domingo, 24 de octubre de 2010

Una expulsión, una revelación y tres puntos

La 9ª jornada de la Premier 2010/11 sirve para que se pongan de manifiesto dos visiones antagónicas: por un lado la de quienes afirman que el Chelsea es claro favorito y que poco menos que se va a 'pasear'; que ya tiene cinco puntos de ventaja dicen. Por otro lado, quienes tienen la certeza de que esta será una liga muy competida y en la que no habrá un mano a mano entre Manchester United y Chelsea, como en otras temporadas, sino un campeonato más abierto. Estos se aferran al hecho de que tres equipos -Arsenal, United y City- están igualados a puntos en la segunda posición.


Pero vayamos a lo importante, al match of the week, ese partido en el que hay que distinguir entre las expulsiones casuales [de casualidad] y las causales [de causalidad]. Boyata no hubiese sido expulsado si Cesc no hubiese dado un pase extraordinario -el segundo que daba en cuatro minutos de juego-. De la misma forma que el árbitro, treinta y cinco minutos más tarde, no pitó penalti de forma aleatoria sino como consecuencia de una nefasta acción defensiva, como fue la entrada de Vincent Kompany sobre el propio Cesc.
Cuando haces mal las cosas -y/o cuando el rival las hace bien- te expones a que te expulsen jugadores y a que te piten penaltis en contra. ¿Que la expulsión de Boyata condicionó el encuentro? Desde luego. Pero seamos más profundos en el análisis y no caigamos en la idea simplista de que el Arsenal ganó porque jugó con uno más durante ochenta y cinco minutos. Eso no basta para lograr los tres puntos en el siempre complicado City of Manchester.

No se puede decir que el partido quedase decidido tras esa expulsión, no se puede decir porque el equipo visitante estaba jugando sin cuatro (o cinco) de sus titulares: ¿Almunia?, Koscielny, Vermaelen, Wilshere y Van Persie. Aún con diez, el City sabía que podía hacer daño en el perfil izquierdo de la zaga gunner: Clichy y Djourou. El suizo sufrió, como era de esperar; Tévez son palabras mayores para un central como Djourou. Pero la seriedad y el oficio con el que jugó el Arsenal -adjetivos inexistentes en el Arsenal de la pasada campaña- minimizó daños. Entonces, demos algún crédito al Arsenal por lo que ha logrado, que no todo se reduzca a un "han ganado porque Boyata fue expulsado a los cuatro minutos".

Los de Wenger ya habían jugado con una personalidad inaudita tres semanas atrás en el Bridge, si bien aquel día no se pudieron llevar los tres puntos. En Manchester, el equipo siguió en la línea de juego ascendente que viene manteniendo en las últimas fechas. Y Cesc y Nasri se cambiaron los papeles, para sorpresa de todos. El español estuvo ligeramente desconectado, por momentos. No fue el amo y señor del partido como suele ser habitual, sino que se limitó a aparecer en situaciones puntuales. Pero claro, no hay encuentro en el que Cesc no regale tres o cuatro acciones bellísimas en las que marca diferencias como pocos jugadores en el mundo pueden hacer. Anyway, el centrocampista gunner más 'enchufado' fue Samir Nasri. Escorado a la derecha, aunque a él no le guste jugar ahí, pero sintiéndose protagonista, pidiendo el balón y sabiendo que era cuestión de tiempo que apareciesen los huecos -como finalmente sucedió en la jugada del primer gol- en el dañado entramado defensivo de Mancini. 


La respuesta a la expulsión de Boyata había sido recolocar a Milner como lateral derecho y situar a Richards de central. Duraría tres minutos el experimento, lo que tardó el técnico italiano en darse cuenta de que podía retrasar a Yaya Touré. Se ve que esto tampoco le convenció. Acabó por colocar a Gareth Barry en una posición que llevaba cuatro o cinco años sin pisar, la de lateral izquierdo. Todo esto antes de que en el descanso optase por la decisión definitiva, dar entrada a Wayne Bridge. Los continuos vaivenes en la formación del City resultaron perjudiciales no sólo en la línea defensiva sino también en el centro del campo, además se perdieron automatismos. No obstante, no tengo nada claro que estas fuesen las peores decisiones de Mancini. Me inclino por pensar que lo peor que hizo esta tarde fue tener (desaprovechar) durante 90 minutos a Adam Johnson en el banquillo. 

Adam Johnson, por cualidades y por cuál era la composición de la zaga gunner, podía haber sido man of the match. Pero finalmente ese fue Nasri...con permiso de Fabianski. Cuando el francés llegó a Londres no podía ni imaginarme que más de dos años después estaríamos colgándole la etiqueta de 'revelación' en un partido. Esto dice mucho de su juego y de su irregularidad. ¿Es la actuación de Nasri el preludio de su 'transformación'? Más le vale si quiere retener su status de titular una vez que reaparezcan Wilshere y Van Persie, porque la competencia es enorme. 
Ah, y la buena actuación de Denilson -unida al buen momento de Rosicky- no hacen sino acrecentar esa sensación de que el Arsenal tiene una profundidad de plantilla como no se recordaba en el norte de Londres desde hacía mucho tiempo. Lástima que el ¿único? agujero en ese sentido esté en defensa, donde Djourou y Squillaci evidencian la necesidad de un tercer central de mayores garantías. 
Los cimientos son buenos, las intenciones también y el presente mucho más prometedor de lo que algunos auguraban.

Lectura recomendada: City's millonaires undone by prudent Gunners

8 comentarios:

Sergio Santomé dijo...

Y una última cosa: cuando al Arsenal le empata el Sunderland -Song expulsado- en el último minuto es porque jugó fatal. Cuando le gana al City es porque los citizens jugaron con uno menos.

Sergio González dijo...

Creo que que no has comentado nada en el artículo -aunque igual lo he pasado por alto- pero como escribí en twitter, creo que el Arsenal se hizo mayor cuando volvió Arshavin, que aún sin mostrar su mejor versión fue resolutivo en varias fases del partido.

Es obvio que una tarjeta roja marca el devenir de un encuentro y mucho más si es en el minuto 5, pero hoy al Arsenal no se le puede reprochar nada... ¡ni siquiera nos queda la escusa de Fabianski!.

Cuando Nasri marcó dos goles en Carling contra el Tottenham comenté que esos goles no deberían tapar la irregularidad de su juego en lo que iba de temporada, que Rosicky merecía ser titular. Pero llevamos dos semanas viendo a un Nasri totalmente outstanding. Y no es solo por su facilidad para ver puerta.

Un saludo Sergio.

Bortibort dijo...

Si el City acaba con uno menos es tanto por demérito suyo como por mérito del Arsenal. La roja es justa, así que no creo que sirva como excusa.

Estoy totalmente de acuerdo con la crónica excepto en una cosa, lo de Fabianski. Sus paradas han sido muy vistosas pero no hay que olvidar que todos han sido tiros al muñeco, justo donde él se encontraba. De hecho, creo que al menos en 2 de sus intervenciones un portero más seguro hubiera blocado el balón en vez de despejar a córner.

Sergio Santomé dijo...

@ Sergio González

Yo esperaré a un segundo visionado para pronunciarme, que ya se sabe que en estos partidos con tanta carga emocional no se ven todos los detalles. Pero, en principio, mi sensación es la de que lo de Arshavin no ha sido nada descollante.

Si con lo de "el Arsenal se hizo mayor cuando volvió Arshavin" te refieres a que el Arsenal cambió con la vuelta de Arshavin -que no lo sé-, no lo comparto. El equipo juega su mejor partido en mucho tiempo ante el Shakhtar...sin Arshavin.

Sergio González dijo...

Con "el Arsenal se hizo mayor cuando volvió Arshavin" me refiero a que el Arsenal al fín se hizo mayor en la Premier, que se quitó las ataduras, se soltó y le plantó cara -y de que manera- a la mejor plantilla nombre a nombre de Inglaterra. No digo que jugó su mejor partido de la temporada porque ahí coincido contigo, el partido contra el Shakhtar fue el más completo, ya fuera por presión, efectividad, contundencia...

Luisi dijo...

Yo soy de los que piensa lo segundo, que esta Premier tiene más de dos candidatos claros.

Este año el City estaba teniendo buenos resultados contra los rivales directos... hasta ahora.

Bajaré el partido para verlo, pues no tuve ocasión.

Chelo dijo...

Lamentablemente solo vi el 2do tiempo (sin audio), pero lo que vi, fue un arsenal afiladísimo y un City que era el Mr. Potato en cuanto a la ubicación de las piezas...
¿Cuánto cuesta llegar a este tipo de entendimiento con el trabajo serio de mucho tiempo? Incalculable, algo que el City no tiene, ni tendrá, en la medida que Mancini siga en el banquillo.
Lo dije al principio de temporada, este City no está para ser campeón. Este año nuevamente peleará por la 4ta plaza.
También en lo que vi en 2do tiempo, volvió a sorprenderme el nivel de Song. Ya había sido MOTM en Champions y el domingo tuve las mismas sensaciones. Para mí, pieza fundamental en esta versión del Arsenal. Yo tampoco creo que Arshavin sea tan revolucionario.
Lo de Adam Johnson es el despropósito más grande que ha hecho Mancini, y eso que ha hecho varios. Solo con su suplencia, el italiano debería recibir de parte de los dueños del City, el cheque, apretón de manos y el "hasta nunca" que se merece.

No quiero ser excesivamente optimista, pero en los últimos 30 min de partido, a pesar de recibir un gol más, no me disgustó la defensa del City. Los de Wegner eran un relojito suizo. Por momentos, fútbol envuelto en belleza.

Qué bueno leerte de nuevo en el blog!.
Un abrazo
cheloherrera

Sergio Santomé dijo...

@ cheloherrera

Entiendo que cuando dices "este City no está para ser campeón" lo dices por Mancini. Si es así, estamos de acuerdo.
Mi opinión es esa. Que el City tiene plantilla de sobra para pelear la liga y aún con Mancini como lastre creo que estaréis en la pelea hasta el final.