta:




2) Pronto se dio cuenta de que el Milan tiene tan poco fútbol en mediocampo que era "innecesaria" esa presión:



Observemos hasta dónde se tiene que retrasar Robinho

3) Incapacidad para hacer llegar el balón a Seedorf, Robinho e Ibra:

Robinho, again, por detrás de los interiores
Imagen que resume la primera parte: un Milan 'atascado' y sin ideas 
(ni un solo disparo entre los tres palos hasta el 50')

No tardó nada Allegri en dar entrada a Pato, tan pronto como en el descanso. Entró por Seedorf, lo cual no sorprende 100%, aunque el técnico italiano podría haber retrasado al centrocampista holandés y retirar a Flamini o a Gattuso.


Dos cosas cambiaron en la reanudación: las posesiones del Milan pasaron a ser más largas y éstas fueron varios metros por delante, también porque los spurs lo permitieron. El Milan pasó de no pisar el área de Heurelho Gomes en toda la primera mitad a jugar gran parte de la segunda mitad en campo rival y a generar llegadas al área rival, sin suerte de cara a puerta, eso sí. No obstante, el Milan siguió echando en falta a un Andrea Pirlo que, a pesar de todo, es capital en este equipo:
6 futbolistas por delante de la posición de Robinho

La segunda parte estaba siendo de claro color milanista, aunque nada brillante, desde luego. El Tottenham había hecho una excepcional primera parte, por lo que su menor intensidad en esos segundos cuarenta y cinco ayudó a los italianos, que, sin embargo, cuando parecía que el encuentro estaba destinado al 0-0 concedieron un contragolpe que puede costar una eliminatoria.

video


El Valencia no hace valer su superioridad

Volvía el Valencia a unos octavos de final de Champions League cuatro años después, con toda la ilusión del mundo, sabedor de que partía como favorito en esta eliminatoria ante el Schalke 04. Sin embargo, los de Emery no fueron capaces de sacar un resultado positivo de la ida (1-1). Un partido de ida con tres partes bien diferenciadas:

1) Hasta el 17', mayor posesión y control del Schalke. Algo sorprendente teniendo en cuenta las características del equipo alemán y, más aún, teniendo en cuenta su condición de visitante. Salieron sin ningún miedo los de Magath y con la intención de sacarle el balón al Valencia, aún siendo conscientes de que esto implicaba dejar espacio a la espalda de su defensa. Pocas veces habíamos visto esta temporada al Schalke llevar la iniciativa de esa manera, de ahí que esta situación sorprendiese al propio Valencia.

2) Desde el gol de Soldado hasta el gol de Raúl. Pero en el minuto 17, marcó Soldado un gol que cambió por completo el partido. Un partido que se estaba jugando, principalmente, en el territorio valencianista, pasó a jugarse en campo alemán, con el Valencia adueñándose del balón. Desde ese momento, se vio a un Schalke totalmente desdibujado, una versión más ajustada a lo que ha sido el equipo a lo largo de la temporada. Perdonó el Valencia las ocasiones que tuvo y lo acabaría pagando muy, muy caro.

3) Gol de Raúl, jarro de agua fría. Mal Valencia en la última media hora. Estaba siendo superior el Valencia y había tenido ocasiones para haber aumentado la ventaja, se podía decir que el 1-0 empezaba a quedarse corto para lo que estábamos viendo sobre el terreno de juego. Justo entonces, el Schalke 04 sacó petróleo de uno de sus pocos recursos: Raúl volvió a hacer acto de presencia en "su competición", la Champions, anotando un gol que no está al alcance de todo el mundo. Recibió un pase de Jurado, ganó en el cuerpo a cuerpo con el central, se orientó y disparó. Gol con mucha mayor complejidad de la que pueda parecer a priori. En ese preciso instante se acabó el Valencia y se acabaron las buenas cosas que estaba haciendo hasta ese momento. Capacidad de reacción, capacidad para retomar en los últimos veinticinco minutos el fútbol que estaba haciendo con 1-0, totalmente nula.

Si en Gelsenkirchen vemos algo cercano a la mejor versión del Valencia, éste estará en cuartos. Si se repite la imagen y las dudas de los últimos veinticinco minutos en Mestalla, entonces el equipo de Emery se estará metiendo en problemas.


*En el partido de Europa League adelantado a hoy, Aris y Manchester City empataron a 0. Como bien ha dicho Roberto Mancini, no es un mal resultado para los ingleses pero tampoco se pueden confiar en la vuelta. Lo peor del partido, el poco fútbol y las pocas ocasiones que generó el City ante un equipo rocoso pero con recursos más que limitados. En lo individual, ciertos síntomas de que Edin Dzeko y Carlos Tévez pueden necesitar algún tiempo para entenderse y lograr una perfecta compenetración, tal y como reconoció el técnico italiano.

No hay comentarios: