lunes, 6 de julio de 2009

Un cruel final

Hace escasos 9 meses, Ángel Cappa recibía una oferta por parte de la directiva de Club Atlético Huracán, el modesto equipo argentino acababa de ascender a primera un año antes y sus dos primeros torneos en primera no eran demasiado esperanzadores. Pensaron en Cappa, que no dudó en aceptar el reto. Poco después en una entrevista le preguntaron a Ángel qué creía que podía conseguir con el equipo, y él contestó que en el torneo que estaba a punto de comenzar lucharían por no estar en la zona baja, pero también tenía dos cosas claras: que su equipo pondría en práctica un fútbol vistoso y que si le dejaban trabajar con el grupo durante un tiempo prolongado podría pelear por convertir a Huracán en campeón, pero para ello decía que necesitaba mantener el bloque y no perder jugadores.
Hablaba por tanto, de que en el tercer torneo que disputase -sería el Clausura 2010- podría estar con su equipo en lo alto...si el club era capaz de mantener a sus jóvenes promesas. No hizo falta esperar tanto y los acontecimientos se precipitaron.

Huracán jugó bien desde la primera jornada, el toque y la pelota eran dos de las máximas de un equipo que te hacía disfrutar, pero los resultados eran irregulares, y es que tras las primeras nueve semanas de campeonato Huracán estaba en mitad de tabla, pero desde entonces Huracán sería un equipo casi imbatible, no solo jugaban bien sino que ganaban y lograban resultados históricos como la goleada a River. Se acercaban poco a poco a los puestos de cabeza y la afición empezaba a soñar, hasta que en la penúltima vieron como no solo había la posibilidad de llevarse el título sino de que llegarían a la última jornada con ventaja. Precisamente esa última jornada enfrentarían a los dos primeros, a Huracán le servía un empate para proclamarse campeón...pero Vélez jugaba en casa. Fue una semana convulsa: la gripe A en Argentina, problemas con el reparto de entradas, pero lo más insólito estaba por llevar.

A los 19 minutos de partidos, una fuerte granizada obligó a suspender el partido durante algo más de media hora, pero eso no deja de ser una anécdota, lo realmente importante había sucedido 10 minutos antes cuando anulaban a Huracán un gol a todas luces válido. Fuera de juego que no existía y gol injustamente anulado al 'Globito'.
Se acabaría reanudando el partido, pero los 22 futbolistas habían estado durante mucho tiempo parados y la reanudación del encuentro dio lugar a una primera parte con muy poco fútbol, con dos equipos imprecisos, alguna ocasión aislada y sobre todo un penalti fallado por Vélez, en el que Monzón salvo el lanzamiento de H.López desde los once metros.
La segunda parte fue distinta, más intensa, pero con Vélez como dominador, teniendo el balón, aunque sin crear mucho peligro. La intensidad dio paso a la violencia, entradas duras y una tensión palpable tanto en el campo, como en las gradas, como en los banquillos.
Y de nuevo llegó la polémica, de nuevo un fallo arbitral, de nuevo una decisión del árbitro perjudicaría a Huracán. Si en la primera parte anularon un gol válido a Huracán, a solo 7 minutos del final Moralez marcaba el gol de victoria después de una falta no señalada sobre el portero Monzón.

Dos decisiones, dos fallos, dos jugadas que cambiaron el rumbo de la historia, que hicieron que don Ángel Cappa perdiese los papeles y que el sueño de Huracán se acabase.

Próximamente: Especial sobre Ángel Cappa

4 comentarios:

Luis Rodríguez del Teso dijo...

Mereció ganar este torneo Huracán, y Ángel Cappa. Pienso que tiene gran mérito lo que han logrado, pero en desenlace no fue bueno. Aún así es para estar contentos con el buen papel de Huracán, un equipo no habituado a luchar por el título. Espero atento ese especial de Don Ángel. Un abrazo.

CARLOS MATEOS GIL dijo...

Lo de ayer a Huracán fue un atraco a mano armada. Conozco personalmente a Cappa y nunca me hubiera imaginado ni remotamente verle fuera de sus cabales pero ayer lo estuvo y con toda la razón del mundo. Es una pena que ni ellos ni Tigre se hayan llevado algo este año. Aún así esta temproada demuestra que en Argentina no hay solo dos equipos. Un saludo
http://deparadinha.blogspot.com

Pablo G. dijo...

Qué rabia, menuda lástima. Ángel cappa merece el reconocimiento de todos los amantes del buen fútbol. Yo también me he acordado de su Globito hoy. Saludos

Pol Gustems dijo...

No estoy demasiado de acuerdo con la crítica al árbitro. Se equivocó en las dos que dices, totalmente cierto, pero por ejemplo también pasó por alto uno de los penaltis más claros (y violentos) que he visto nunca (justo antes del tanto de Moralez). Por la temporada y por estilo de juego supongo que Huracán merecía la victoria y todos le teníamos algo de simpatia por ello, pero por lo visto en el encuentro final, yo es que no les daba a ninguno el trofeo.

Saludos!!