viernes, 28 de enero de 2011

Japón v Australia, la final, la revancha

Intuyo que no seremos pocos los que coincidamos en que el pasado martes se disputó la final anticipada de la Copa Asia 2011. Las expectativas que había puestas en el Japón v Corea del Sur eran altas y el encuentro no decepcionó lo más mínimo. Hubo muy buen fútbol durante varios tramos del partido, ocurrieron cosas y, sobre todo, hubo emoción. Durante algo más de dos horas las miradas estaban puestas en Doha, y este sábado volverán a estarlo. Allí se enfrentan Japón y Australia en la pelea por conquistar la Copa Asia 2011. 
Para Australia, esta es su segunda Copa Asia y en ella ya ha mejorado el resultado obtenido en la anterior edición. Una anterior edición, la de 2007, en la que precisamente fue la selección japonesa la que en una tanda de penaltis en cuartos de final acabó con el sueño australiano. Se tomaron la revancha de lo sucedido un año antes, cuando Australia había vencido a Japón en el Mundial de Alemania. Los 'aussies' no olvidan la derrota sufrida en julio de 2007 y esto supondrá una razón más para estar todavía más motivados e intentar levantar su primera Copa Asia. Los nipones aspiran a llevarse su cuarto torneo continental, han ganado tres de las últimas cinco ediciones y parten como ligerísimos favoritos.

Japón

Japón era, junto a Corea, la selección con mayor talento de las presentes en la Copa Asia. Tiene al mejor '9' (Shinji Okazaki), un '9' menospreciado por Zaccheroni, que comenzó siendo suplente y que, todavía ahora, se ve obligado a jugar lejos del área por el empeño del seleccionador en hacer un hueco a Ryoichi Maeda en el once. Con la baja de Kagawa, tendrá todavía más peso en el juego asociativo y Keisuke Honda lo buscará continuamente al delantero del Shimizu S-Pulse. El del CSKA ha sido muy irregular a lo largo del torneo, ha rendido por debajo de sus posibilidades, pero ha dado motivos para la esperanza, para creer que podemos ver al mejor Honda en la gran final. Y es que hasta ahora no está siendo, ni mucho menos, lo más destacado de la selección nipona. Ese 'galardón' lo comparten Makoto Hasebe, Yuto Nagatomo e incluso Yasuhito Endo y Shinji Okazaki podrían pelear por esta distinción. Hasebe y Endo forman una pareja de mediocentros completísima, se complementan a las mil maravillas. Endo -nombrado mejor futbolista asiático en 2009- pone la pausa, el criterio, la distribución, los envíos precisos en corto y en largo; un prodigio técnico, cuyo buen hacer es necesario para que lleguen balones a Honda. Hasebe ha sorprendido a propios y extraños, a pesar de que se cumplen tres años de su fichaje por el Wolfsburgo, donde ha cumplido siempre. Sin embargo, en este torneo se ha destapado como un jugador mucho más importante de lo que creíamos que podía ser. Ni en el Wolfsburgo ni en la selección había hecho las cosas que le hemos visto hacer. Es el centrocampista japonés con mayor capacidad de trabajo defensivo, pero es que además está siendo importante ofensivamente y un líder en el equipo.

Los problemas en Japón se encuentran en la línea defensiva, donde solo el lateral izquierdo Nagatomo, ha descatado. El del Catania está siendo el mejor lateral del torneo y posiblemente el mejor defensor del mismo. Carrilero muy veloz y bueno técnicamente, cuyas constantes apariciones en ataques suponen una de las principales armas de los nipones, más aun cuando sus centros son tan precisos y buscan a un buen rematador como es Okazaki. Sin embargo, Japón se ha mostrado vulnerable defensivamente y el encuentro de cuartos de final es una clara muestra de ello: la acción en la que Yoshida es expulsado así lo evidencia. Australia tendrá que intentar aprovechar que Zaccheroni cuenta con laterales ofensivos y dos centrales y un portero con muchos altibajos a lo largo de la Copa Asia.

Los de Alberto Zaccheroni se presentaron en Qatar sin su mejor defensor, sin el que fue una de las grandes revelaciones del pasado Mundial de Sudáfrica: el central Tulio Tanaka. A esta importantísima baja se ha unido la de Shinji Kagawa, el jugador asiático que mejor rendimiento está teniendo en la temporada 2010/11. La primera se ha hecho notar y mucho.
¿Pesará la baja de Kagawa? Siempre es difícil afirmar que perder a un jugador con el talento y el desequilibrio del 'borusser' no se haga notar, por mucho que su actuación en el torneo haya sido más que discreta, dejando únicamente algunos destellos de calidad ante Qatar en cuartos de final. El sustituto lógico de Kagawa sería Matsui, pero este también está lesionado, por lo que las opciones parecen reducirse a: Yosuke Kashiwagi y Jungo Fujimoto. Ambos muy lejos de las posibilidades que ofrece Kagawa.


Australia

Si anteriormente hablábamos del talento que hay en la escuadra nipona, o mismamente en la surcoreana, de la australiana no se puede decir lo mismo. Son otras las señas de identidad de los 'aussies'. Y es que, como comentaba el centrocampista japonés Kashiwagi esta semana, ‘‘They’re strong man per man. But they’re not as fast as the other Asian teams so I think we should be able to create our share of opportunities as long as we move the ball around quickly.

Así es. Si Japón es capaz de hacerse con el partido y de jugar su fútbol, tendrá mucho hecho. Pero, de momento, eso lo hemos visto con cuentagotas a lo largo de la Copa Asia. Sabemos que Japón es capaz de jugar muy bien al fútbol, pero no parece sencillo que vaya a ser capaz de hacerlo en la final, menos aun con la baja de Kagawa. Anyway, el de mañana será un choque de estilos y eso perjudica a Japón. Para la selección nipona era más asequible hacer su fútbol ante una República de Corea que practica un fútbol similar que ante una selección australiana muy rocosa, que ha encajado solo un gol en cinco partidos y que es el equipo más organizado de la Confederación Asiática. Ese es su punto fuerte. Para tener alguna opción de victoria tendrá que optimizar este recurso y sacar provecho de acciones a balón parado -en las que gente como Ognenovski y Cahill hará daño a Japón- y de acciones puntuales. No olvidemos la presencia de Tim Cahill arriba, de un Harry Kewell que sigue siendo un jugador muy bueno técnicamente y que se mueve muy bien cerca del área -recordemos que está jugando de delantero- y de un Matt McKay cuya prodigiosa pierna zurda está siendo una de las sorpresas de esta selección que dirige Holger Osieck. Eso y que Australia cuenta con un poderío físico que Japón no tiene y ese aspecto puede ser decisivo, más aun si pensamos que Japón viene de jugar 120' ante Corea y de dos partidos muy sufridos en lo futbolístico y en lo emocional.

Ambas selecciones han ido de menos a más en esta Copa Asia. Japón sufrió lo que no está escrito en sus dos primeros encuentros y todavía más en cuartos de final ante la anfitriona, Qatar; sin embargo, mejoró en esa 'final anticipada' que fue el disputadísimo encuentro ante Corea del Sur. Las sensaciones en Australia son similares: juego muy discreto en la primera fase, con muchos problemas de cara a puerta y para construir juego. Su fútbol no mejoró en cuartos de final ante el vigente campeón, Irak, pero ese día los australianos tuvieron mayor capacidad para generar ocasiones de gol...y qué decir del 6-0 de semifinales ante Uzbekistan.


Fotos: Soccernet

1 comentario:

Manu MAÑERO dijo...

Que Japón haya ido de menos a más en este torneo es algo indiscutible, pues de pinchar contra Jordania y ganar de milagro a Siria pasó a golear a la actual subcampeona (Arabia Saudí) y plantar cara en una prórroga indecente a Corea en semifinales.
Pero decir lo mismo de Australia sí se corresponde poco con la realidad. Los de Osieck metieron cuatro a India (la selección con coeficiente más bajo del torneo), que pudieron ser nueve de no ser por la prodigiosa actuación del meta Subratra: sacaron un empate de una sobriedad envidiable ante Corea y después sobrevivieron al escandaloso arbitraje contra Bahrein, a quien aun así ganaron 1-0. Los aussies llegaron a la final en vísperas del día grande del país, y salvo catástrofe, son claros favoritos a levantar el trofeo.
Si Osieck opta por McKay en lugar de Emerton (que comenzó el torneo de titular pero se cayó del once tras perderse los cuartos ante Iraq por acumulación de tarjetas), gana toque pero pierde muchísima fuerza. Es una clave, eso sí, insignificante teniendo en cuenta el escandaloso torneo que se están marcando Valeri y Jedinak, sublimes en la contención. Si ambos equipos juegan a su nivel, la favorita es Australia, sin duda. A pesar del espíritu conservador de Osieck y de Irmatov, supuesto mejor árbitro de Asia, que tendrá la última palabra ante 55 cámaras de televisión: 19 más de las que hubo en la final del Mundial.