miércoles, 20 de octubre de 2010

El Shakhtar Donetsk suspende en su primera prueba de fuego

Llegaba el Shakhtar Donetsk al Emirates Stadium habiendo transmitido muy buenas sensaciones en sus dos primeros partidos de Champions. Y apetecía verlos y medirlos en un escenario importante, de los grandes. Tras conquistar la Copa de la UEFA en 2009 y ser un habitual en las últimas ediciones de la Champions, los ucranianos no se conforman con algo que no sea llegar a octavos. Y pisar los cuartos de final no tiene porque ser una utopía. 
Huelga decir que el Shakhtar tiene equipo para plantar cara al Arsenal y la consigna en Londres no debía ser otra que la de salir al campo con respeto, pero sin miedo a nada. Este es un equipo mucho más talentoso colectiva e individualmente que el que se impuso al Werder Bremen en la UEFA de 2009. Sin embargo, en el Emirates, Mircea Lucescu se equivocó. Y ahí comenzaron los males de un Shakhtar que no hizo sino dar facilidades los pupilos de Wenger.

Son varias las diferencias entre el Shakhtar'09 y el actual. ¿La principal? Douglas Costa, un jugador que marca diferencias y que a sus 20 años está destinado a jugar tarde o temprano en un grande de Europa. Pues bien, Mircea Lucescu pensó que la mejor opción para enfrentarse al Arsenal pasaba por dejar a su mejor futbolista en el banquillo. Clara muestra de su falta de ambición y de que no creyó en las posibilidades de un equipo con muchísimo más que enseñar a Europa de lo visto este martes en el Emirates.

El entrenador rumano renunció al talento y confió en la buena organización defensiva de su equipo, depositando gran parte del peso del juego ofensivo en la figura de Luiz Adriano, un delantero cuya evolución desde que está en Ucrania está siendo notable. No debe sorprendernos el importantísimo papel de este jugador en el equipo. Lo tiene casi todo: gran físico, ejerce de '9' referencia, tiene calidad en sus botas, domina el desmarque de ruptura y es habilidoso. Sólo le falta algo más de gol para ser un delantero que entre en las quinielas de futuribles delanteros para grandes del continente. Pero hoy no iba a ser su día.

Analizar la primera parte, lo sucedido antes de que el Arsenal dejase encarrilado el partido, es hablar de la salida de balón del Shakhtar Donetsk. Deficiente. Ahí empezó todo. El joven Yaroslav Rakytskyi es un central realmente prometedor, con unas condiciones técnicas y tácticas muy interesantes y el hombre en el que comienza la salida del balón de los de Lucescu.


El Arsenal lo sabía. Sabía que presionar a Rakytskyi y ser intensos ahí era fundamental. Estás obligando al Shakhtar a recurrir al envío en largo hacia Luiz Adriano, recurso que ni siquiera serían capaces de llegar a probar y que haría que el arriba mencionado apenas entrase en contacto con el esférico en toda la noche. Luego la ausencia de tres de los brasileños -Jadson, Fernandinho y Douglas Costa- hizo el resto, lastró sobremanera la transición ofensiva del Shakhtar e hizo que este fuese un equipo carente de ideas en fase ofensiva.
Jugadas como la que veremos en la siguiente imagen evidencian lo mucho que se notaron las ausencias de Jadson y Fernandinho. Ninguno de los centrocampistas -Gai, Hubschmann, Willian, Mkhitaryan y A.Teixeira- fue capaz, a lo largo del partido, de ofrecerse y de hacer circular el balón.

Circulación de balón nula y centrocampistas fuera de combate

Varios ejemplos de cómo presionó el Arsenal
y de lo que logró con ello:










Como bien decía Pablo Fdez. Longoria, el Shakhtar fue incapaz de romper una sóla línea de pase en el Emirates. El partido no tuvo mayor historia. Al Arsenal le bastó con ahogar ahí al Shakhtar. Que llegaran los goles era cuestión de tiempo. Acabaron cayendo cinco, pero hoy la clave del Arsenal no fue lo mucho que tocó y lo bien que atacó, sino cómo supo encontrar el punto débil del Shakhtar y aprovecharlo.

Perdió en el Emirates, cayó goleado, pero este Shakhtar Donetsk es mucho más de lo que se ha visto sobre el césped londinense. Que el "miedo escénico" de los ucranianos en Londres no distorsione la realidad. Siempre nos quedará la duda de qué hubiera pasado si el planteamiento de Lucescu hubiese sido otro y si Douglas Costa no hubiese visto el pitido inicial desde el banquillo de suplentes. Al fin y al cabo, en el once inicial no estaban tres de los mejores futbolistas de la plantilla ucraniana, como son Fernandinho, Jadson y el mencionado Douglas Costa. El Shakhtar ha suspendido con muy mala nota su primera prueba de fuego en la Champions League 2010/11 pero no los demos por muertos que todavía pueden dar bastante guerra.

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