miércoles, 30 de diciembre de 2009

Sobre los últimos partidos del año

El año 2009 llega a su fin...pero el fútbol no para y en un par de días disfrutaremos ya de la FA Cup, de la vuelta de la Liga, en 10 días tendremos la Copa África, etc. Los partidos navideños de la Premier están resultando bastante decepcionantes -salvo determinados 25 minutos- y los últimos nos dejan ciertas cosas:

1) El Liverpool es 7º con 33 puntos, ¿dónde estarían los reds sino hubieran contado con los 12 goles de Torres?


2) Dos derrotas ante dos de los grandes de Inglaterra hacen que el Aston Villa baje dos posiciones y salga de zona Champions. Ayer no contaba con Ashley Young, pero eso no justifica la pobre imagen dada por un equipo que ¿aspira a jugar la máxima competición continental el año próximo? Martin O'Neill debe hacer autocrítica.


3) A pesar de su discreta primera vuelta, el Manchester City -todavía con un partido menos- está a solo dos puntos del 4º clasificado (Tottenham). Lo visto hasta ahora no es ni de lejos lo que puede llegar a ofrecernos la plantilla del City, así que no hay que darlos por muertos.


4) ¡Qué mal defiende el Wigan, de Roberto Martínez! Encajar 44 goles en 19 partidos no es mejor forma de pelear por la salvación.


5) Si el Wigan defiende rematadamente mal, el
Portsmouth directamente lo hace todo mal. Si es colista es por algo, y lo de hoy ha sido bochornoso. Sabíamos de las de carencias del 'Pompey', de su escaso fútbol ofensivo pero hoy su actuación ante el Arsenal ha rozado los esperpéntico. El gol de Nasri no es consecuencia de un mal sistema defensivo, sino de la presencia de una serie de jugadores que no solo no tienen aptitudes, sino que sobre todo no tienen actitud. Difícil mantener la Premier sin aptitud ni actitud.

6)
El Arsenal -al igual que el Manchester United- cierra el año con un comodísimo partido (1-4) y si el 6 de enero gana el partido que tiene atrasado se colocaría a un punto del Chelsea.

7) Se termina el año y no puedo hacer otra cosa más que desearos un feliz 2010 a todos los que seguís este humilde blog, que en los dos últimos meses había perdido mucha actividad pero que en enero -y sobre todo en febrero- recuperará el ritmo de publicaciones de antaño.

martes, 29 de diciembre de 2009

El Top 4 en juego

El Aston Villa-Liverpool lo podríamos considerar un must-win game para los de Rafa Benítez. Una vez eliminados de la Champions, los objetivos del Liverpool son dos: meterse entre los 4 primeros de la Champions y llegar lejos -¿ganar?- en la FA Cup. Si caer eliminado en 1ª ronda de la Champions a manos de Lyon y Fiorentina es un sonoro fracaso, no clasificarse para la Champions 10/11 sería un doble fracaso, que Benítez no podría superar y que posiblemente provocaría su destitución.

La competencia es dura y Chelsea, Manchester y Arsenal se alejan del resto. Así que Tottenham, Aston Villa, Manchester City, el sorprendente Birmingham y Liverpool pelean a día de hoy por la última plaza que da acceso a la Champions. Así pues, ¿qué mejor forma de levantar el vuelo que ganando en Villa Park?
Una victoria mañana en campo del Aston Villa serviría para iniciar la remontada del Liverpool en una segunda vuelta que tiene que ser mucho mejor que la primera. Desastrosa primera vuelta de los reds, que hubiese sido todavía más calamitosa de no ser por los 11 goles anotados por Fernando Torres, que han mantenido con vida a los suyos. Los datos son contundentes: el Liverpool -entre todas las competeciones- ha ganado 5 de sus últimos 18 partidos, y en Premier ha perdido 5 (de 9) partidos jugados lejos de Anfield.


Sin Ashley Young ni Mascherano, ¿Torres y Aquilani?

La lesión que viene arrastrando Fernando Torres preocupa y mucho en Liverpool, una lesión que requiere una operación. Pero parece ser que Fernando arriesgará y es consciente de que su equipo no puede afrontar sin él esta delicada situación. Los peores augurios hablan de que si la lesión se agrava, el delantero español corre el riesgo de perderse el Mundial de Sudáfrica, como ha llegado a dejar entrever Benítez.
Del estado físico de Torres dependen buena parte de las esperanzas del club esta temporada, en caso de que que Rafa opte por reservarlo sería N'Gog el titular, por delante de una línea de tres formada por Dirk Kuyt, Steven Gerrard y Yossi Benayoun -que entra como volante izquierdo ante las bajas de Riera y Babel-.

Pero no es Fernando la única duda en el once que saque Benítez en Birmingham, la otra gran duda está en ese mediocampo en el que Mascherano vuelve a ser baja por sanción. El acompañante de Lucas ¿será Spearing, quizás Aquilani?
El pasado sábado el italiano fue titular por primera vez y sería difícil de entender que no lo fuera también en el día de hoy. Necesita coger ritmo, el Liverpool necesita que Aquilani coja la forma y aporte al equipo...y con Mascherano sancionado no hay excusa para que Benítez no ponga a Aquilani de inicio, esperemos que su presencia dé frescura a los reds.


Si el partido del Liverpool está condicionado por la presencia -o no- del italiano y del español, el partido que plantee O'Neill está irremediablemente condicionado por la sanción de Ashley Young, su mejor futbolista. El Aston Villa pierde mucho sin Young y habrá que ver de qué forma afecta al planteamiento de O'Neill. Pero ese es solo uno de los 3 problemas a los que se enfrenta el Villa, que además de no poder contar con Young habrá tenido escasas 48 horas entre
su partido en Londres y su partido ante el Liverpool. Por si fuera poco, si de algo carece este equipo es de profundidad de banquillo.
Downing todavía no está rindiendo al nivel que se espera de él, posiblemente Carew sea titular en lugar de Heskey
y últimamente las actuaciones del doble pivote de los villanos no convencen. Así que recaerá mucha responsabilidad sobre Milner y Agbonlahor, quienes por otro lado son los segundos espadas del equipo.


Será un buen partido para evaluar de nuevo a Aquilani, su adaptación al Liverpool y su entendimiento con Gerrard...tampoco estaría de más que el manager español confiase de una vez en la pareja Skrtel-Agger, pero quizás sea mucho pedir.

domingo, 27 de diciembre de 2009

25 minutos de magia

El pinchazo del Chelsea en Birmingham era la mejor noticia que podía recibir el Arsenal en el Boxing Day, o mejor dicho, la segunda. Porque lo que todos los gunners queríamos leer ayer era que Cesc Fábregas reaparecería ante el Aston Villa, sin embargo Wenger no despejó nuestra duda y se presumía que Cesc empezaría en el banquillo.

En las últimas semanas el Arsenal había tenido un par de compromisos complicados, que se saldaron con derrota ante el Chelsea y victoria ante el Liverpool. El de hoy era un partido de la misma importancia, o incluso más. El Aston Villa se ha aupado a la zona alta de la Premier y llegaba al Emirates con los mismos puntos que el Arsenal (35), así que el duelo era clave en la lucha por consolidar los puestos Champions, y en el caso del Arsenal, para acercarse un poquito más al líder.
La baja de Cesc obliga a Wenger a repetir con Song, Denilson y Diaby en la medular; Nasri, Eduardo y Arshavin en punta.


La primera parte fue sinónimo de inconsistencia gunner. La falta de fútbol en un mediocampo formado por Song, Denilson -el más técnico de los tres- y Diaby obligaba al Arsenal a recurrir a otros recursos, en cuanto surgieron esos nuevos recursos el Arsenal trenzó jugadas de gran belleza. Las subidas por banda de Sagna y Traore unidas a la presencia de Diaby, Nasri y Arshavin cerca de la frontal del área daban lugar a paredes, creación de espacios, desborde, velocidad...pero ¿dónde estaba la puntería? Ni Arshavin ni Eduardo encontraban portería y esa falta de acierto en el área rival mantenía el 0-0 en el marcador.
Estábamos viendo un Aston Villa algo gris, poco ambicioso; cuya única propuesta parecía ser defender bien y sorprender a la contra, lo cual parecía bastante probable visto lo visto en una primera parte en la que, por desgracia, Agbonlahor y Ashley Young brillaron por su ausencia. El guión no era el que Wenger quería, quizás fuese el que Martin O'Neill había planeado.


Pero Arsene Wenger tenía un as bajo la manga -¡y qué as!-. Sustituyó a Denilson cuando se había disputado un cuarto de hora de la segunda parte. Pocas veces una sustitución puede ser más decisiva de lo que fue hoy la entrada de Cesc. Desde el primer balón que tocó se vio que el juego gunner adquiría una nueva dimensión, la grandeza de Fábregas reside, entre otras cosas, en que su mera presencia hace mejores a sus compañeros. Su golazo de falta es solo uno de los muchos detalles que dejaron los 25 minutos de Fábregas, 25 minutos memorables. Es imposible jugar mejor de lo que lo ha hecho Cesc en los pocos minutos en los que ha estado sobre el césped. Puso la puntilla al Aston Villa marcando el 2-0 (¡su 9º gol en solo 16 partidos!) en otra jugada para enmarcar...en la que el catalán se resintió de sus molestias físicas que le habían tenido KO durante un par de semanas.

Para prevenir males mayores fue sustituido -aunque todavía hubo tiempo para que Diaby hiciese el 3-0-...y ovacionado. El Arsenal se mantiene en la lucha por la Premier y Cesc es un argumento de mucho peso para seguir soñando conque este puede ser un gran año para los gunners. Desde luego, se cuentan con los dedos de una mano los futbolistas que pueden hacer lo que hoy ha hecho Cesc, una exhibición en toda regla. Exhibición que no debería pillar por sorpresa a nadie, ya que este es el nivel de juego al que nos tiene acostumbrados el interior español desde hace mucho tiempo, sus exhibiciones podríamos decir que son habituales. Lo que no es tan habitual ver cómo un duelo entre 3º y 4º de la Premier lo decide un futbolista que no está al 100%, que entra, juega, gana y se va del campo como entró, "tocado".

sábado, 26 de diciembre de 2009

Debut con victoria

De los últimos 11 partidos de Premier disputados por el Manchester City, los skyblues únicamente ganaron 2 ; eso y el poco rendimiento sacado a una plantilla -también es cierto que las lesiones han hecho daño a la plantilla- que aspira a mejores resultados fueron argumentos más que suficientes para poner a Mark Hughes de patitas en la calle. Sin embargo, la solución no parece la mejor y, ni mucho menos, la más ilusionante. Con un entrenador como Roberto Mancini será difícil que el City saqué el máximo provecho de sus cracks, así que no parece un movimiento muy acertado, sobre todo teniendo en cuenta que en verano Frank Rijkaard estaba sin trabajo o que el próximo verano el dinero y el proyecto citizen podría atraer a todo un Jose Mourinho.
Sea como fuere, Mancini es el elegido para cumplir el objetivo de meter al equipo entre los 4 primeros, veremos si para lograrlo llegan refuerzos en el mes de enero. Sorprende que el contrato de Mancini sea hasta junio de 2013...el Inter ya sabe lo que es verse obligado a destituir a Mancini con un par de años restantes -y muchos millones- en su contrato.

No obstante, tardaremos un tiempo en poder evaluar el trabajo del técnico italiano. Después de vencer hoy al Stoke City, sus próximos rivales no deben suponer un gran problema (Wolverhampton, Blackburn, Everton, Stoke, Portsmouth, Hull y Bolton), por lo que los verdaderos exámenes del City llegarán a finales de febrero cuando reciban al Liverpool y posteriormente viajen a Stamford Bridge. Así pues, los próximos 7 partidos deben servir para que el italiano dé forma a su equipo y para que este alcance un pico de forma a finales de febrero y principios de marzo, donde el City tendrá que demostrar sí está -o no- en condiciones de asaltar el 'Top 4'.

El debut de Mancini en Inglaterra -sus últimos partidos como futbolista fueron en el Leicester- se salda con victoria, pero sin demasiadas notas positivas, las diferencias con respecto a la era Hughes no serán muchas.
4-2-3-1 con De Jong y Barry en el doble pivote y por delante 4 futbolistas realizando permutas y con mucha movilidad: Petrov como extremo izquierdo, Ireland escorado a la derecha, con Robinho por detrás de Tévez (no estaba Adebayor). El partido "duró" poco menos de media hora, el tiempo que tardó Petrov en adelantar en el marcador a su equipo. Hasta ese momento habíamos visto algunas cosas interesantes: Tévez cayendo a banda derecha y Robinho ocupando su espacio cerca del área, Ireland bajando a recibir y moviéndose entre líneas. Muy voluntarioso el búlgaro Petrov, jugador inferior a sus compañeros en ataque pero que suple sus carencias estando muy activo e intentando desbordar constantemente.


Algunos detalles interesantes en esa primera media hora -nada del otro mundo- pero poco más. Poco antes del descanso, Tévez sentenció el partido y la segunda parte fue propicia para echarse una siesta; el Stoke debía marcar dos goles para igualar la contienda...pero los números ofensivos del Stoke son para echarse a llorar (menos de un gol por partido), así que las opciones de remontada eran escasas. Discreto partido -y discreto Boxing Day-, del que tampoco se esperaba gran cosa; todo lo contrario de lo que debe ser mañana el Arsenal-Aston Villa -¿volverá Cesc?-, auténtico partidazo que puede acercar al Arsenal al líder, Chelsea, que ha vuelto a dejarse dos puntos en el camino.